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ABC VIERNES 16 s 11 s 2007 VIERNES deESTRENO 95 El actor Nour el Sherif, junto a la extra que hace de la soldado Lynndie England PAULA ROSAS Abu Ghraib, versión comedia La película La noche de la muñeca recrea la cárcel de Abu Ghraib en una comedia negra que intenta tender un diálogo entre Oriente y Occidente. El filme cuenta con la dirección de Adel Adeeb y está protagonizado por Nour el Sherif PAULA ROSAS CORRESPONSAL EL CAIRO. El torturado se tambalea encima de dos cajas de cartón, conectadas a un enchufe con un par de cables. En el silencio de la cárcel sólo se escuchan sus aullidos de dolor. Tiene las piernas entumecidas y las manos esposadas detrás de una de las rodillas. No puede más y se orina encima. ¡Corten! grita el director Adel Adeeb desde el fondo del estudio, mientras que el torturado baja de las cajas con ayuda de un asistente, se seca con una toalla y se pone una galabiya (túnica árabe) Uno está acostumbrado a hacer de todo, pero rodar estas escenas está siendo muy duro reconoce Nour el Sherif que, con más de ciento setenta películas a sus espaldas, es una de las caras más conocidas del cine árabe. Las paredes son de chapa de madera y tras las rejas de las celdas no hay presos hacinados sino pilas de cables y desechos de cartón piedra. Sin embargo, la semejanza del decorado de los estudios Misr de El Cairo con las infames imágenes publicadas en 2004 de la prisión de Abu Ghraib, donde decenas de detenidos fueron torturados por soldados americanos, sigue poniendo los pelos de punta. Es difícil imaginar que las escalofriantes escenas pertenecen a una comedia negra. Con más de tres millones de euros de presupuesto, Leilet el baby doll La noche de la muñeca es, por ahora, la película más cara del cine árabe y un reto para sus productores de Good News for Film and Music. La compañía está, no obstante, acostumbrada a la polémica, ya que a comienzos de año anunciaron sus planes de rodar la primera película árabe sobre Al Qaida. Actualmente, el proyecto se ha paralizado ya que es una historia demasiado complicada como para precipitarse señala Adeeb, que también piensa dirigir la cinta sobre el grupo terrorista. El guión de La noche de la muñeca estuvo retenido durante meses por la censura egipcia, que no se atrevía a darle el visto bueno por la sensibilidad del tema. Finalmente comenzó a rodarse el pasado octubre en distintas localizaciones en Egipto, Nueva York, Washington, República Checa, Turquía y Siria. Sus responsables quieren estrenarla en el próximo festival de Cannes. La historia tiene lugar en El Cairo, en Nochevieja. Un guía turístico egipcio vuelve de Estados Unidos tras llevar un año sin ver a su mujer y planea una noche romántica con ella, con la intención de concebir un hijo. Las peleas entre varias delegaciones árabes, americanas y europeas que se alojan en su mismo hotel, y la aparición de un supuesto terrorista con sed de venganza, convierten los planes del protagonista en una pequeña odisea. Según afirma Adeeb, el filme intenta mostrar cómo cien años de desencuentros entre Oriente y Occidente afectan a la vida de las personas comunes. El tema principal de la película, la imposibilidad del protagonista de llevar a cabo un acto tan pequeño pero tan importante como hacerle el amor a su mujer, simboliza toda esta desgracia explica el director. La cárcel de Abu Ghraib ocupa un pequeño pero destacado lugar en el filme. Mi personaje es un periodista de una agencia internacional que es detenido en Irak por grabar algo que no debía explica Sherif. La historia es tristemente conocida: va a parar a la prisión del nombre maldito donde varios soldados americanos lo someten a todo tipo de abusos. La ficción se mezcla entonces con la realidad, ya que sus torturadores son nada menos que los reclutas Lynndie England y Charles Graner, juzgados y condenados en Estados Unidos por esos crímenes. Cuando sale de allí, sólo busca venganza, pero hay un malentendido y es considerado un terrorista por los americanos señala el actor. Sherif se prepara para la nueva escena. Un ayudante le pasa una copia de las fotos reales de las torturas, para que su pose sea lo más parecida posible. Se le ensombrece el rostro. Se tumba en el suelo, y una chica que hace de la soldado England lo sujeta con una correa de perro. Mientras tanto, un ejército de ayudantes, técnicos y chicos para todo revolotea alrededor de las cámaras, llevando sándwiches y refrescos y haciendo fotos con sus propias cámaras digitales. Esto es Egipto, la meca del cine árabe. Se hace el silencio. ¡Acción! El guión de la película estuvo retenido durante meses por la censura egipcia, que no se atrevía a darle el visto bueno Con 3,2 millones de euros de presupuesto, es la película más cara del cine árabe Más información sobre la película: http: www. goodnews 4 films. com