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ABC JUEVES 15 s 11 s 2007 MADRID 67 Felicitaciones reales Fueron muchas las felicitaciones que recibieron los agentes de la T. I. A. por su medio siglo de aventuras. Entre ellas, Sus Majestades los Reyes, quienes les enviaron su más cordial enhorabuena y desearon larga vida a Mortadelo y Filemón La pareja también recibió una postal muy emotiva del cocinero Ferrán Adriá, quien les dio las gracias por los recuerdos de felicidad que guarda relacionados con la lectura de sus cómics. A todas ellas hay que sumar la de los lectores anónimos que no quisieron perderse un cumpleaños tan especial. Llegaba a casa del colegio deseando terminar aquel cómic que había dejado a medias la noche anterior A mí me gustaba disfrazarme a lo Mortadelo cuando iba a la guardería, me ponía cualquier cosa en la cabeza fueron alguno de los recuerdos que guardaban los asistentes a la fiesta. Cincuenta años no son suficientes, tienen que seguir alegrando la infancia de tantos niños y adultos decía una seguidora. El dibujante Ibañez entre sus dos famosos personajes, durante la fiesta de cumpleaños celebrada anoche en la discoteca Pachá JULIAN DE DOMINGO Cumpleaños en la discoteca No todos los días se cumplen cincuenta años. Por ello, los famosos personajes de Francisco Ibáñez celebraron por todo lo alto una fiesta en Pachá rodeados de sus amigos CRISTINA ALONSO MADRID. Un Mortadelo y un Filemón, en una versión de cartón piedra, bajaron ayer tímidamente las escaleras de la discoteca Pachá, lugar donde tendría lugar la gran celebración de su cincuenta cumpleaños, para recibir a sus amigos en el vestíbulo. Lo hicieron cogidos de la mano y muy despacio. A pesar de sus esfuerzos, no lograron esquivar su torpeza natural y su predilección por los golpes y, nada más llegar abajo, obsequiaron a todos los invitados con un enorme cabezazo que resonó en toda la sala, provocando, cómo no, la carcajada. Cuando aún estaban resintiéndose del coscorrón, llegó su padre, Francisco Ibañez, con el que se fundieron en un gran abrazo. Estos tipos han estado haciéndome la puñeta a lo largo de cincuenta años. Pidiéndome vacaciones, no trayéndome más que problemas. Aún así, tengo mucho que agradecerles explicó el dibujante con emoción en el rostro. Tampoco faltó Sergi Arola. Cuidado, es Mortadelo disfrazado de Ibáñez advirtió a los presentes el cocinero tras saludar al creador de los agentes secretos. Ni la cantante Amaral, encargada de cantar un emotivo cumpleaños feliz en el escenario, decorado expresamente para la ocasión: carteles en los que se podía leer T. I. A. -la organización gubernamental para la que trabajan los personajes- un bocadillo gigante de queso y mortadela y diversos artilugios del doctor Bacterio. Soy una fan enloquecida de Mortadelo y Filemón. Sólo quería decirte dirigiéndose a Ibáñez que aprendí a leer con tus cómics antes de ir al colegio y, a partir de ese momento, quise ser dibujante. Luego, la vida me ha llevado por otros derroteros confesaba la cantante mientras Mortadelo y Filemón aplaudían entusiasmados desde un lugar de la sala. El dúo Gomaespuma actuó de maestro de ceremonias de una velada que discurrió entre la emoción y la risa continua. Este monstruo de Ibáñez lo mínimo que se merece es que le hagamos una ovación impresionante pidieron al público como inicio de fiesta. Te admiro porque, cincuenta años des- Una gran ovación pués, sigues pintando con la misma ilusión que el primer día dijo en un momento Guillermo Fesser. Los cómicos también presentaron a Sara Baras, recién llegada de Shangai. Yo soy más de Mortadelo, me gusta por su imaginación señaló tímidamente la bailaora. Uno a uno, los invitados estrella de la noche fueron subiendo al escenario. Esta semana estoy de suerte, he conocido a uno de mis actores favori- tos, John Hurt, y hoy conozco a Ibáñez, mi maestro espiritual reconoció Arola, quien, señaló, prepararía a Mortadelo y Filemón una cena basada en canelones y pollo relleno. Nada de afrodisiaco, no sea que la liemos bromeó. Los dibujantes Gallego y Rey también acudieron a la cita. Recuerdo aquellos dibujitos tuyos cuando yo tenía seis o siete años en los que te pintabas siempre maniatado, rodeado de ratones y cucarachas, pasándolo mal... y aún así quise ser dibujante subrayó uno de ellos. Tras los elogios, el propio Ibáñez tomó la palabra: Soy feliz con Mortadelo y Filemón, los adoro, al igual que ellos se adoran entre sí, aunque no sé hasta qué punto, pero tengo con ellos una relación de amor y odio El dibujante echó, entonces, mano de la memoria. Ibáñez, quien aseguró que habrá aventuras de los agentes secretos para largo, también hizo alusión a la nueva entrega cinematográfica de sus personajes, que se estrenará en enero. Cuando se le pidió que imaginara cuáles serían las últimas palabras que dedicaría a sus personajes cuando le llegue el momento de la despedida, no dudó ni un segundo: Sólo les diría dos palabras, pero con grandes exclamaciones y gran euforia... ¡Por fin!