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34 INTERNACIONAL www. abc. es internacional MIÉRCOLES 14- -11- -2007 ABC La Policia intenta despejar la entrada de la Universidad de Nanterre, en las afueras de París, bloqueada por piquetes a favor de la huelga AFP La mayoría de los franceses consideran injustificada la huelga contra las reformas La paralización de trenes, metro y autobuses públicos provoca grandes atascos de tráfico y la masiva utilización de bicicletas JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Francia oscila entre la aventura y el orden. Trece de las 85 universidades nacionales están total o parcialmente bloqueadas. Hoy, desde anoche, sólo debieran circular 90 de los 700 trenes de alta velocidad. Se anuncia el tráfico de uno de cada diez trenes de cercanías en la región parisina. Según los sondeos, entre el 55 y el 60 por ciento de los franceses consideran injustificada la protesta contra la reforma de los sistemas de jubilación privilegiados, que es el corazón de un rosario de protestas de muy distinta índole. Desde Estrasburgo, donde se dirigía al Parlamento Europeo, Nicolas Sarkozy insistió en su determinación: Nada me detendrá Horas más tarde, en el Elíseo, el presidente se reunió con su jefe de Gobierno y su ministro del Trabajo, acompañado de los dirigentes de las empresas de transportes públicos, para matizar las posiciones gubernamentales: firmes en el fondo, flexibles en la posible aplicación de los objetivos esenciales. A la misma hora que Sarkozy celebraba su reunión de trabajo, excepcional, los sindicatos de la SNCF (red nacional de ferrocarriles) y la RATP (trenes de cercanías) confirmaban sus propios objetivos: los trenes franceses están parados desde anoche. En París y la región de Isla de Francia se prevén grandes problemas de tráfico, para hoy, sin metro ni autobuses públicos, con grandes atascos automovilísticos y la utilización masiva de bicicletas. Cuando entran en vigor las huelgas de transportes públicos, las acciones de protesta de los sindicatos de estudiantes izquierdistas han introducido factores de imprevisible confusión. Piquetes y grupúsculos minoritarios han conseguido bloquear o cerrar 13 de las 85 universidades públicas francesas. Con un costo cívico muy alto. En las afueras de París, en Nanterre, se produjeron enfrentamientos de diversa índole entre estudiantes y fuerzas del orden. En Rennes, la crisis precipitó un enfrentamiento durísimo entre la minoría izquierdista y el presidente de la Universidad, Marc Gontard, se vio forzado a cerrar el establecimiento, tras lanzar estas acusaciones: Una minoría de estudiantes tiene un comportamiento que no dudó en calificar de fascista y terrorista, y está imponiendo la ley de la fuerza. Llegan armados con bates de béisbol. Provocan altercados en las asambleas generales. Una mayoría de estudiantes votó contra el cierre de la universidad. Pero la minoría izquierdista ha conseguido su objetivo El caso de Rennes no es único. En otras universidades se están produciendo enfrentamientos relativamente controlados hasta ahora, de estudiantes partidarios y adversarios de la huelga. Los izquierdistas pretenden la retirada de una Ley de reforma de la Universidad que ha sido aprobada por la Asamblea Nacional y una inmensa mayoría de presidentes de universidades. Los estudiantes izquierdistas aspiran a sumarse a los movimientos de protesta de los trabajadores de empresas del transporte público (hoy y mañana) y funcionarios (a partir del día 20) Por su parte, los sindicalistas perciben con inquietud inconfesable un movimiento estudiantil que parece marginal, poco representativo, radical sin un objetivo claro y preciso. Los sindicatos de la SNCF y la RATP aspiran a prolongar indefinidamente su huelga y Piquetes de radicales