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ABC JUEVES 22 s 11 s 2007 Corrupción en el oasis catalán ESPAÑA 15 De la Rosa y José Luis Núñez se enfrentan a ocho años de cárcel por corrupción El fiscal les acusa de hacer sobornos para amañar las inspecciones fiscales D. B. BARCELONA. La Fiscalía pide 16 años de cárcel para José María Huguet, ex jefe de la inspección de Hacienda en Barcelona; ocho para el empresario Javier de la Rosa; ocho para el constructor y ex presidente del FC Barcelona José Luis Núñez Clemente, y dos meses para su hijo, José Luis Núñez y Navarro, por su presunta implicación en la trama de corrupción descubierta a finales de los noventa en la Delegación del Fisco en la capital catalana. Por este caso están imputadas catorce personas para las que se reclama un total de 126 años de prisión. Entre ellas hay ex altos cargos de la inspección supuestamente implicados en cuatro grandes operaciones irregulares y varios casos de soborno consistentes en el pago de cantidades económicas a cambio de no levantar actas fiscales o de archivarlas. Entre los acusados figuran el ex inspector Manuel Abella, para quien se solicita 19 años, la pena mayor; el inspector Álvaro Pernas (17 años) Juan José Folchi, abogado que asesoró al Grupo Torras- Kio (12 años) y el candidato de Alianza Popular a la Presidencia de la Generalitat en 1984, Eduardo Bueno (cuatro años) En su escrito de 424 páginas, los fiscales Fernando Rodríguez y Emilio Jesús Sánchez piden también para Huguet el pago de una multa de cuatro millones de euros y 39 años de inhabilitación especial para empleo o cargo público; para De la Rosa, diez años de inhabilitación y multas de cuatro millones, y para Núñez y su hijo, cuatro años y multas que suman 2,6 millones. La trama comenzó a investigarse cuando se desglosaron las diligencias del caso Torras y se abrió una nueva causa a Huguet, Ernesto Aguiar (que ha sido exculpado) y Roger Bergua, por las irregularidades en la inspección de potentes empresas como los grupos Núñez y Navarro, Torras, Ibusa y Kepro. Según el escrito fiscal de conclusiones provisionales, el financiero Javier de la Rosa y su asesor, Juan José Folchi, decidieron ganarse los favores profesionales de Huguet ingresando importantes cantidades de dinero en una cuenta que éste tenía en Suiza. Pretendían que las inspecciones del Grupo Torras fueran sólo aparentes para que no se descubriera su deuda tributaria real. Ese trabajo, según los fiscales, corrió a cargo de Huguet, con la colaboración imprescindible de Abella, jefe del área encargada a las inspecciones de inmobiliarias. En cuanto a Núnez y su hijo, pudieron ahorrar 13,2 millones de euros en impuestos, gracias al torcido ejercicio de sus potestades públicas por parte de Abella y Bergua. Ello a cambio de pisos y aparcamientos a precios ventajosos. Eduardo Bueno, responsable de la inmobiliaria Ibusa, y Francisco Colomar, su mano derecha, supuestamente contactaron con Huguet y Abella a través de Folchi, y les persuadieron para hacer inspecciones amañadas destinadas a rebajar la carga fiscal. El mismo trato favorable se dio en lo que se refiere al grupo Kepro. Huguet acabó con la carrera de Borrell Cuando se destapó esta trama de corrupción, José Borrell, secretario de Hacienda de 1984 a 1991, había ganado las primarias y se iba a enfrentar a Aznar en las elecciones de marzo de 2000. Amigo personal de Huguet y de Aguiar, Borrell condenó su conducta y dijo no sentirse tocado por el caso. Sin embargo, tocado por la filtración desde su propio partido, Borrell renunció a la carrera a la presidencia. Escrito de 424 páginas