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24 11 07 Cadena de oro rematada con bellotas de cristal de roca y piedra traslúcida gris- verde. Hallada en la tumba del Señor de las Cabras, en Ebla. Época del bronce medio (1750 aC) Museo de Alepo A la izquierda, collar actualísimo de Mari, en oro, lapislázuli, ágata, cornelia y piedra azul. Final 1300- 1200 aC. Museo de Alepo. Arriba, collar de piedras semipreciosas lapislázuli y cornalina, de Mari. De principios de la Edad del Bronce, forma parte del Tesoro de Ur Joyas Veinte siglos son nada (Viene de la página anterior) mundo se adoraban las piedras de colores y el oro; y se adornaban las manos, el cuello, las orejas y los tobillos con piezas delicadísimas y- -a la vista está- -superactuales. Casi todas estas piezas- -nos cuenta la arqueóloga Cruz Sánchez, especializada en Siria y con más de veinte años de excavaciones a sus espaldas- se han encontrado en tumbas de príncipes y princesas. Forman parte de los tesoros de Mari y de Ebla, aunque haya algunas anteriores y otras de un momento posterior. En principio, y en términos generales, la arquitectura y todas las artes en esta zona del Mediterráneo tienen un toque especial, más exótico, y es que Oriente ha ido siempre por delante de Occidente en diseño Aquellos artesanos se caracterizaban por la forma de cincelar el oro y de trabajarlo, aunque utilizaban sobre todo bronce y piedras semipreciosas. Tenemos, por ejemplo, cadenas rematadas con broches o adornos de piedras, al igual que aros o pendientes cu- Trabajo minucioso Botones de Ebla laminados en oro de 1,8 cm. Tumba del Señor de las Cabras. (1750- 1700 aC. A la izquierda, anillo con sello romano, en oro. Museo de Damasco. Procedencia desconocida. A la derecha, anillo de oro trabajado a mano con técnica de fusión estrusca y moneda de bronce persa, de Luisa del Valle yos bordes están remarcados por bolitas elaboradas con minuciosidad y esmero. En el Neolítico- -continúa la arqueóloga- -no había metales: es la Edad de Piedra, y para nosotros las piedras que utilizaban eran más o menos preciosas, pero para ellos eran maravillosas. En Tell Halula hemos encontrado collares de cobre en estado puro. Ellos cogen- -habla en un presente imposible- -una veta del metal, lo cortan y lo tallan como si fuera una piedra y lo ensartan en forma de collar; no trabajan el metal como tal, porque todavía no conocen las aleaciones y no lo transforman con el fuego; eso viene después, con la Edad del Bronce y la de los metales. Estamos hablando de más de 4000 años antes de Cristo Más adelante, en la época de Mari, los collares son más espectaculares y trabajados. En la zona han encontrado talleres de metalurgia muy importantes. Se cree que aquella población vivía del comercio que circulaba por el río, la vía de navegación que unía el sur de Mesopotamia con el norte, donde se encontraban los metales y las piedras preciosas. Por ello se pensaba que en Mari se cobraba una tasa por el traslado de metales, pero ahora se ha descubierto en el