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ABC DOMINGO 18- -11- -2007 11 cen una forma diferente de abordar la literatura. Surgen formatos nuevos como los blogs... ¿Qué visión tiene de este escenario? -Creo que, finalmente, los lectores van a ser una elite, un grupo reducido pero muy importante, van a ser una secta monacal. Lo que me llama la atención es que al mismo tiempo que se reducen los lectores aumentan los escritores. Hay como cien escritores interesantes en América Latina. En cada país hay diez ó doce. Hay una explosión de la escritura. No sé si acabaremos por leernos los unos a los otros, como decían lo bogotanos: me lees y te leo, pero espero que no sea así, espero que la literatura siempre sea el resguardo fundamental de la imaginación y de la palabra sin la cual lo demás no funciona. Es el único arte que usa lo que todos usamos diariamente para convertirlo en arte. Aquí estamos hablando y te puedo decir: buenos días, sírveme el desayuno, ¿qué tiempo está haciendo? y, al mismo tiempo, con esas palabras voy a escribir, si soy Cervantes El Quijote y si soy Shakespeare Hamlet Ese es un desafío enorme que no tiene el músico, que no tiene el pintor y que tiene el escritor: convertir constantemente el cobre de la palabra en el oro de la palabra. Es muy importante y si eso no existe, como decimos en México, nos lleva a la chingada. El escritor mexicano Carlos Fuentes, en un momento de la entrevista en Buenos Aires mayorías en América Latina. en el que Pablo Neruda decía: todos llevamos el cuerpo de nuestros pueblos porque si nosotros no hablamos, no hay quién hable, hoy ya no existe. Hay prensa, Congresos, sindicatos, asociaciones, corporaciones de todo tipo que asumen la voz de aquellos a los que representan... El papel del escritor ya no es tan esencial como hace medio siglo. Eso no quiere decir que no pueda optar por asumir una voz política o tener una voz política si así lo desea él o ella. Yo no le impongo eso a nadie porque creo que bastante función positiva cumple el escritor escribiendo porque sin lenguaje y sin imaginación una sociedad se desbarata. Media, nosotros tampoco sabemos dónde estamos parados. Creemos que simplemente hay una disyuntiva entre liberalismo o neoliberalismo y populismo. Creo que hay algo más, que vamos a trascender eso para ir a una nueva era de la civilización que aún no sabemos nombrar, pero que va a superar estas opciones. No se va a acabar en una cosa tan simple, porque la historia no es tan simple y la cultura mucho menos. timista, casi de color de rosa, y una tercera que es el diálogo de civilizaciones. Este lo podemos crear, lo podemos establecer. Hay un gran resentimiento en el Islam contra Occidente, fue el que perdió la gran batalla después de la Edad Media y creo que tenemos que tender puentes hacia el islam, no enajenarlo, no satanizarlo, no llevarlo a las barriadas del crimen sino entender que allá hay problemas de enfermedad, de ignorancia, de urbanización, de industrialización... Toda clase problemas. Debemos tender un puente de cooperación con el islam en vez de simplemente satanizarlo como hace este idiota de George Bush. -Ya se ha demostrado que tienen que replantearse. Tenemos todo el aparato de la democracia, parlamentos, prensa libre, legislaturas independientes, Ejecutivos acotados, todo lo que usted quiera, pero la mitad de la población de América Latina sigue viviendo en grados diversos de miseria. Mientras eso no se resuelva, seguirán esos problemas, surgirán los Morales, los Ortega... la gente que está reclamando algo más. Que lo reclame bien o mal no me importa tanto como el hecho de que hay la necesidad de avanzar mucho más rápido. Hay que darle la cara a esos problemas y ver cómo se resuelven por la vía pacífica, por la vía democrática o si no, ¡bup! nos van a explotar en la cara. ¿Están bien planteadas estas cumbres iberoamericanas? -Pero los ritmos no serán iguales en el mundo. Irán acaba de prohibir Memoria de mis putas tristes de García Márquez... -Sí, si aceptamos reglas del juego distintas, en las que prime el respeto. Se puede tener posiciones muy opuestas, de hecho las hay entre los jefes de Estado, pero debe haber unas reglas de respeto. Si usted invita a un bárbaro a su mesa, que va a agarrar el espagueti y se lo va a tirar a la cara, pues no lo vuelve a invitar ¿No? Tenemos que comportarnos civilizadamente entre nosotros y mantener posiciones divergentes, todas respetables. Ese no es el problema, el problema es la conducta lépera que es un término muy fuerte en México que significa ser zafio, patán, grosero. Pues si sientas a la mesa un patán qué se espera que haga. ¿Tienen futuro estas cumbres? ¿Qué opinión tiene de Rodríguez Zapatero y de Aznar? ¿Qué papel pueden desempeñar en ese proceso intelectuales y escritores como usted? -Ha habido un enorme cambio en la posición del intelectual en América Latina, el momento aquel, hace 50 ó 60 años -No, es muy difícil aplicar esquemas del siglo pasado a lo que está ocurriendo hoy. Creo que estamos en un cambio de civilización, tan importante como fue el cambio de la Edad Media al Renacimiento. La Edad Media no sabía qué era la Edad -Vargas Llosa habla de las dictaduras modernas que están enmascaradas en una falsa democracia. ¿Lo comparte? -La pregunta apuntaba a que persisten civilizaciones enfrentadas que no se suman al proceso de globalización, que no van en el mismo tren. -Hay una teoría de Huntington sobre el choque de civilizaciones que es catastrofista, hay otra sobre la alianza de civilizaciones que me parece op- ¿Qué le parece? Voy a felicitar a Gabo. No hay nada mejor para un escritor que un censor, aumenta las ventas, las multiplica por cien. -Quizás en el trasfondo del problema esté el miedo de la gente a lo desconocido... -Pero nosotros somos los desconocidos para ellos, hay que darnos a conocer también. Una manera es la literatura, García Márquez da a conocer América Latina, en Irán lo satanizan por el título del libro... Es inadmisible. -Las nuevas tecnologías produ- -Siempre he militado en el centro izquierda, de manera que mi simpatía natural va hacia el presidente Zapatero, pero entiendo la posición del ex presidente Aznar. No se le puede calificar de fascista, es un hombre de extrema derecha que no es lo mismo que ser un fascista. Ha aceptado la alternancia en el poder y espero que Zapatero también la acepte en su momento. Nos encontramos en un régimen democrático que a ciertos gorilas se les escapa, pero es así.