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6 OPINIÓN LUNES 19 s 11 s 2007 ABC LA CRÓNICA DEL LUNES PERO NO TIENE EQUIPO PARA GOBERNAR Lo que nos espera, en caso de victoria de Zapatero, es la implantación paulatina del Estado confederal, una vez que el PSOE controle el CGPJ y el TC pondría en peligro el gobierno catalán y la unidad del PSOE- -en Cataluña, Navarra y País Vasco- sabiendo como saben todos que en el horizonte electoral no se vislumbra ninguna mayoría absoluta. Zapatero cuida a los nacionalistas porque sabe que dependerá de ellos para gobernar. Como sabe que el PSOE sólo cuenta con su liderazgo de diseño y sonriente, el ángel exterminador de todo lo que toca, o el Bambi de Atila que quema la hierba por donde pasa, una vez que liquidó a los barones del partido- -Manuel Marín es su última víctima- y que sólo le quedan De la Vega, Solbes y Rubalcaba. Zapatero no puede rectificar, está pillado en la trampa nacionalista, conoce sus graves errores sobre la reforma soterrada del Estado y los daños causados a la cohesión nacional y quiere vestir la crisis institucional de segunda ruptura con el franquismo, culminando su revisión de la memoria histórica y aparentando la victoria de su particular guerra civil civilista hacia el régimen confederal. Y, frente a esto, Rajoy ha propuesto una reforma constitucional para que el Estado recupere competencias en materias lingüísticas y de educación, el fin de las transferencias y del desarrollo autonómico, la reforma electoral para impedir que los nacionalistas no decidan el Gobierno, y un pacto contra la negociación con ETA. Es decir la recuperación de la única nación y la vuelta a un bipartidismo reforzado al margen de los nacionalistas. Rajoy ha roto los puentes con los nacionalistas y sólo podrá gobernar si obtiene una importante mayoría en las elecciones, por eso pedía RAJOY ROMPE CON LOS NACIONALISTAS, Pablo Sebastián A dicho Mariano Rajoy, y es verdad, que José Luis Rodríguez Zapatero es perseverante y que los españoles saben lo que les espera si el PSOE vuelve a ganar las elecciones. Aunque no parece que los españoles sepan lo que se les viene encima, vistos los sondeos electorales que anuncian otra victoria socialista en marzo de 2008. Como tampoco da la impresión de que en el PP estén tan convencidos de la gravedad de la situación que pregonan, porque el discurso de Rajoy debió ser acompañado, desde hace tiempo, por decisiones y equipos de gobierno que no se ven, y estamos a poco más de tres meses de la fecha decisiva. El líder del PP habló ayer con claridad y supo hacer el diagnóstico del mal español. Es, en términos médicos, un buen internista pero no parece ser el cirujano, el líder idóneo para extirpar el cáncer que se ha instalado en el cuerpo de la nación. Lo que nos espera, en caso de victoria de Zapatero, es la implantación paulatina- -por la vía de leyes orgánicas y al margen de una franca reforma constitucional- -del Estado confederal, una vez que el PSOE controle de manera absoluta el Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Constitucional. Y no como punto final de un pacto territorial con los nacionalistas, sino como punto y seguido hacia la independencia de Cataluña y el País Vasco, como se deduce de las continuas demandas de autodeterminación que emanan de los gobiernos catalán y vasco. El control del Parlamento y de los máximos órganos judiciales sancionará el Estatuto catalán que servirá de modelo y trampolín para el nuevo estatuto vasco, más soberanista, para incluir en él las pretensiones de ETA y poder culminar la negociación con los terroristas. Completando, así, la reforma confederal del Estado, con el entierro de la transición y la instauración de un nuevo régimen confederal en España, basado en un pacto de hierro del PSOE con los nacionalistas. Esto es lo que nos espera si Zapatero vuelve a ganar. Y lo que nos oculta Zapatero para no alarmar a sus votantes y para transmitir a ETA y a los nacionalistas, con sigilo, que acabará la obra iniciada. Porque, en caso de rectificación de su deriva confederal, Zapatero no sólo no podría formar gobierno, sino que H Rajoy ha propuesto una reforma constitucional para que el Estado recupere competencias en materias lingüísticas y de educación una victoria con gran diferencia sobre el PSOE. Porque si no la obtiene o no llega a la mayoría absoluta, tendrá que o traicionar su discurso, para pactar con CiU o PNV o no llegará a la Mon, cloa. Lo que está en juego es mucho. Lo de bajar impuestos, y subir pensiones- ¿y por qué no el salario mínimo? -está muy bien, pero para triunfar falta mucho más. Moral de victoria y equipo con liderazgo que transmita a los españoles la gravedad de la situación y la esperanza de la alternancia. Si esta Conferencia del PP- -que ha cambiado el naranja radical por el azul conservador- -no hubiera sido abierta por el tenebroso tridente de Acebes, Zaplana y Mayor, agitando el pasado, y, si en contrapartida, Rajoy hubiera reconocido errores anteriores y nos hubiera presentado a Rato, Gallardón, Pizarro, Montoro, Rudí, Barberá, T. Martínez, Juaristi, García Escudero, Pastor y otros, como su futuro gobierno y primeros candidatos electorales, la situación empezaría a cambiar. Y a tiempo está Rajoy, o la Junta Directiva Nacional del PP si es necesario, de dar un vuelco en el PP y ofrecer a los españoles un liderazgo que rompa, sin más explicaciones, la muralla mediática que defiende la impostura de Zapatero, porque de lo contrario los peores presagios se cumplirán. Si España está tan mal como dice Rajoy, y puede ir a peor con otros cuatro años de Zapatero, y los populares han roto los puentes con los nacionalistas ¿a qué esperan Rajoy o el PP para hacer lo que hay que hacer para ganar? -Entonces, ¿no es el cambio climático el causante de que los grandes almacenes expongan sus regalos de Navidad con dos meses de adelanto?