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ABC MARTES 20 s 11 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA MAGDALENA PRIETO UE le hagan una estatua. Como la de Indalecio Prieto en los Nuevos Ministerios, pero subida a un avión con la bufanda al viento, como Snoopy, y un montón de billetes gratis en la mano. Porque ésa va a ser su única gestión de éxito en la política, la de beneficiarse de 444 pasajes de balde en Aviaco y lograr eludir las explicaciones sobre tan majestuoso dispendio. En todo lo demás tiene Magdalena Álvarez el currículum plagado de fracasos, con el poco generoso agravante de haber tratado de endosárselos a sus colaboraIGNACIO dores, a los contratistas, CAMACHO a la oposición, a la prensa y al maestro armero. Porque ella nunca se equivoca. Ella es infalible, indomable, impasible, indoblegable. Y también incorregible, inflamable, intratable, insufrible. Si no hay fondos para la estatua, se pueden buscar por suscripción popular en Cataluña, donde van a tardar mucho en olvidarla. O ahorrarlos de esa publicidad institucional que explica muy pormenorizadamente que en las obras se produce mucho polvo. Ay, los polvos. Los que traerán los lodos del desgaste político y el desastre administrativo, mezclados con la lluvia de las prisas y los agravios. Pero ella, impasible (el ademán) con el rostro recién recompuesto y brillante, blindada de las críticas por una soberbia de hormigón, refractaria al rechazo de los suyos, abrazada a un Zapatero que no sabe cómo zafarse de tanto cariño y tanta lealtad. Ya le pasó a Chaves; esta mujer tiene la habilidad de crear conflictos de tal calibre y tanta complejidad que le sirven para adosar su destino al de su jefe. Se convierte en el problema y trata de parecer la solución. Vive en el caos y gracias al caos respira. Si no la destituyen, malo; si la echan, peor. Antes partía que doblá. Pero doblá, lo que se dice doblá, es como se la han metido a los usuarios ferroviarios catalanes: que ni palante ni patrás. Ni se arreglan las Cercanías ni avanza el AVE. Ni desaparece el colapso cotidiano ni tiene visos de aliviarse el estructural. Ni está, ni se le espera. Doblá. O simplemente doble: doble fastidio, doble fiasco, doble tardanza, doble tomadura de pelo. Eso sí, la alta velocidad va a llegar a Málaga en Navidades, y a treinta euretes el viaje. Aguinaldo de la candidata, que busca en su provincia el calorcito que le falta entre tanta incomprensión. En Andalucía todo es diferente, ya dice ZP que con Chaves se queda la mar de tranquilo. Allí la gente no se hace muchas preguntas; hay un largo sustrato histórico de sufrimientos soportados y alegrías siempre, por escasas, bien recibidas. Por eso la ministra se va allí a buscar cariño, a compararse con Indalecio Prieto, a tomar el oxígeno que le falta bajo la polvareda de las obras inconclusas. Aunque nunca se atrevió a competir por la Alcaldía; así nadie podrá decir que le ha ganado un pulso. Y siempre encontrará un rincón para que le coloquen la estatua. Doblada, por supuesto. Q LISTAS ABIERTAS MARIANO RAJOY SE ARREMANGA N O es mucho pedir que el centro- derecha se tome a sí mismo en serio. A la que pueden, los conspiradores se disponen a la voladura de puentes, presas y canales, cuando lo que importa es afirmarse, proponer, convencer, merecer confianza. La impresión es que la gente ha creído a Rajoy cuando ha dicho que, si sale vencedor en marzo, quienes ganan menos de 16.000 euros dejarán de pagar el IRPF. Esa confianza no es poca cosa si consideramos el rastro de promesas incumplidas de Rodríguez Zapatero en materia impositiva. En la Conferencia Política del PP, Rajoy también se refirió a otras cosas y no de menor sustancia, pero ninguna de tanto impacto inmediato como esa reforma fiscal. Es una reforma a favor de la libertad, de la capacidad de elección de una amplia franja de ciudadanos con el dinero, que en lugar de pasar a manos del Estado quedará en sus bolsillos. Puede configurarse como una de las exenciones de alcance social en la historia fiscal de la España moderna. Demuestra la confianza de Mariano Rajoy en la capacidad creativa de la sociedad y en un sistema económico cuya puesta a punto comenzó con Solbes en VALENTÍ los últimos tiempos del felipismo y quePUIG dó consolidada con los dos gobiernos del PP, con los logros conocidos de crecimiento económico, generación de puestos de trabajo e integración en el euro. Con la reforma anunciada por Rajoy, de ganar el PP en marzo, quedan dispuestos los elementos de una nueva fase positiva del crecimiento, a pesar de que nunca se esté a salvo de eventualidades como el precio del petróleo, una recesión mundial o un desequilibrio inesperado en la economía global. Favorece el consumo y el ahorro, saliendo al paso de la subida de las hipotecas y el estancamiento salarial. Incentiva las capacidades del ascensor social. Al mileurista le será más fácil dejar de serlo. La psicología comparativa predomina en las conversaciones políticas. Suele decirse que Zapatero servía más para jefe de la oposición que para gobernar, mien- tras que Rajoy estaba más hecho para gobernar que para liderar la oposición. Ya se sabe que, en el comentario político, todo lo que simplifica cunde de forma presta y ligera. Pero la realidad es que el comportamiento de las personalidades políticas varía su percepción de forma continua: hoy, por ejemplo, ya pocos creen que Zapatero sea el líder candoroso que prometía talante y no un político con sentido muy aguzado de la permanencia en el poder. Con Rajoy la percepción es cíclica, pero no sabemos bien por cuáles motivos: ¿es el líder del PP quien absorbe y expande energía por ciclos, o es que su partido le contagia ese fatalismo cíclico que en parte proviene del 11- M, pero también de la historia de la derecha española? Esas cosas por el instante quedan para los retratistas al minuto y para la psicología recreativa. Lo que tenemos es una propuesta de reforma fiscal de envergadura, algo que- -de ganar el PP con mayoría suficiente- -incidirá indudablemente en la economía y a la vez en la sociedad española. Al mismo tiempo, se da un paso hacia la abreviación del sistema fiscal, un objetivo que comparten muchos países de economía avanzada. No tiene que ser muy complicada la venta política de esta reforma fiscal, entre otras cosas porque el PP cumplió con las anteriores de modo conocido en todas partes y porque es una propuesta clara y directa. La experiencia del ciudadano en reducción de impuestos ya está contrastada. Es lógico que el PSOE a partir de ahora procure minimizar la iniciativa de Rajoy. Para eso están las campañas electorales. Tiene que ser muy incompetente el PP como para no aprovechar electoralmente el lanzamiento de la reforma fiscal de Rajoy. Su cuantificación en votos ni tan siquiera puede ser aproximada, pero de repercutir operativamente en el electorado es una baza consistente. El electorado sin adscripción ideológica fija ni anclaje predeterminado podrá valorarla sacando cuentas, con la calculadora de bolsillo. En su primera reacción, los socialistas han dicho que la fiscalidad es algo muy serio Ahí Mariano Rajoy tiene trayectoria para probar que se toma la fiscalidad bastante más en serio que los socialistas. vpuig abc. es