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14 ESPAÑA Otro tropiezo en las relaciones exteriores s Los aliados castigan a España JUEVES 15 s 11 s 2007 ABC El Ejecutivo fracasa en sus planes de obtener una baza electoral con la OTAN El general Sanz Roldán cayó eliminado en la primera votación para jefe militar aliado, que será un italiano ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL BRUSELAS. A pesar del extraordinario entusiasmo del Gobierno, que exhibió su designación como si ya la tuviese asegurada, la candidatura del general Félix Sanz Roldán al puesto de jefe del Comité Militar de la OTAN fue desestimada ayer por los jefes de Estado Mayor de los demás países aliados. De los tres aspirantes, el general Sanz Roldán fue el primero en ser excluido, ya en la primera votación. No estoy decepcionado. Es un servicio, como cualquier otro que se nos pide manifestó el jefe del Estado Mayor de la Defensa al conocer el resultado. Se nos pide un servicio adicional y se presta dijo a los periodistas en la sede aliada en Bruselas. Y cuando alguno le pidió que clarificase si se refería a que había sido el Gobierno el que le había indicado que se presentase, el general prefirió decir que se lo había pedido España Es difícil saber cuáles han sido las corrientes de votos que han llevado la elección hacia un resultado que tampoco era el esperado, puesto que el elegido ha sido el almirante italiano Gianpaolo di Paola y no el general polaco Franciszek Gagor. El sistema de elección es más parecido a los cónclaves del Vaticano que a otra cosa: cada general vota en secreto escribiendo un nombre en un papel que, a la hora del recuento, se mostrará uno por uno en una pantalla. Cuando un nombre obtiene 14 votos (la mayoría simple de 26 países miembros) el resto de los votos se destruyen sin abrirlos. Es de suponer que se sabe el resultado de la primera vuelta, porque ninguno obtuvo los 14, pero Sanz Roldán ya quedó eliminado. Formación de soldados españoles desplegados en Herat (Afganistán) al oeste de Kabul italiano, además, tiene problemas políticos para mantener sus tropas en Asia Central, y esta decisión puede ayudar a Prodi a aguantar. El general Sanz reconoció que aunque el voto de sus colegas es secreto cada uno tiene instrucciones de su Gobierno y que por eso no podía hacer valoraciones sobre el resultado. A España le ha pedido la OTAN al menos dos veces que se hiciera cargo del mando de la ISAF y hasta se ideó un sistema especial para que pudiera disimular su protagonismo, pero desde La Moncloa se descartó siempre esta opción- -en contra de la opinión de los militares- -por lo que ahora las aspi- AP raciones de presidir el Comité Militar no han resultado creíbles y pueden haber sido interpretadas como una maniobra electoral, para desmentir acusaciones de aislamiento internacional. El escollo afgano Muchos militares españoles daban por hecho, en privado, que la candidatura de Sanz no tenía ninguna posibilidad, pero el entusiasmo y la insistencia del Gobierno obligaba al menos a cierto escepticismo. Sin embargo, nadie puede ignorar que las relaciones de España en la OTAN no son las mejores que haya tenido este país en sus 25 años como miembro de la organización. Ni siquiera en Afganistán puede presumir de una contribución destacada, teniendo en cuenta que tanto Polonia como Italia tienen muchas más tropas. El Gobierno MORATINOS AFRONTA PROBLEMAS EN LA OSCE Como presidente de la organización no ha podido impedir que Putin deteriore gravemente el prestigio del sistema de supervisión de elecciones E. S. CORRESPONSAL BRUSELAS. Aunque se trata de un cargo puramente rotatorio, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ocupa este año la presidencia de la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) y terminará su mandato con la que probablemente sea la más desastrosa situación vivida en la historia de la organización, ya que ha tolerado que Rusia se permita el lujo de eludir el control y supervisión de las elecciones parla- mentarias de diciembre, lo que sentará un precedente que puede acabar con esta función de defensa de la democracia por parte de la OSCE. En las anteriores elecciones en Rusia, hace cuatro años, la OSCE envió más de setecientos observadores. En las de este año no podrá enviar más que 70, y estos no dispondrán ni siquiera de un mes para organizar su trabajo. La OSCE es una organización muy difícil en la que todas las decisiones se toman por consenso, lo que mantiene bloqueado la mayor parte de su trabajo. Pero en este caso, al ministro de Asuntos Exteriores no se le han escuchado críticas de fondo frente a una decisión que ha tomado un país miembro como Rusia y que compromete el prestigio de la OSCE en futuros procesos electorales. Estados Unidos no ha ocultado su gran disgusto por esta decisión, que sólo debe atribuirse al criterio cada vez menos democrático del presidente Vladimir Putin, pero es de suponer que una actitud más contundente y menos acomodaticia por parte de la presidencia de turno de la OSCE habría sido bien recibida en Washington. El más crítico con esta situación ha sido el subsecretario de Estado Nicholas Burns, que precisamente fue embajador en la OTAN.