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ABC DOMINGO 18 s 11 s 2007 INTERNACIONAL 39 Sarkozy le come la moral a los sindicatos En plena división de las centrales y cuando se desinflan los paros, el Gobierno se lanza a pedir el fin de la huelga y a ofrecer una negociación empresa por empresa, aunque con líneas rojas El partido del presidente denuncia en la calle el egoísmo sindical POR JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Las centrales sindicales están divididas tras cinco días de huelgas. Una minoría sindical continúa perturbando el tráfico de la SNCF (red nacional de ferrocarriles) y la RATP (trenes de cercanías) Minorías liberales y conservadoras convocan manifestaciones de protesta contra los privilegios sindicales. Sarkozy parece contar con el apoyo silencioso de una mayoría social contraria a las jubilaciones privilegiadas. François Fillon, primer ministro, lanzó ayer un nuevo llamamiento al fin de la huelga. Xavier Bertrand, ministro del Trabajo, confirma sus invitaciones al diálogo empresa por empresa, sin cruzar la línea roja de los 40 años de cotización para todos los trabajadores de Francia Los directores generales de la SNCF y la RATP llaman a una primera reunión negociadora el martes, cuando está convocada una jornada de manifestaciones de funcionarios por otras razones. En el frente sindical, se confirman las divisiones. La CGT, mayoritariamente comunista, está dividida en tres facciones. La base, partidaria de prolongar la huelga no ha dejado de disminuir y se ha radicalizado. Una parte de la dirección apoya esa línea dura, mientras que otra es partidaria de la negociación. SUD, izquierdista, defiende la huelga indefinida hasta humillar al Gobierno La CFDT ha repetido su llamamiento al fin de la huelga, y es partidaria de la negociación. El primer día de huelga, el martes pasado, hubo una participación del 60 de los trabajadores de los transportes públicos. Esa proporción no ha dejado de disminuir. Ayer no alcanzó más del 20 o 30 La huelga es relativamente invisible en casi toda Francia, aunque plantea muchos problemas para el tráfico ferroviario y para los usuarios de trenes de cercanías en la región parisina. En el frente político, la Unión por un Movimiento Popular (UMP) ha comenzado a distribuir pasquines y folletos explicando las reformas, denunciado el egoísmo arcaísmo e inmovilismo de la minoría sindical que paraliza el país para defender sus privilegios: 37,5 años de cotización para Egoísmo y arcaísmo El primer día de huelga, el martes, apoyó la huelga el 60 de los trabajadores; ayer apenas llegaba al 20 o 30 conseguir una jubilación plena, cuando el resto de los trabajadores deben trabajar 40 años. Varios grupúsculos liberales y conservadores, como Alternative libérale, Liberté Chérie, Contribuables associes, han convocado manifestaciones denunciando la dictadura de los sindicatos minoritarios acusados de tener como rehén a toda Francia para defender sus privilegios Se trata de manifestaciones minoritarias pero significativas. Todos los sondeos afirman que una mayoría amplia, entre el 60 y el 70 de los franceses, apoyan la reforma de los sistemas de pensiones privilegiadas. Sarkozy cuenta con el callado respaldo de esa mayoría silenciosa para confirmar su determinación personal. Tras un fin de semana confuso, todas las partes esperan con distinto énfasis la evolución de las distintas crisis. Estudiantes y minoría sindical aspiran a ampliar el movimiento y a sumarse a las manifestaciones de funcionarios del martes, que protestan por razones igualmente corporativas. El Gobierno espera que la irritación de la mayoría silenciosa termine inclinando la balanza a su favor. Veremos.