Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
90 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos DOMINGO 18- -11- -2007 ABC La Biblioteca Nacional se blinda Nuevos proyectos y nuevas medidas. Son lecciones duramente aprendidas en la BN, tras la recuperación de los mapas robados. La estatua de Menéndez Pelayo preside uno de los flamantes controles. La que fuera directora técnica con Rosa Regàs, Teresa Malo de Molina, abandona la institución POR JESÚS GARCÍA CALERO FOTO: JULIÁN DE DOMINGO MADRID. El pasado lunes fue un día histórico en la Biblioteca Nacional. Mientras los ministros de Interior y de Cultura daban la bienvenida a una docena de los mapas robados, que la Brigada de Patrimonio de la Guardia Civil recuperó tras un periplo trasatlántico, se anunciaba la entrada en vigor de nuevas y más estrictas medidas de seguridad. Es el cierre de un ciclo que permite a la Biblioteca Nacional mirar hacia delante, después de una etapa convulsa. Apenas sin ruido, todo lo más con un leve chasquido, se cierra la puerta de un pasado ya superado. Y otras puertas se abren al futuro, eso sí, con toda la seguridad posible. Y aunque ya no va a sufrir la intemperie, la estatua de Marcelino Menéndez Pelayo- -que preside el hall principal de la Biblioteca, y que fue el centro de una polémica cuando Rosa Regàs quiso sacarla al jardín- -va a mojarse como el que más en la mejora de la seguridad de la institución, puesto que preside uno de los nuevos controles. Todo se ha mejorado. A partir de ahora hay cuatro arcos detectores en la entrada de abajo y otros tantos en la superior, la de la escalera central, más los escáneres de rayos X cuadruplicados (cuando en la etapa anterior había un único arco de control) Se trata de la primera barrera, mejor dotada y que puede evitar en parte las aglomeraciones a la hora del cierre de la institución, que tanta confusión- -o río revuelto- -habían creado el año pasado. Allí mismo, a quienes vienen por primera vez, se les da la lista de objetos que no pueden introducirse en la Sala y se les informa de cómo utilizar las taquillas para guardar sus pertenencias hasta la salida. Y a los veteranos, si fuera preciso, se les recuerda. Cada lector sólo puede entrar con un cuaderno o de 50 a 100 folios en un máximo de 5 fundas, un pequeño bolso no mayor de 18 x 18 centímetros, un ordenador portátil sin funda (que será registrado a la entrada y a la salida) y un dispositivo USB de memoria. Estos objetos se introducen convenientemente en la bolsa de plástico transparente. La lista de lo prohibido es más variopinta: alimentos, bebidas, objetos cortantes o punzantes, rotuladores, marcadores, tippex, bolígrafos, hilo dental o de nylon, papel cebolla o calcográfico, cremas, etcétera. Por supuesto, tampoco prendas de abrigo, ni sombreros, gorras o paraguas; ni maletines, carteras o bolsos grandes; nada de cámaras, escáneres, radios o lápiz óptico. Mucho menos libros, revistas, periódicos microfilms, transparencias, diapositivas, microfichas, postales, fotos, mapas o planos, sobres cerrados, cintas de vídeo, CD y DVD originales... Es decir, que aquí vale con un lápiz y unos papeles u ordenador controlado. Pero, según las nuevas normas, esto no ha hecho más que empezar. Pasado el primer control, se usarán las taquillas para guardar los efectos personales que no pueden entrar y de ahí se pasa, con la bolsa de plástico transparente y el material autorizado, al segundo control, justo el que preside la estatua de Menéndez Pelayo, puesto que el mostrador se encuentra a su espalda. La estatua que otrora molestaba para la libre circulación de personas por la sala hoy se ha convertido en uno de los hitos de la seguridad. Allí se realiza otro control de carnet, se revisa todo, se le da la pegatina del día en vigor, y se le da un código de 240 cámaras, 4,5 millones de contrata Un total de 240 cámaras convencionales y muchas más de otros tipos velan hoy por la seguridad en las salas de la BN. Acaba de licitarse la renovación bianual de la contrata de seguridad por 4,5 millones de euros, cuya vigencia es desde las 00 horas del 1 de marzo de 2008 a las 00 horas del 28 de febrero de 2010. Se pide vigilancia de carácter general sobre los locales y bienes, control de accesos, patrullas por dependencias internas y externas, inspección periódica de instalaciones, protección de personas y propiedades, evitar comisión de hechos delictivos, manipular los medios de seguridad del centro. Se exige un inspector coordinador y una treintena de vigilantes, muchos de ellos armados. La Biblioteca solicita que el personal destacado tenga continuidad en el puesto para conocer convenientemente al personal y las instalaciones, así como los planes de evacuación y otros protocolos de seguridad. Los refuerzos esporádicos exigen a la empresa adjudicataria tener personal preparado, y por ello realizar cursos, para sumarse a la plantilla en 24 horas. Prohibido introducir: Estatua y nuevos controles Han vuelto las rondas de seguridad a la Sala de Lectura, incluyendo la Cervantes, que es el Sancta Sanctorum de la Biblioteca Los usuarios de la Sala de Raros, Incunables y Antiguos deberán pasar tres controles antes de la consulta El segundo control, junto a la estatua de Menéndez Pelayo lar a cada uno, puesto que las puertas tienen- -ya tenían- -seguridad inteligente. Se ha renovado y repensado el uso de un conjunto de 240 cámaras de vídeo que vigilan las estancias de la BN día y noche, y ahora se van a utilizar con la máxima eficiencia, desde un control central renovado tecnológicamente. También se ha aumentado, al máximo que la ley permite, el tiempo que pueden guardarse las grabaciones de estas cámaras: 30 días. Además se han instalado inhibidores de teléfonos móviles en toda la sala, no sólo por las molestias auditivas de los usuarios, sino también por motivos de seguridad, para evitar que pueda pasarse información por ese medio desde el interior. La instalación de estos aparatos ha causado algún problema con las operadoras por la caída de señal que puede producirse a quien pase por el entorno de la BN, que ya ha sido superado tras negociar con ellas. Han vuelto las rondas de seguridad a la Sala de lectura, incluyendo la Cervantes, que es el Sancta Sanctorum de la Biblioteca. Como se recordará, estas rondas habían sido eliminadas porque eran propias de dictaduras represoras según el anterior equipo. Hasta aquí los dos controles que pasa todo el mundo, pero para los usuarios de la sala de Raros, Incunables y Antiguos, la Sala Cervantes, se ha estable- Tercer control en Cervantes barras al ordenador, asociado al usuario. Hay que advertir que se le impedirá salir con otro ordenador diferente al registrado. A partir de ahí, el usuario puede circular por la sala de lectura, por los lugares por los que su carnet le permita circu-