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92 JUEVES deESCENA JUEVES 15 s 11 s 2007 ABC TRES RECOMENDACIONES PARA TODOS LOS PALADARES Llama un inspector El teatro Principal de Valencia acoge estos días esta obra de J. B. Priestley, una comedia con sesgos de thriller, que ha dirigido Román Calleja y protagonizan José Luis Pellicena, Francisco Valladares y Concha Cuetos Closer La producción de esta obra de Patrick Marber, dirigida por Mariano Barroso, llega este fin de semana al teatro Arriaga de Bilbao. Belén Rueda, José Luis García Pérez, Sergio Mur y Lydia Navarro son sus protagonistas Una pareja de miedo Tras el paréntesis obligado por la operación de Florentino Fernández, el Reina Victoria de Madrid abre de nuevo sus puertas con esta comedia, donde Raúl Sender acompaña (temporalmente) a Josema Yuste ROLDÁN SERRANO Castigados sin Hollywood, sin televisión y sin Broadway ANNA GRAU. SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Los consumidores de entretenimiento en EE. UU. se enfrentan a una travesía del desierto como no se sueña en el mundo desde el vídeo de Amo a Laura A la huelga de guionistas hay que sumar ya cuatro días de huelga en Broadway. Local One, el sindicato que agrupa a los tramoyistas de Broadway- -incluye a carpinteros, electricistas y encargados de atrezzo- -inició la huelga el pasado sábado, día de máxima afluencia a los teatros. Centenares de turistas norteamericanos que cada fin de semana afluyen a Nueva York con tanto entusiasmo como los que vienen de Madrid o de París se quedaron con un palmo de narices. Se habían caído de la cartelera más de veinte obras de teatro y musicales. Como en EE. UU. todo es a lo grande, las pérdidas ya son tremendas. Los más apocalípticos temían perder un millón de dólares por semana, y eso sin tener ni idea de cuándo puede acabar la huelga. La orden original de telones abajo era en principio hasta las sesiones matinales de ayer. Pero llegó ayer y se seguía sin previsiones de vuelta a la negociación. Como en el caso de la huelga de guionistas, las posiciones están muy enconadas. El sindicato de tramoyistas exige tener el control de cuántos de sus afiliados se contratan en cada espectáculo. Acusan a los empresarios teatrales de querer descargar demasiado trabajo en muy poca gente. Los empresarios rechazan que se pueda pactar un número fijo de tramoyistas, y que este número sea el mismo para una obra de teatro sin ninguna complicación escénica que para un grandioso musical con incesantes movimientos de decorado. La cosa está mal, pero no igualmente mal para todos. Ocho espectáculos sobreviven, gracias a tener contratos independientes con el sindicato, que no se han visto afectados por la huelga. Entonces, estas obras no sólo siguen en cartel sino que les va mejor que nunca, porque a su público habitual suman el excedente de los teatros cerrados. CON VOZ PROPIA Dile a mi hija que me fui de viaje amistad entre rejas Marta Belaustegui y María José Goyanes protagonizan la obra de Denise Chalem J. B. MADRID. Dos mujeres, cada una en las antípodas de la otra, coinciden en una celda. Una está allí por asesinato. La otra llega para cumplir condena por malversación de fondos y tráfico de influencias. Lo que en un principio es odio se va convirtiendo con el tiempo en amistad. Éste es el argumento de Dile a mi hija que me fui de viaje una obra con la que la dramaturga Denise Chalem logró el premio Moliere, el máximo galardón teatral francés, y que estos días se presenta en el teatro Galileo, protagonizado por Marta Belaustegui y María José Goyanes, en una producción de la compañía Teatro del Duende. Lo que más me atrajo de la obra- -dice Marta Belaustegui- -es que es una obra sin concesiones, valiente hasta el final; está escrita a corazón abierto La autora- -añade María José Goyanes- -tiene un gran talento y cuenta una historia muy vigente, muy de hoy; es un texto que está todo el tiempo sorprendiéndote