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46 ECONOMÍAyNEGOCIOS Empresa DOMINGO 18 s 11 s 2007 ABC Más días para hacer compras La libertad de horarios aumenta las posibilidades del consumidor, aunque con los datos en la mano no se puede demostrar que esta liberalización haga subir o descender los precios ni cree o destruya empleo POR MAITE VÁZQUEZ DEL RÍO MADRID. En pleno siglo XXI y con el fenómeno de la globalización ya asumido, nadie duda de que la liberalización, sea del sector que sea, siempre es positiva. En el comercio hay intereses contrapuestos porque lo que es válido para los grandes distribuidores no lo es para los pequeños. Las autoridades deben buscar el equilibrio para que los beneficios afecten al mayor número posible y, en este caso, los mayores beneficiados son los consumidores. El pasado lunes, el presidente de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) Luis Berenguer, volvió a abrir la caja de los truenos al asegurar que la fuerte subida del IPC (3,6 es una ocasión única para derogar la ley que limita la apertura de grandes centros y la libertad de horarios. En su opinión, la normativa vigente (de 2004) es negativa para los intereses de los consumidores e incapaz de resolver los problemas de los pequeños comerciantes además de que la ordenación del comercio minorista supone un trasvase de rentas de los consumidores a favor del pequeño comercio, del que consigue la licencia o del que ya está instalado Berenguer se mostró convencido de que la liberalización de los horarios comerciales vendría a solucionar una situación injusta ya que cada autonomía tiene fijados sus propios días de apertura. En este sentido, cabe recordar que Madrid encabeza la lista, con 20 aperturas anuales, y con la negociación abierta por parte de la presidenta de la comunidad madrileña, Esperanza Aguirre, con la patronal del sector para establecer una nueva regulación que liberalice el comercio en la región. La mayoría de las autonomías tienen fijados ocho días de apertura en domingos o festivos en todo el año, aunque algunas como el País Vasco y la ciudad de Ceuta han decidido que no se abra ningún fin de semana ni festivos. Además, Berenguer aseguró que con esta medida se aumentaría la competencia en el sector, lo que favorecería la bajada de los precios y, por consiguiente, de la inflación. Tras estas afirmaciones, el propio titular de Industria, Comercio y Turismo, Joan Clos, ha mostrado su oposición a esta propuesta. En este sentido, el director general de Política Comercial, Cruz Roche, subrayó a ABC su convencimiento de que la liberalización no tiene efectos sobre el nivel de precios y que lo que más beneficiaría al sector es intensificar la competencia y la rivalidad IPC ENERO AGOSTO 2000- 2007 En porcentaje Nacional Andalucía Canarias Cataluña C. Valenciana Madrid Murcia País Vasco 16,62 16,37 12,55 18,72 16,24 16,39 18,37 16,14 DOMINGOS Y FESTIVOS COMERCIALES POR AUTONOMÍAS EN 2007 Total días apertura 8 Andalucía 8 Aragón 8 Asturias 8 Baleares 8 Canarias 8 Cantabria 8 Cast- la Mancha 8 Cast. y León 8 Cataluña 8 C. Valenciana Extremadura Galicia Madrid Murcia Navarra País vasco La Rioja Ceuta Melilla Total días apertura 6 8 20 10 8 Ninguno 8 Ninguno 8 Competencia siempre ha defendido la liberalización de los horarios Ya en 2003, en el Informe sobre las condiciones de la competencia en el sector de la distribución comercial del Tribunal de Defensa de la Competencia, -siendo presidente del mismo Gonzalo Solana y ministro de Economía, Rodrigo Rato- se apostaba por la liberalización de los horarios comerciales, tal como figura en su página 21: Este Tribunal ha defendido con anterioridad que la libertad de horarios favorecerá los Precios y renta Madrid, hacia la libertad total Entre los datos que utiliza el Ministerio para rechazar la liberalización se encuentra la correlación entre los precios y la renta de los consumidores, comparada con el resto de los países comunitarios. La conclusión es que España tiene un nivel de precios inferior al que le corresponde por su renta. Otro argumento se refiere a los datos por comunidades autónomas. Entre 2002 y 2007- -según el índice del comercio minorista del INE- -donde más han crecido los precios ha sido en Murcia y País Vasco, cuando Murcia es la segunda región con más días de apertura (10) mientras que en el País Vasco no se abre ningún día. En el caso de Madrid, el índice la sitúa por debajo de la media. Por este motivo, Roche concluye que no hay relación