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30 INTERNACIONAL www. abc. es internacional MARTES 20- -11- -2007 ABC Olmert promete desmantelar las colonias ilegales y frenar los nuevos asentamientos Las conversaciones con Mahmud Abbás para impulsar la reunión de Anápolis siguen en punto muerto LAURA L. CARO CORRESPONSAL JERUSALÉN. Admitámoslo: nos comprometimos a no construir nuevos asentamientos, y no los construiremos; prometimos no expropiar tierra, no expropiaremos; prometimos desmantelar las colonias ilegales y las desmantelaremos Son las palabras del primer ministro de Israel, Ehud Olmert, que ayer aprovechó el que podría ser su último Consejo de Ministros antes de la Conferencia de Paz de Anápolis para anunciar la esperada paralización de la construcción en los asentamientos judíos en Cisjordania y la evacuación de los surgidos después de 2001, considerados fuera de la ley del Estado hebreo. No hubo pronunciamiento alguno sobre plazos, ni sobre la propuesta de retener bajo soberanía israelí los grandes núcleos de ocupación- -Gush Etzion, Maale Adumin y Ariel- -a cambio de compensaciones territoriales a los palestinos. Sólo la invocación a la Hoja de Ruta que- -reclamó Olmert- no podemos seguir diciendo que es estratégicamente buena para nosotros, y a la vez seguir ignorando nuestras obligaciones El anuncio, ya realizado otras veces por otros gobiernos que nunca lo cumplieron, vino acompañado por la aprobación de la puesta en libertad de 441 presos en las cárceles israelíes, que salió adelante en una expresión de fuerza de Olmert, a pesar de las amenazas de abandonar la coalición expresadas por los ministros del ultraortodoxo Shas y del ultranacionalista Israel Beitenu, más el titular de Transportes, Shaul Mofaz del Kadima, que votaron en contra. Dos gestos de buena voluntad a una semana de la cumbre auspiciada por Bush y aún no convocada oficialmente, que no sirvieron, sin embargo, para insuflar suficiente energía a la reunión in extremis que, por la tarde, celebraron cara a cara en Jerusalén Olmert y el presidente palestino, Mahmud Abbás para tratar de sacar del punto muerto las conversaciones preparatorias de la reunión norteamericana. La en- Liberación de presos El presidente paleastino, Mahmud Abbás (a la izquierda) y el primer ministro israelí, Ehud Olmert, en su reunión de ayer en Jerusalén AFP Florentino Portero CONFERENCIA EN EL AIRE esde que Rice propuso la convocatoria de una conferencia sobre la crisis israelopalestina en la Escuela Naval de Anápolis miles de artículos de opinión y análisis de institutos de investigación se han pu- D blicado para llegar a lo evidente: no se dan las circunstancias para que las partes avancen significativamente en el proceso. Como ya he señalado con anterioridad, para Estados Unidos el objetivo de la reunión tiene más que ver con Irak que con Palestina. La amenaza iraní crea una situación óptima para reforzar los vínculos de Washington con las capitales suníes y de eso se trata. Pero, sea cual sea la fecha definitiva del encuentro que se espera comience la próxima semana, ya es inminente y los movimientos diplomáticos se suceden. Mahmud Abbás no está en condiciones de ofrecer lo que más se espera de él: el fin del terrorismo. El éxito de la convocatoria depende de que Olmert realice gestos y en ello está, ha ordenado la liberación de 441 palestinos presos en cárceles israelíes. Poca cosa ante la enormidad de lo que queda pendiente. La diplomacia israelí ha apostado por la iniciativa, pero entendiéndola como punto de partida. Se trata de actualizar el plan de paz, la famosa Hoja de Ruta a la vista de que no hay un Gobierno palestino con el que poder entenderse, pero reconociendo la necesidad estratégica de crear un estado palestino. Seguimos, por lo tanto, dentro de las coordenadas esta- blecidas por Sharón: una paz unilateral arropada por la comunidad internacional. Israel se siente fuerte. La comunidad internacional reconoce que el problema está en el lado palestino, por la quiebra política y la emergencia del islamismo. El Gobierno de Jerusalén va a continuar adelante con el proceso y tratará de hacerlo con el mayor apoyo internacional y árabe posible, lo que redundará en beneficio de todos. Sin embargo, las naciones árabes exigen garantías de que Israel realizará concesiones serias para aceptar la invitación, algo que Olmert ni quiere ni puede hacer. La Conferencia sigue en el aire.