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32 ESPAÑA MIÉRCOLES 14 s 11 s 2007 ABC RELIGIÓN Kolvenbach define al padre Arrupe como un profeta de la renovación El general de los jesuitas abrió en Bilbao los actos del centenario del religioso JESÚS BASTANTE MADRID. Tal día como hoy, hace ahora cien años, venía al mundo en Bilbao Pedro Arrupe, una de las figuras fundamentales en la Iglesia del siglo XX, auténtico profeta de la renovación conciliar tal y como ayer lo definió el general de la Compañía de Jesús, Peter Hans- Kolvenbach. El religioso holandés, quien sucediera en 1983 a Arrupe en la dirección de la congregación religiosa más importante de la Iglesia católica, abrió ayer los actos del Año Arrupe con una conferencia dictada en la Universidad de Deusto. Se trató de su último acto público como máxima autoridad de la Compañía de Jesús, toda vez que el próximo mes de enero presentará su renuncia al cargo, al igual que lo hiciera, 25 años antes, el padre Arrupe. Durante su intervención, Kolvenbach se refirió a su antecesor como un testigo fiel del Concilio Vaticano II al que muchos llamaron el hombre de la utopía y otros un místico y un profeta para nuestro siglo En opinión del general de los jesuitas, el padre Arrupe fue un renovador total que pagó un precio por ir por delante abriendo camino sobre una línea de cumbres Un precio que, como reconoció el propio Kolvenbach en una entrevista a Vida Nueva trae dificultades reales al proceso de beatificación de Arrupe. El mismo requerirá un largo tiempo de espera puesto que la figura del religioso bilbaíno suscitó no pocos contestatarios que han puesto en duda la legitimidad de algunas de sus iniciativas y afirmaciones Para Kolvenbach, en el caso del padre Arrupe, no es posible hacerle santo subito Durante la conferencia de ayer en Bilbao, el general de los jesuitas aseguró que Arrupe estaba profundamente convencido de una cosa: sin una conversión personal profunda, no estaremos en condiciones de responder a los desafíos que se nos lanzan hoy día Por ello, dijo que su actitud será la de proponer con toda su fe, no la de imponer, aun a riesgo de ser acusado de debilidad o de segundas intenciones A lo largo de su intervención, el padre Kolvenbach glosó la vida de Pedro Arrupe, quien durante su existencia se enfrentó a muchas sorpresas desde el golpe de gracia en Lourdes, que hizo cambiar su vocación médica a la de jesuita, al exilio durante la II República, pasando por el peregrinaje en Japón y la visión directa del horror de la bomba atómica de Hiroshima. Cuando al día siguiente del cataclismo- -recordó- celebra la Sagrada Eucaristía ante tantos cuerpos que yacen en el suelo, el padre Arrupe queda paralizado cuando, ante tanto sufrimiento cruel, ha de decir: Dominus Vobiscum Sin embargo, contra toda apariencia, el Señor está con vosotros Todo un ejemplo de actitud ante la vida, que para Kolvenbach giraba dentro del plan divino. El Señor había ido preparando al padre Arrupe para guiar a la Compañía en la novedad -continuó Kolvenbach- se nos exigirá más que a los jesuitas del tiempo de San Ignacio Por ello, supo hacer frente a quienes afirmaban cruelmente que lo que Ignacio, un vasco, ha construido, otro vasco lo va a destruir Sin embargo, Arrupe se compromete con plena fidelidad al Concilio Vaticano II con un optimismo realista, lleno de confianza en el Espíritu aun sabiendo que cualquier hecho banal podía desencadenar auténticas tempestades tanto en la Compañía como en la propia Iglesia. Para Kolvenbach, en la dura pugna entre conservadores y progresistas el padre Pedro Arrupe no se dejaba clasificar. Para él, la novedad no era ni de derechas ni de izquierdas; no se encuentra ni en el mantenimiento del pasado ni en la obsesión del presente, sino en el porvenir Durante aquellos años, Pedro Arrupe sacaba como conclusión práctica que habrá cambios que no son ni capitulaciones ni derrotas, sino una necesidad y un verdadero progreso. En esta búsqueda de formas nuevas se pueden cometer errores pero sería todavía un error mayor no intentar esta búsqueda en pro de la renovación. Todo lo que el padre Arrupe ha realizado- -concluyó Kolvenbach- -ha sido una respuesta fiel a la llamada de Juan Pablo II, quien decía que la Iglesia esperaba de la Compañía que contribuyera eficazmente a la puesta en práctica del Concilio Vaticano II El sentido de la búsqueda Kolvenbach delante de una imagen del padre Arrupe que el Espíritu había inspirado en la Iglesia del Vaticano II, en el mundo y para el mundo señaló el religioso holandés. Un papel que hizo suyo al afirmar que la renovación es como una semilla y una exigencia de vida nueva que compromete nuestra responsabilidad ante Dios y ante la Historia El padre Arrupe es realista LUIS ÁNGEL GÓMEZ Ejemplo ante la vida Se comprometió con plena fidelidad al Concilio Vaticano II con un optimismo realista, lleno de confianza en el Espíritu ABC. es El texto íntegro de la conferencia lo puede leer en http: abc. es nacional Proponer, no imponer Católicos y Vida Pública afrontará la propuesta cristiana frente al laicismo J. B. MADRID. El próximo viernes tendrá lugar en la Fundación San Pablo- CEU de Madrid una nueva edición- -la novena- -del congreso Católicos y Vida Pública, el principal foro de debate y encuentro de los católicos de nuestro país, en el que participarán 1.200 personas de todo el mundo. En esta ocasión, el tema escogido gira en torno a Dios en la vida pública. La propuesta cristiana La presentación del mismo corrió a cargo del teólogo y biógrafo de Benedicto XVI, George Weigel, quien ayer arremetió contra la ausencia de valores morales en las democracias occidentales que, en su opinión, conduce a una crisis en la sociedad Weigel será el encargado de impartir la conferencia inaugural del encuentro. A su juicio, es necesario que existan limitaciones morales para guiar la discusión pública de los grandes problemas de la sociedad puesto que, de lo contrario, nos encontraríamos ante un argumentario profundamente antidemocrático Por ello, hizo un llamamiento a que los católicos tomen una posición activa en la vida pública y encuentren la forma de transmitir sus ideas, basadas en la fe, válidas incluso para los que no creen Por su parte, el presidente de la Asociación Católica de Propagandistas y de la Fundación Universitaria San PabloCEU, Alfredo Dagnino, recordó que el objetivo de estos encuentros es alentar apostólicamente la presencia de los católicos en la vida pública, además de unir la acción de los católicos en la sociedad de hoy El congreso girará en torno a cuatro grandes áreas temáticas: Laicidad y laicismo en la sociedad democrática Los límites del poder en la democracia Occidente contra Occidente y Ciudadanía Cristiana: libertad y conciencia Entre los participantes de este año destacan el Nuncio de Su Santidad en España, Manuel Monteiro de Castro, quien presidirá la inauguración del congreso; el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, encargado de la conferencia de clausura; el arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez Fernández; el ex presidente del Tribunal Constitucional Manuel Jiménez de Parga, y los diputados Jaime Ignacio del Burgo y Jorge Fernández Díaz.