Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
30 INTERNACIONAL www. abc. es internacional SÁBADO 24- -11- -2007 ABC El amargo recuerdo de la crisis de 1988 BEIRUT. El vacío de poder recuerda la situación que vivió el Líbano en 1988, cuando la falta de acuerdo para la sucesión del presidente Gemayel dejó al país con dos gobiernos, uno cristiano y otro musulmán, y condujo a un enfrentamiento sectario. En aquella ocasión también estaba presente la sombra tutelar de Siria. Damasco pretendía imponer a su candidato, el líder cristiano del norte del país Suleiman Franjieh, pero al final la presión de Washington dio paso a otro nombre, el abogado Mijail Daher. No obstante, la oposición del Ejército se interpuso de nuevo y sacó a la luz al general Michel Aoun, hasta ayer jefe del Estado. La situación se repite hoy, pero sólo en parte. En 1988 había una guerra en marcha y una división étnica y sectaria. Hoy afortunadamente la división es sólo política, entre partidarios y adversarios de Siria, aunque nadie aventura una solución fácil. El presidente libanés, Èmile Lahoud, pasa revista a la guardia de honor al abandonar anoche el palacio presidencial REUTERS Lahoud cede al Ejército la seguridad del Líbano al dejar la Presidencia El jefe del Estado anuncia el riesgo de estado de emergencia ante el vacío de poders El Gobierno de Siniora rechaza las medidas por inconstitucionales LAURA LÓPEZ CARO ENVIADO ESPECIAL BEIRUT. No hubo milagro de última hora en el Líbano, sino la amenaza terrible de un estado de emergencia que podría declararse en el país, con la consecuente suspensión de garantías constitucionales y derechos, si la situación se sale de control Son los términos en que ayer se expresaba el último comunicado oficial emitido por el presidente Èmile Lahoud, quien poco antes de que a las doce de la noche expirara su mandato hacía pública su decisión de poner la la seguridad y el orden de la nación en manos del Ejército, en vista de la incapacidad institucional para elegir a su sucesor. Al cierre de esta edición, Lahoud no había protagonizado aún una comparecencia televisada en la que, según fuentes del Ejecutivo, se sospechaba que podría anunciar el traspaso de sus poderes a manos del jefe de las Fuerzas Armadas, Michel Suleiman. Una opción rechazada por adelantado por el Gobierno, que también se mostró contrario a la tutela de la seguridad encomendada al estamento militar a través de un escrito oficial. Los últimos pasos de Èmile Lahoud en el cargo se producían después de que, por la mañana, la sesión parlamentaria convocada in extremis para votar a su relevo y próximo jefe del Estado fuera cancelada por quinta vez consecutiva debido a la no presencia en el hemiciclo, una vez más, de los diputados de la oposición. El presidente de la Cámara, el chií próximo Hizbulá Nabih Berri, excusaba este retraso, ya fuera de todos los límites de la Constitución, con el argumento repetido de dar una semana más de tiempo para que la mayoría que sostiene al Gobierno y la oposición realicen consultas adicionales que permitan un consenso sobre la candidatura. Èmile Lahoud tenía previsto abandonar a medianoche el palacio presidencial de Baabda, y con ello dejar además vacante el poder consustancial al cargo que ha ejercido durante nueve años con el apoyo de Siria: la jefatura del Estado, que seguirá vacía, al menos, hasta el próximo día 30, fecha de la nueva sesión parlamentaria. Una situación contraria a lo previsto en la Constitución libanesa- -cuyo artículo 62 prevé en estos casos la entrega automática de las competencias al Gobierno legítimo- pero que los bloques rivales en conflicto podrían haber acordado ayer obviar, en virtud de un acuerdo tácito de buena voluntad. Según este pacto, en palabras del diputado de la mayoría Michel Faraón, el grupo parlamentario que sostiene al Ejecutivo de Fuad Siniora se habría comprometido a no elegir presidente haciendo uso de su derecho a hacerlo por mayoría simple, a cambio de que la oposición renunciara a promover un Gobierno alternativo, que abriría las puertas posiblemente a una confrontación armada. En un encuentro mantenido ayer por la tarde con el patriarca maronita Nasrallah Sfeir, -responsable de la elaboración de una lista de cinco candidatos a la Presidencia que fue entregada a las partes para facilitar las negociaciones- el líder de la mayoría parlamentaria, Saad Hariri, insistía en este convenio. La elección de un jefe de Estado por mayoría simple decía- -es una opción constitucional, a la que no recurriremos porque queremos consenso Tenemos miedo por el futuro, soy de la generación que vivió la guerra civil que destruyó nuestros sueños, -clamaba ayer en las inmediaciones del Parlamento, en medio de un desierto Beirut, Chabel Farris- que acaben con esto, ya hemos bailado bastante en el filo de la navaja La tensión política provocó el llamamiento del Departamento de Estado de Estados Unidos a la calma y una conversación telefónica en la que Francia pidió a Siria que no ponga obstáculos al proceso de elección de un nuevo presidente en el Líbano. ABC. es Vídeo sobre la crisis del Líbano en abc. es internacional