Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 16 s 11 s 2007 INTERNACIONAL 35 La firme actitud del Gobierno francés divide a los sindicatos del transporte La incidencia de la huelga comienza a bajar s La opinión pública ve con hostilidad la protesta por defender privilegios JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Francia no sale de la crisis. Nicolás Sarkozy resiste firme. Los sindicatos pierden terreno. Siguen las perturbaciones en la red nacional de ferrocarriles, pero disminuye el número de huelguistas. Los sindicatos se hallan divididos. Una minoría estudiantil perturba muchas universidades, pero aparecen asociaciones de estudiantes y usuarios hostiles a los sindicatos del transporte público y a los estudiantes izquierdistas. Sarkozy, su jefe de Gobierno, François Fillon, y su ministro de Trabajo, Xavier Bertrand, confirman su decisión: Debe aplicarse el principio de igualdad y justicia de 40 años de cotizaciones, iguales para todos los trabajadores públicos y privados. Pueden negociarse las modalidades prácticas de aplicación de tal principio dejando a las empresas la negociación práctica A partir de ahí las centrales sindicales y sus bases se han dividido. Las asambleas de ayer en la SNCF (red nacional de ferrocarriles) la RATP (ferrocarriles de cercanías) EDF y GDF (distribución estatal de gas y electricidad) votaron la prolongación de la huelga, pero hubo menos huelguistas. Y hoy se espera una participación más a la baja. Ante esa evidencia, la dirección de la CFDT lanzó ayer un llamamiento al fin rápido de la huelga La CGT anunció el martes su deseo de negociar. Los radicales de SUD, sin embargo, son partidarios de ampliar el movimiento un movimiento que suscita reservas crecientes. En el frente estudiantil impera una división y confusión semejante. Valery Pécresse, ministra de Educación se reunió ayer con dos sindicatos, la UNEF y la FAGE. Bruno Julliard, presidente de la primera, es partidario de extender el movimiento Thiébaut Weber, presidente de la segunda, considera imprescindible restaurar el orden El Gobierno avanza proposiciones sin ceder en lo esencial, acentuando las divisiones y el desencanto sindical ante una opinión pública hostil a unos sindicatos que defienden posiciones de privilegio. François Fillon, primer ministro, afirmó ayer que ha llegado el momento de poner fin a las huelgas Sin embargo los sindicatos no controlan plenamente un movimiento que se desinfla sin que nadie sea capaz de ampliarlo ni enterrarlo. En la CGT se superponen tres tendencias. La base es partidaria de prolongar indefinidamente la huelga. La dirección está visiblemente dividida entre partidarios y adversarios de la negociación. En la CFDT, la dirección propone comenzar a negociar según la pauta dictada por el Gobierno y ayer pidió el fin de la huelga. El resto de los sindicatos- -minoritarios- -están en la misma trampa. No tienen fuerza para negociar ni para terminar una crisis que no controlan. En el terreno político el PCF y la extrema izquierda son perfectamente invisibles e inaudibles. El PS no critica el fondo de la reforma de Nicolas Sarkozy, sino la forma y no encuentra ningún eco. Apoyo al Gobierno El partido del presidente, la UMP, intenta controlar unas bases liberal- conservadoras que proponen manifestaciones ciudadanas de apoyo al Gobierno. Patrick Devedjan, presiden- te de la UMP, es partidario de no echar aceite al fuego Ante unos sindicatos que parecen perder su batalla contra Sarkozy, el partido presidencial no desea añadir motivos de antagonismo cuando los funcionarios tienen convocadas sus propias jornadas de protesta, la semana que viene. Hace días, los estudiantes izquierdistas aspiraban a crear un movimiento común con los funcionarios y los trabajadores de empresas del transporte publico. Hoy la huelga del transporte público se prolonga sin salida evidente. Y ese arco iris de protestas corporativas parece chocar con la determinación gubernamental y la hostilidad apenas velada de una opinión pública que continúa apoyando a Nicolas Sarkozy. Negociaciones Una mujer cruza las vías en una estación de Paris ante unos andenes completamente abarrotados de viajeros frustrados AP Benedicto XVI publicará en breve una encíclica sobre la esperanza JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL ROMA. Benedicto XVI ha terminado de escribir su segunda encíclica, centrada en la virtud de la esperanza, que será publicada en torno a la Navidad si los traductores no vuelven a retrasar el trabajo del Papa como sucedió ya en 2005 con la primera encíclica, Dios es Amor La segunda encíclica sale al paso de un problema de gran actualidad, pues el panorama de crisis internacionales, problemas globales y desorden económico y político en tantos países llevan a muchos cristianos a perder la esperanza, a caer en el pesimismo y a abandonar el esfuerzo para hacer frente a los males de nuestro tiempo, pues combatir el mal conlleva siempre un precio que pocas personas están dispuestas a pagar. San Pablo a los Romanos, donde el apóstol explica que el bautismo confiere la filiación a Dios Padre y, con ella, la libertad gloriosa de los hijos de Dios y la salvación por la esperanza. Ese capítulo extiende la redención a toda la naturaleza, en una visión cósmica que tiene al ser humano como centro, de modo similar a la del relato de la creación en el Génesis. Juan Pablo II solía comentarlo en sus enseñanzas sobre la teología del cuerpo pues Spe salvi El texto provisional de la encíclica es Salvados por la esperanza Spe Salvi tomado del capítulo ocho de la Carta de Pablo de Tarso se refiere específicamente a la espera optimista de la adopción de hijos, la redención de nuestro cuerpo Como intelectual y antiguo profesor universitario durante un cuarto de siglo, Benedicto XVI tiene una visión realista y reconoce la envergadura de los problemas del mundo, capaces de poner a prueba la esperanza de los creyentes y de cualquier persona de buena voluntad. Siguiendo la orientación cristológica que domina su último libro, Jesús de Nazaret el Santo Padre invitará a contemplar el triunfo redentor a través del sufrimiento y la entrega a los demás. Su encíclica será un mensaje de optimismo.