y atrapándote. Pone el dedo en la llaga y hace que el espectador tenga ganas de hablar de ella al salir Las dos mujeres se ven obligadas a convivir en una celda- -sigue Marta Belaustegui- y de la propia incomunicación surge la comunicación. La distancia entre las dos se va acortando. Mi personaje, Carolina, es una mujer inteligente y aparentemente frágil, pero que es en el fondo una auténtica lucha- María José Goyanes y Marta Belaustegui, en la función dora La conclusión es- -dice María José Goyanes- -que todos somos iguales, y me gusta ese mensaje. No podemos discriminar a los demás únicamente por las apariencias. Los dos personajes son al principio irreconciliables, incluso estéticamente. Mi personaje se sien- ABC te agredido por la manera de vestir del personaje de Marta, pero finalmente se forja una maravillosa amistad entre las dos Más información sobre la función: http: www. teatrodelduende. com TEATRO Del rey abajo, ninguno Autor: Rojas Zorrilla. Versión y dirección: Laila Ripoll. Escenografía: Miguel Ángel Coso y Juan Sanz. Vestuario: Almudena R. Huertas. Iuminación: Luis Perdiguero. Dirección musical: Alicia Lázaro. Intérpretes: J. Notario, P. Pedroche, T. Misó, M. Díez, J. L. Santos, J. Meseguer, M. Cubero, I. Irazábal y F. Piquer. Lugar: Teatro Pavón. Madrid. Corte contra aldea JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN Cuatrocientos años hace que nació en Toledo Francisco de Rojas Zorrilla, que frecuentó la espuma de la comedia y el severo espesor de la tragedia, aunque suele ser más recordado (o valorado) por el primer género que por el segundo. Para conmemorar el aniversario, la Compañía Nacional de Teatro Clásico ha escogido un título de autoría incierta y que en algún momento ha sido atribuido a Calderón, pues en la estela calderoniana puede situarse a este autor, creador del género de figurón y cuya atrevida inventiva, según Emilio Cotarelo y Mori, le condujo a idear situaciones ultratrágicas (fratricidios, filicidios, violaciones) y a presentar conflictos de honor muy poco comunes en nuestro teatro antiguo Del rey abajo, ninguno ejemplifica esa tendencia al tremendismo, pues el protagonista, que se debate entre las exigencias de su honor agraviado y el respeto al rey, a quien cree culpable del acoso a su esposa, escoge incurrir en el uxoricidio para no comprometer al mo- narca. Tragedia barroca con incrustraciones cómicas que bien podría acogerse al amparo del moralista Menosprecio de Corte y alabanza de aldea que fray Antonio de Guevara publicó en 1539, pues, por debajo de la peripecia argumental, hay un trasfondo en el que se destacan vigorosamente las virtudes y la limpieza de la alegre vida rural frente a las intrigas y las vilezas cortesanas. Rojas, o quienquiera que fuera el autor de la obra, situó la acción en la corte de Alfonso XI de Castilla, a mediados del siglo XIV aunque bajo la falsi, lla de época se adivinan los trazos políticos y sociales del siglo XVII; tal vez por ello Laila Ripoll, adaptadora y directora, traslada los hechos a los tiempos de Felipe IV cuando el tex, to fue escrito. El montaje se ha concebido como un espectáculo barroco, con bailes y zara- bandas, y se representa sobre un espacio escenográfico que evoca un corral de comedias. Una producción de gran calidad en trajes, luces y músicas, que bien ejecutadas y bailadas, rompen en algún momento el ritmo de la representación y desequilibran la balanza en favor de lo cómico. Hay también alguna opción directorial discutible, como la de situar demasiado lejos del público un monólogo crucial del protagonista. Con todo, es un montaje dinámico, con muchos momentos brillantes y muy buenas interpretaciones, comenzando por el siempre notable Joaquín Notario y continuando por Pepa Pedroche, los estupendos graciosos Montse Díez y Toni Misó, José Luis Santos, Juan Meseger, Miguel Cubero y el resto del reparto, que completan una atractiva propuesta de conmemoración.