Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 12- -11- -2007 Abbás invoca la figura de Arafat para defender que Anápolis puede llevar a la paz EL DILEMA DE BUSH: EL GENERAL O EL CAOS 31 Musharraf cede y anuncia elecciones antes del 9 de enero La oposición mantiene el pulso contra el estado de excepción ABC LAHORE. El presidente de Pakistán, el general Pervez Musharraf, anunció ayer la celebración de elecciones legislativas antes del próximo 9 de enero, aunque se negó a poner fecha al levantamiento del estado de excepción que rige en el país, según informa Efe. El anuncio se produjo un día después de que el presidente de EE. UU. George W. Bush, dijera que el general ha dado pasos positivos hacia la democracia, y ha sido interpretado como una cesión de Musharraf a la fuerte presión doméstica e internacional. El general aseguró que la declaración del estado de excepción había sido la decisión más difícil de su vida, pero se negó a poner fecha al levantamiento del estado de emergencia, que mantiene a miles de pakistaníes arrestados. Musharraf describió la suspensión de las garantías constitucionales como un requisito para poder mantener elecciones libres y transparentes El mandatario mostró su deseo de jurar como presidente civil antes del 9 de enero, y explicó que el Parlamento se disolverá el jueves, tal y como estaba previsto, y que cinco días después lo harán las cuatro cámaras regionales. Entonces será nombrado un Gobierno provisional que tomará las riendas del poder hasta las elecciones, cuya fecha exacta deberá fijar la Comisión Electoral. La líder de la oposición, Benazir Bhutto, consideró positiva la convocatoria de elecciones para enero, pero resaltó la que es la gran preocupación de Los crecientes indicios de talibanización de Pakistán obligan a Washington a optar entre lo malo, un dictador poco fiable, y lo peor, la vuelta de Al Qaida POR BORJA BERGARECHE MADRID. El presidente Bush tiene con Pakistán el mismo problema, que Franklin D. Roosevelt describió con elocuencia, aplicado al dictador nicaragüense Anastasio Somoza: Será un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta La represión que ha desatado el general Musharraf no impide que el presidente Musharraf siga siendo un aliado necesario de Washington, que se ha quedado sin alternativa en un país que tiene a Al Qaida, a los talibanes y armas nucleares. En calidad de socio estratégico en la lucha contra el terrorismo, Pakistán ha recibido ayuda militar de EE. UU. por valor de 10.000 de dólares desde 2001. Pero estos recursos no han servido para detener la creciente talibanización del país que ha descrito Richard N. Haass, presidente del Council on Foreign Relations Según diferentes analistas, los talibanes han establecido un Emirato Islámico en Waziristán del Norte, en la frontera con Afganistán, desde donde van infiltrándose en el resto del país. El dilema estadounidense se agrava estos días al ver cómo el régimen aprovecha el estado de emergencia para reprimir a la oposición laica (jueces, periodistas, artistas y partidos demócratas) y no a los grupos integristas armados. No tiene nada que ver con el terrorismo, se trata de un golpe de estado contra la sociedad civil se queja Ali Dayan Hasan, miembro de Human Rights Watch en Lahore. Paralelismo con el Sha El general Musharraf compareció ayer ante la prensa todos los opositores: será difícil celebrar elecciones en un estado de excepción Bhutto viajó a la ciudad oriental de Lahore entre extraordinarias medidas de seguridad, donde se prepara para encabezar mañana una larga marcha sobre la capital contra el general. EFE ABC. es Vídeo sobre la rueda de prensa de Musharraf en abc. es internacional La opción preferida en Washington sería un acuerdo entre un Musharraf sin uniforme y Bhutto Conviene tener presente que, a diferencia de Turquía, el Ejército de Musharraf fue islamizado en los 80 por otro dictador militar, el general Zia ul- Haq. Pakistán está a punto de convertirse en un estado fallido cree el historiador Richard Bulliet. Así, varios observadores creen que EE. UU. corre el riesgo de repetir el error de 1979, cuando su apoyo ciego al Sha de Persia le ató las manos ante la revolución de Jomeini. ¿Puede haber un Pakistán sin Musharraf? El paralelismo con el Irán prerrevolucionario aporta una de las opciones: que los sectores democráticos terminen aliándose con los pujantes grupos islamistas para derrocar al dictador (proceso seguido en el Irán de Jomeini de la purga de los liberales) La otra opción, sin duda la preferida por Washington, sería un acuerdo entre el partido de Bhutto y un Musharraf sin uniforme. Y para algunos cínicos citados por la BBC, estos días asistimos a una confrontación pactada entre ambos para salvarse la cara mutuamente y hacer posible el acuerdo.