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ABC DOMINGO 25 s 11 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA OTRAS APUESTAS IGA, ¿es verdad que en Moncloa tienen una encuesta que le da al PSOE unos 170 diputados, al borde de la mayoría absoluta? -Es verdad que dicen que la tienen. -Pues no me extrañaría que fuese cierto, vista la nota que saca Rajoy en el sondeo del CIS. -No se fíe mucho de ese dato, aunque sea cierto. A Rajoy lo puntúan muy bajo los que no lo van a votar: socialistas, nacionalistas e izquierdistas, que dan mejor nota a Zapatero. Pero éste es peor valorado entre los suyos que Rajoy entre los IGNACIO simpatizantes del PP. Y ése CAMACHO dato sí es importante. -Pero yo no veo a la derecha muy entusiasmada con Rajoy. -Sí, pero lo van a votar de todas maneras, porque les empujan las ganas de echar a Zapatero. En cambio, los votantes del PSOE no están nada convencidos de la gestión de este Gobierno. -Lo votarán también, de todos modos. -Eso es lo que está por ver. La encuesta del CIS no tenía índices de participación, que van a ser decisivos. Por debajo del 70 por 100, si la diferencia es realmente de dos o tres puntos, puede ganar el PP perfectamente, porque sus gente está muy movilizada, mientras que si los ciudadanos decepcionados por Zapatero se quedan en casa, sus expectativas de triunfo decrecerán. El PSOE necesita una participación alta, cercana al 75 por ciento. -Ya. O sea, que nos espera una campaña de perfil bajo en el PP, ¿no? -Presumiblemente. Y muy crispada en el otro lado, para agitar el voto. Con una distancia tan corta como la que parece que hay, el efecto balancín puede provocar un vuelco. ¿Efecto balancín? ¿Qué es eso? -Un concepto que analizan algunos sociólogos del PSOE. Cuando el resultado está muy apretado, cualquier episodio, una metida de pata de ZP, un mal día de Rajoy- -como el del primo una crisis repentina, una sacudida económica, puede causar un corrimiento de entre tres y cinco puntos a favor de uno o de otro. O de la abstención, que como le he dicho favorece al PP. Hay un sector de opinión pública muy volátil. -Ya. Pero todo eso, en el caso de que sea cierto que el partido está casi empatado... -Eso es lo que parece, como tendencia general. Salvo que lleven razón los brujos de Moncloa y el PSOE lleve más ventaja de la que aparenta. Recuerde usted las elecciones de 2000: las encuestas de los medios daban una diferencia pequeña, pero Aznar sabía desde meses antes que había cuajado la mayoría absoluta. El CIS da una diferencia de diez puntos en intención directa de voto, que evidentemente es irreal. Puede haber apretado la horquilla en la cocina para favorecer la participación, pero no será de mucho más de tres puntos. -Pues si es así, gane quien gane ya sabemos quién va a ganar de verdad: los de siempre, los nacionalistas. ¿Lo dudaba usted en algún momento? -No, pero me gustaría votar alguna vez sin tener que elegir entre lo malo y lo peor... DE SONDEOS Y O LOS FALSOS ANTIFASCISMOS STO no es por obra de la Memoria Histórica dichosa. Esto es peor. Me refiero a esta interesada y artificial reinvención del fascismo y de los antifascismos a la que estamos asistiendo en España. Fascismos y antifascismos más falsos que los zarcillos de La Contenta, que eran dos serpentinas, como decía Rocío Jurado. Nos quieren hacer creer que esto es como si César González Ruano fuera a estar otra vez de corresponsal en Berlín o en Roma, enviando crónicas espléndidamente plumeadas sobre noches de cristales rotos y procesiones de antorchas de camisas pardas o negras. Y que aquí se va a celebrar de un momento a otro el Congreso de Intelectuales Antifascistas, en Valencia o en el cementerio de la Almudena mismo, con ocasión de cierta lamentable bandera anarquista cubriendo y manipulando algo tan completamente serio como un golpe de ataúd en tierra. ¿Pero dónde está el fascismo, dónde los partidos totalitarios que llamen a rebato, dónde las masas que en tropel digan que el mejor destino de las urnas es romperlas para adoptar la dialéctica de los puños y las pistolas? Al menos el fascismo histórico. Porque las formas acANTONIO tuales de fascismo sí sabemos de sobra BURGOS dónde están: en la ETA mismo, o en los partidos separatistas radicales, los que imponen el miedo, los que pintan dianas por las paredes. Mas no es contra ese fascismo contra el que se manifiestan y contra el que se movilizan los que se llaman a sí mismos antifascistas reescritura aproximada de los mismos residuales radicales del Nunca Mais del No a la guerra del Asesinos de la tópica consigna totalitaria estampillada en una pegatina hecha grito de guerra contra quien no piense como ellos. En este Fascismo de la Señorita Pepis y este Antifascismo Nintendo que se han inventado, quizá no haya nada más fascista que el propio antifascismo. Que les está dando el mismo avío que les dio el chapapote del Prestige o la guerra de Irak. Los mismos voluntarios para limpiar la brea de la Costa de la Muerte son los que ahora se EL RECUADRO E echan a la calle en busca de fascistas, especie afortunadamente en trance de desaparición, residual. Quedan gracias a Dios casi tantos fascistas como dinosaurios. En cuanto a los pregonados antifascistas, que no me vengan con cuentos. Todos somos antifascistas. Todos los que defendemos una libre opción política y nos encanta que cada cual haga lo propio con la suya, sin que nadie te ponga una pistola al pecho (o en la nuca) por defender, un suponer, la bandera de España en las Vascongadas o por hablar la lengua castellana en Cataluña. ¿Pero qué saben estos niñatos lo que es el fascismo de verdad? ¿Lo han sufrido, acaso, en el Tribunal de Orden Público, como otros lo padecimos por pedir las libertades durante la dictadura? Y si tan en contra del fascismo están, ¿por qué no levantan la voz y utilizan todo ese aparato de autoconvocatorias por SMS contra los verdaderos fascistas de nuestro tiempo, contra los verdaderos dictadores totalitarios, contra la ETA, contra Hugo Chávez, contra Fidel Castro, contra esa China donde cuanto más sube el PIB más bajan los derechos humanos? Ah, no, eso no interesa. Eso no puede ser identificado con nada de la España liberal, sino todo lo contrario. Se trata, lisa y llanamente, de reinventar un fascismo de guardarropía para soliviantar a unos antifascistas de diseño, que junto con los radicales del verde ecologismo, los que defienden el matrimonio entre personas del mismo sexo, los partidarios de la III República incendiarios de fotos, los amiguitos de los etarras e islas adyacentes, los maurófilos y otras catorce o quince posturas radicales ante la vida, suman entre todos, sumados y convenientemente movilizados, ese millón o millón y medio de votos que aquí en España puede dar la victoria electoral a quienes aparecen reiteradamente en el empate en La Condomina de las encuestas del CIS. Se trata de coger pan para rebañar votos en la nutricia olla de menudo de la demagogia, como la otra vez lo mojaron en la sangre de la guerra de Irak y de las bombas de Atocha. Que no me vengan con cuentos. Si lo que de verdad quieren es luchar contra el fascismo, esos cojones, contra la ETA, contra Fidel Castro y contra Hugo Chávez... Pero, claro, eso no les da votos a ellos. Que es de lo que se trata.