entre los días de apertura y las ventas En cuanto a la ocupación del comercio minorista se ha producido un aumento medio del 6,4 mientras que en Mur- procesos de modernización del sector y el fomento de la inversión y el empleo, y lo que es más importante, incrementará el bienestar del consumidor, por lo que constituye una medida deseable No obstante, también realiza una serie de puntualizaciones sobre los efectos reales de la liberalización: Introduce una nueva dimensión en el vector de elementos que utilizan las empresas para competir entre ellas... puede hablarse que dicha libertad incrementa la competencia... Sin embargo, la libertad de horarios no lleva necesariamente a una reducción del nivel de precios; por el contrario, la empresa se ve obligada a utilizar vectores productivos más caros para ampliar el número de horas de apertura, dicha libertad pueda dar lugar a mayores costes cia esta subida ha sido del 16 en Madrid, del 5,3 y en Cataluña del 4,71 Luego, una vez más, Roche insiste en que no hay relación Por último, Roche se refiere a la evolución de los precios entre 2002 y 2007. El aumento medio fue del 16,6 Sin embargo, mientras Cataluña (ocho días de apertura) registra un aumento del 18,7 en el País Vasco aumentaron un 16,14 y en Madrid, un 16,4 quedando por debajo de la media. No comparte estas tesis la patronal de las grandes empresas de distribución, Anged, cuya portavoz aseguró a ABC que, por principio, la liberalización es positiva porque actúa en beneficio del consumidor, que tiene más posibilidades de elegir dónde, cuándo y a qué hora. Y pone como ejemplo los domingos y festivos que se abre: los centros comerciales están siempre llenos Por lo que respecta a los precios, en Anged están convencidos de que si existe una mayor oferta y los consumidores tienen más posibilidades de elección, se produce un mayor control de los precios. Un ejemplo, en este sentido, son los hipermercados. El consumidor puede encontrar una gran variedad del mismo producto, lo que Más control de los precios El consumidor tiene más posibilidades de elegir dónde, cuándo, qué días y a qué hora hace la compra le permite- -en un momento de subida de precios como el de ahora- eligir otras opciones para que no aumente el coste de su carro de la compra. Curiosamente, en Anged utilizan los mismos datos del IPC que en Comercio para defender la liberalización. Así, ponen como ejemplo la comunidad de Madrid, donde la subida de los precios está por debajo de la media y, sin embargo, es donde más días se abre y más aumentan las ventas. Mientras que en las regiones con más trabas para abrir e instalar nuevos centros comerciales, por defender a los pequeños comerciantes, es donde el comercio crece mucho menos. En Madrid, en los últimos cinco años, se han abierto 7.000 comercios minoristas y el empleo ha crecido un 18 y no todos son grandes superficies. Los supermercados y los pequeños comerciantes quieren que todo permanezca igual La otra parte afectada, los pequeños y medianos comercios prefieren que todo continúe como está y piden a Competencia que trabaje en otros sectores según los responsables de la Confederación Nacional de Comercio (CNC) y la Asociación de los supermercados, Asedas. Precisamente, el director general de Asedas, Ignacio García Magazo, explicó a ABC que no se puede establecer una relación entre la apertura de los comercios y el descenso de los precios Más bien todos los datos demuestran lo contrario porque en sectores como el de la alimentación, el consumo no aumenta por tener más días de compra. El consumidor lo que hace es repartir sus necesidades de compra entre más días. Y abrir más jornadas supone un aumento de los precios porque crecen los costes laborales (pagar horas extras o contratar a más personas) de logística y de gasto energético, entre otros. García Magazo también recuerda que los precios de los alimentos en España son de los más bajos de Europa, pese a que hay países como Reino Unido, Irlanda y Suecia donde hay libertad total de apertura y los precios son de los más altos de Europa. En cuanto al IPC, en el caso de los precios de los alimentos, el responsable de Asedas recalca que si los precios bajaran en función de los días que se abren los comercios, Madrid debería tener los precios más bajos, y no los tiene, mientras que en el País Vasco es dónde se localizan los precios más baratos. Por tanto, la conclusión es que si no se incrementan las ventas y se elevan los costes, no van a bajar los precios ABC