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ABC SÁBADO 24- -11- -2007 Miles de viajeros afectados tras chocar dos trenes en Alcalá y cortarse la línea C- 2 47 Los carriles de tráfico, cinco en dirección a Atocha desde Neptuno, se reducen a tres por sentido en el proyecto PLAN ESPECIAL RECOLETOS- PRADO (NEPTUNO- ATOCHA) Estado actual Estado propuesto 4,30 metros entre la plaza de Platería de Martínez y la calle del Gobernador, y de hasta 5,50 metros en el tramo final del eje, entre Almadén y Atocha. Al crecer a lo ancho, las aceras tendrán espacio suficiente para plantar en ellas una hilera de árboles: serán 2.266 árboles, principalmente castaños de indias, los que se plantarán a lo largo del eje, que ocupa unos seis kilómetros de largo. Esto supondrá incrementar el arbolado un 48,9 por ciento. Para facilitar las conexiones a pie entre la acera oeste del paseo del Prado, el Museo del Prado y el Jardín Botánico, los pasos peatonales se elevarán a la altura de los bordillos y utilizarán el mismo pavimento, actuando como badén. El tráfico rodado circulará Colegio Palacio Valdés ABC 2,70 m Acera Carril bus Calzada Colegio Palacio Valdés 4,30 m Acera Carril bus Calzada por dos carriles por sentido, más un carril- bus también por sentido. Según el fotomontaje del futuro eje, la circulación se concentrará entre Neptuno y Atocha en el lado oeste, el más alejado del Museo del Prado. Esto supondrá reducir el número de carriles que actualmente tiene el paseo. Los responsables municipales quieren que este eje no siga siendo una vía neurálgica del tráfico ciudadano, y muchas de las medidas adoptadas en la reforma pretenden disuadir del uso del coche en la zona. Incógnitas pendientes en un proyecto polémico La remodelación del eje Prado- Recoletos ha sufrido muchos avatares desde que fue aprobado el concurso para la misma, que ganó el equipo de Álvaro Siza, Hernández de León, Riaño, Rueda y Terán con su proyecto Trajineros En 2003, una exposición pública en el edificio de las Cariátides- -Alcalá, 49- -mostró a los madrileños lo que se pensaba hacer. Y hubo alguna queja: la de la baronesa Thyssen, por ejemplo, que no quería que los coches pasaran delante de su museo. El lunes se presentará el nuevo proyecto- -que aún debe recibir el visto bueno de la Comunidad de Madrid- que desvelará cómo se distribuyen finalmente el tráfico y el espacio peatonal frente al Museo Thyssen; qué solución se da a los autobuses en la plaza de la Lealtad- -tras saberse que no habrá aparcamiento subterráneo, como primero se pensó- qué ocurrirá con la fuente de Cibeles- -si se baja de cota para acercarla a los paseantes, o se deja como está- cuál es la fórmula adoptada para ampliar la zona peatonal, reducir la destinada a tráfico y no tocar ni un árbol, o si habrá sillas de alquiler en el nuevo Salón del Prado, así como las características de pavimentos y mobiliario.