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98 VIERNES deESTRENO VIERNES 23 s 11 s 2007 ABC El lisboeta Carlos do Carmo, una de las grandes figuras del fado, en una imagen de la película de Carlos Saura ABC Carlos Saura pinta el fado El Café Central de Madrid se convirtió el miércoles en una casa de fados excepcional, donde actuaron artistas de la talla de Mariza, Ana Sofia Varela y Lila Downs, que participan en la última película de Saura. Imposible concentrar mayor tristeza y alegría POR FEDERICO MARÍN BELLÓN MADRID. Carlos Saura sigue sacando petróleo de la veta musical que encontró su cine en títulos como Sevillanas Flamenco y Tango pero con un reto nuevo: reinventar el fado bailado. En la presentación de la película en Madrid, el director se mostró entusiasmado con la experiencia, que le ha permitido estar con artistas magníficos Yo he tratado de darles la máxima oportunidad para que demuestren el talento enorme que hay en Portugal, a veces desconocido en España explicó el cineasta, quien terminó su intervención con un ¡Viva Portugal! que habría emocionado a Federico Trillo, aunque, como Saramago, añadió que ni Portugal, ni España: Iberia El Café Central, viejo lugar de encuentro de artistas, acogió a un grupo único de intérpretes, una pequeña selección del fabuloso elenco de Fados Mariza, Ana Sofia Varela, Ricardo Ribeiro, Pedro Moutinho, Ana Sofia Varela y una grandísima Lila Downs, que prescindió del micrófono y se marcó un baile con el coreógrafo Patrick de Bana, emocionaron a su privilegiado público, que pudo saborear la esencia del fado entre vinos y cañas, mientras el propio Carlos Saura no desaprovechaba la ocasión de entregarse a una de sus aficiones favoritas, la fotografía. La velada terminó con una desgarrada entre la propia Mariza y Ana Sofia Varela realmente emocionante. Qué maravilla cantar fados de distintas maneras! subrayó Saura. En su película también participan clásicos del fado como Camané y Carlos do Carmo- -padre del proyecto- -y advenedizos tan sobresalientes como Caetano Veloso, Chico Buarque, la figura brasileña del reggae Toni Garrido y el cantaor flamenco Miguel Poveda, flamante Premio Nacional de Música. Mariza definió el fado como una música muy lisboeta nacida en barrios típicos de la capital portuguesa, procedente de la gente, del pueblo, pero también de los marineros, del mar, de las estrellas. Por eso tiene esa dulce melancolía que le da la magia de la vida y hace que se entienda igual de bien en Portugal y en Japón. Es maravilloso ver aquí personas que no estaban muy ligadas al fado- -como Lila Downs- -y que hoy se sienten muy atraídas por él. El flamenco también habla de sentimientos. España y Portugal son países hermanos concluyó. Mariza cuenta que sus padres tenían en Lisboa una taberna muy pequeña, que se llenaba con apenas veinte personas. Allí empezó a cantar a los cinco años. Patrick de Bana, coreógrafo y bailarín de origen alemán y camerunés, que trabajó con el fallecido Maurice Béjart, contradijo en parte a Saura y contó que hace muchos años el fado se bailaba y que hace tan sólo treinta años todaía se podía ver un espectáculo así. De Bana, no obstante, calificó al director como un hombre genial por tener la idea de traer la danza. El coreógrafo aseguró no tener nunca miedo a ningún reto, ni siquiera a la propuesta del director. Claro que el fado se puede bailar, como cualquier música o sonido del mundo. Hasta el silencio se puede bailar. Lo único que hay que hacer es cerrar los ojos y escuchar Desde el rodaje de la película, Patrick de Bana ha acompañado a Mariza en algunas de sus giras y ha coreografiado muchos de los movimientos que la cantante ha incorporado en sus representaciones en directo. Puede que la película, además de su belleza, suponga un antes y un después a la historia del fado. Fados Portugal 2007 90 minutos Género- -Musical Director- -Carlos Saura Actores- -Mariza, Camané, Carlos Do Carmo, Lila Downs Un decorado de la ciudad blanca E. R. MARCHANTE El esquema, la estructura, le ha funcionado a Saura para otras músicas como el flamenco o las sevillanas y lo conserva aquí en su esencia para hablar (en realidad, empapar el trapo de la pantalla) del fado. Ni siquiera lo adorna con una ficción, como a aquel Tango... Sino que directamente lo sitúa y nos sitúa. La luz, el espacio, el encuadre, el ritmo, el tono, el alma secuencial de Fados puede parecerle al espectador ya vistos, pero al tiempo nunca oídos, lo que hace que la película de Saura consiga ese extraño juego entre lo esperado y lo inesperado. Este tipo de canción tiene un modo de expresarse y un estado de ánimo especiales, y Fados conecta con un lugar diferente del espectador que otras anteriores obras musicales de Saura. Las actuaciones y las coreografías buscan profundidad y encuentran el corazón humedecido del público. Sin necesidad de que ame el fado. Música de la calle y del mar Más información sobre la película: http: www. wandavision. com