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ABC MIÉRCOLES 21- -11- -2007 La agencia de la ONU encargada del sida rebaja 6 millones el número de infectados 83 y a tejido cardiaco por medio de técnicas de cultivo utilizadas ya en las células madre embrionarias humanas. En ambos casos, después de 12 días de diferenciación, los cúmulos de células cultivados en las placas de laboratorio comenzaron a palpitar. El equipo japonés consiguió crear una línea de células madre a partir de 5.000 células de piel. Esta eficacia puede parecer muy baja, pero significa que a partir de una sola muestra de 10 centímetros podemos obtener múltiples líneas de células madre pluripotentes explica Yamanaka en su estudio. Por su parte, el equipo estadounidense logró reprogramar una célula de cada 10.000, lo que supone una menor eficiencia. En contrapartida, el equipo de Thomson no incluyó en su grupo de cuatro genes reprogramadores ningún oncogén; mientras que el trabajo japonés utilizó el c- MYC, susceptible de desarrollar tumores, entre sus cuatro genes reguladores de la transcripción. Thomson, el primer científico que consiguió derivar células madre a partir de embriones humanos, en 1998, explica que esta nueva técnica de reprogramación permite la obtención de células probablemente más relevantes a nivel clínico que las células madre embrionarias No obstante, señala que serán necesarios aún estudios para comprobar que real- El padre de la oveja Dolly, el primer converso El profesor Ian Wilmut, que saltó a la fama en 1997 al presentar al mundo a la oveja Dolly, el primer animal clonado de la historia, anunció este fin de semana al Daily Telegraph que tiene previsto abandonar la técnica de clonación que empleó en su día para duplicar los genes del animal mediante transferencia nuclear, en favor del sistema alternativo desarrollado en Kioto por el equipo de Yamanaka. Wilmut considera esta técnica socialmente más aceptable. Hace unas semanas decidí dejar de emplear la técnica de la transferencia de núcleo confesó el profesor Wilmut, al tiempo que declaraba también su intención de rechazar la licencia para clonar embriones humanos que le concedieron las autoridades británicas hace dos años. Diferencias en los trabajos mente, y en todos los extremos, estas células pluripotentes inducidas se comportan como células madre embrionarias, por lo que no debemos abandonar los estudios con éstas Además, ambas técnicas, tanto la japonesa como la estadounidense, presentan un riesgo de mutación aún por determinar, ya que en los dos casos las células iPS obtenidas retuvieron copias de los virus utilizados como vectores para insertar los genes reprogramadores en las células de piel. Los resultados logrados por Thomson y Yamanaka suponen un gran paso adelante en la investigación con células madre, ya que una vez perfeccionadas sus técnicas permitirán superar los condicionantes éticos, al obtener células troncales que se comporten como embrionarias, pero que no procedan de embriones. Su principal ventaja terapéutica estribará en que van a permitir el desarrollo de células madre con el código genético específico de un paciente, es decir, darán cultivos de tejidos ideales para el autotrasplante que eliminarán el riesgo de rechazo. Para lograr este objetivo clínico, sin embargo, queda mucho camino por recorrer. Un gran paso adelante James Thomson contempla un cultivo de células madre AP JAMES THOMSON CIENTÍFICO DE LA UNIVERSIDAD DE WISCONSIN Thomson y Yamanaka obtienen por caminos paralelos las mismas células pluripotentes inducidas MEDICINA REGENERATIVA El number one de la investigación estadounidense en células madre es un hombre peculiar, un serio aspirante al Nobel que odia que se hable de él A. A. MADRID. El principal investigador norteamericano en células madre no es un hombre cualquiera. No tiene televisor, no lee los periódicos y odia que hablen de él. Algo bastante difícil para un científico que es visto como un serio aspirante al Nobel, y que cuando tenía apenas 39 años realizó un descubrimiento que le llevó de cabeza a acaparar la portada de la revista Time y a ser el protagonista del primer discurso televisado del presidente Bush. En 1998, Thomson aisló las primeras células madre de embriones humanos, un hallazgo con prometedoras aplicaciones en medicina, pero también con aspectos controvertidos por la destrucción de esos mismos embriones que permitían conseguirlas. Ahora, con 48 años, vuelve a las portadas de los diarios de todo el mundo por hallar una solución al problema. Y es que él mismo es en muchas ocasiones el primero en esgrimir las implicaciones éticas y sociales de la Ciencia. Tanto es así que en un debate sobre células madre planteó un dilema teórico para ilustrar lo engañoso que podía ser determinar la condición moral del desarrollo celular. Ante un auditorio repleto espetó: Si un laboratorio estuviera en llamas y un bebé se hallara junto a un tanque con docenas de embriones congelados y sólo pudiera salvar a uno (el niño o el tanque) ¿cuál escogería? A su juicio, aquellos que creen que cada embrión es una vida humana que merece la máxima protección escogerían el tanque, basándose en el número de vidas. Sin embargo, Thomson elegiría al niño, porque el estado del desarrollo marca para mi la diferencia en el valor de la moral Thomson creció en un suburbio en Chicago, y estudió en las universidades de Illinois y Pennsylvania. En 1991 se mudó a Madison, donde siete años después aisló las células madre embrionarias. Ahora ha dado otro gran paso en pos del Grial de la medicina regenerativa. TRAS EL GRIAL DE LA Más datos sobre las dos investigaciones: http: www. eurekalert. org jrnls cel l pages cell fullpr 2. php http: sciencemag. org cgi César Nombela Catedrático de la Universidad Complutense UNA CARRERA DE FONDO as células madre derivadas de embriones (pluripotentes) crecen y se diferencian más que las que se obtienen del adulto (multipotentes) Pero estas diferencias de grado no están prefijadas para todos los casos; algunas células madre adultas se comportan como pluripotentes. Hace más de un año que Yamanaka, modificó genéticamente células de ratón adulto (no células madre) introduciendo al menos cuatro genes reguladores de la transcripción, para dar células plu- L ripotentes. Ahora se confirman resultados similares con células humanas; el grupo japonés emplea células de piel de personas maduras, mientras que James Thomson pionero de la obtención de células embrionarias humanas, en 1998, reaparece reprogramando células fetales o de recién nacido. La modificación genética propuesta llamará la atención, hay una atracción casi mágica por disponer de células que recuerden a las embrionarias. Pero, no cabe ignorar que todo ello sigue muy distante de la clínica humana. Por un lado la intensa modificación genética, que supone introducir y activar cuatro genes reguladores de la transcripción, alguno de ellos con capacidad oncogénica, no hace prever una próxima utilización en tratamientos ni siquiera experimentales. Por otro, sigue siendo necesario demostrar que son células controlables, ante su posible trasplante en enfermos, me- diante experimentación animal. Las novedades seguirán apareciendo en este campo. Pero, a día de hoy, dos son las cuestiones a resaltar, si no queremos que los árboles nos oculten el bosque. Primero, más de 1.600 ensayos clínicos en el mundo, con células madre adultas, suponen una enorme ventaja a favor de éstas. Algunas, como las de origen mesenquimal, no sólo reparan sino que aportan actividad antinflamatoria, algo del mayor interés. Segundo, este hallazgo oscurece el logro de células embrionarias clónicas de primates no humanos, como el macaco, que también se acaba de alcanzar. A pesar de ello, investigadores como Wilmut, el padre de Dolly, manifiestan abiertamente que la clonación humana por transferencia nuclear, con propósitos terapéuticos, carece de sentido cuando se pueden reprogramar células de piel al estado de pluripotencia.