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34 INTERNACIONAL LUNES 12 s 11 s 2007 ABC La cumbre no despeja dudas Los aspirantes a la nominación del Partido Demócrata para la Casa Blanca congregan a nueve mil seguidores en el simbólico Iowa, a fin de establecer decisivas comparaciones electorales s El encuentro no sirvió para señalar favoritos POR PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL DES MOINES (IOWA) En cuestión de poco más de cincuenta días, el Estado de Iowa empezará a través de sus tradicionales asambleas populares (caucuses) a marcar favoritos en la carrera hacia la Casa Blanca que culminará en las elecciones generales de noviembre del 2008. En la recta final de la multimillonaria campaña para esta primera prueba, el Partido Demócrata ha reunido este fin de semana a 9.000 seguidores en la capital estatal, Des Moines, con la excusa de su tradicional cena Jefferson- Jackson para recaudar fondos. Pero sin duda el plato fuerte de la noche fue la oportunidad de comparar sobre un mismo escenario a la media docena de sus principales candidatos presidenciales. En esa tradición política de Estados Unidos que mezcla civismo, religiosidad, patriotismo y participación popular en el proceso para designar candidatos presidenciales, la noche de gala en el cavernoso Auditorio de los Veteranos se prolongó durante casi seis horas. Sin que faltara al principio una declaración de fidelidad a la bandera, el himno nacional, la canción América the beautiful y hasta una bendición impartida por una militante reverenda. Unos prolegómenos no incompatibles con toda clase de descalificaciones hacia la Administración Bush. Como maestra de ceremonias, Nancy Pelosi, la primera mujer que preside la Cámara de Representantes con el título de Madam Speaker Sin parar de sonreír, la figura más visible de la nueva mayoría demócrata que domina el Congreso no demostró favoritos, impartiendo a todos los candidatos el tratamiento esperanzador de próximos presidentes de Estados Unidos Todo este espectáculo de oratoria fue iniciado por John Edwards, el ex senador sureño abanderado del sector más populista del Partido Demócrata, a pesar del escándalo de haberse gastado 400 dólares en cortes de pelo durante su campaña en Iowa. Exigencias de peluquería que no le impidieron solicitar coherencia de izquierda a su partido, con promesas como la de retirar el privilegiado seguro médico que tienen los miembros del Congreso de no aprobarse una satisfactoria reforma sanitaria. Bill Richardson, el gobernador de Nuevo México y pionero candidato hispano, volvió a insistir en evitar debilitadores ataques entre los candidatos demócratas. Mensaje positivo que ha renovado las especulaciones sobre sus posibilidades de servir como número dos en una futura candidatura presidencial. Con traje, corbata y botas vaqueras, Richardson se ha comprometido a eliminar la tortura como herramienta de política exterior En papeles más secundarios, los senadores Joseph Biden y Crish Dodd pusieron la nota internacionalista de la noche con una insistencia compartida en sus capacidades para lograr acuerdos bipartidistas como los que necesita EE. UU. Pero estas intervenciones no fueron más que un preludio al verdadero duelo de la noche: Hillary Clinton y Barack Obama. El gran duelo El positivo mensaje del candidato hispano Bill Richardson le hace subir nuevos enteros en las preferencias La senadora por Nueva York se presentó como la candidata más cualificada en materia de servicio público, con la experiencia suficiente para no tener que aprender sobre la marcha. Favorita pero sometida también a mayores críticas por sus rivales, Hillary se declaró interesada en atacar los problemas de América antes que en atacar a mis oponentes A su juicio, hay mucho por hacer: una guerra que terminar, 47 millones de estadounidenses a los que propor- cionar cobertura sanitaria, y un mundo que liderar. Sin dejar de calificar a la Administración Bush como un radical experimento de extremismo En el turno final pero con más ovaciones, Obama se concentró en marcar distancia con Hillary y su actividad senatorial: Cuando sea vuestro nominado, mi oponente no podrá decir que voté a favor de la guerra en Irak, o que ofrecí a Bush el beneficio de la duda en Irán, o que respaldé la diplomacia BushCheney de no hablar con líderes que no nos gustan. O que titubeé sobre algo tan fundamental como si es permisible torturar Con el tono más carismático de la noche, este afroamericano argumenta que el Partido Demócrata ha marcado las mayores diferencias en las vidas de los estadounidenses cuando hemos liderado no por encuestas sino por principios, no por cálculos sino por convicciones Hillary Clinton charla dunrante la cena Jefferson- Jackson con Michelle Obama, esposa de su rival a la nominación REUTERS El caucus, en versión cómica P. RODRÍGUEZ DES MOINES. Cuando los ríos se congelan y cesan de fluir es cuando sabes que ha llegado el momento de ir a... Iowa Siempre se ha dicho que la política tiene su generosa dosis de teatro, pero en Iowa- -el primer tamiz en el proceso de selección presidencial de Estados Unidos- -la cuestión llega hasta el nivel del teatro musical. Una compañía teatral en Des Moines se prepara estos días para estrenar el próximo 27 de diciembre la producción titulada Caucus, el musical Proyecto de sátira política cantada con dos semanas de funciones previstas para coincidir con las decisivas asambleas electorales convocadas para el 3 de enero. La producción, escrita por Robert John Ford y dirigida por Tony Humrichouser, cuenta con doce canciones, bastantes guiños a la actualidad política y un reparto de veinte personajes, desde una peculiar familia de votantes rurales hasta diversos candidatos dispuestos a todo con tal de ganar. El gran final se titula algo así como No te apoltrones y sal a votar Las entradas (cuyos precios oscilan entre los 12 y 28 dólares) ya han salido a la venta. Pero con la advertencia de que un léxico irreverente y algunos temas políticamente incorrectos pueden no ser aptos para audiencias menudas. A juicio del compositor y guionista de Caucus, el musical se trata de una apuesta arriesgada, pero, al fin y al cabo, ¿qué se puede esperar de una comedia sobre la política?