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ABC LUNES 12 s 11 s 2007 ESPAÑA 27 Querencia por el cuartel de Roquetas José Martínez Galdeano durmió anoche en el calabozo del cuartel donde hace dos años murió su hermano. Tuvo un accidente y denunció que le había ardido el coche. Le imputan denuncia falsa y estafa POR CRUZ MORCILLO EFE Muere una persona arrollada por el AVE en Añover de Tajo Una persona falleció ayer al ser arrollada por un tren AVE que circulaba por la provincia de Toledo en dirección Madrid, a la altura de Añover de Tajo en una zona vallada. Por orden judicial, la parte del tren afectada (en la imagen) tuvo que permanecer en el lugar de los hechos y los pasajeros esperar un nuevo convoy. Tres fallecidos en accidentes de caza en Castellón y Albacete Un cazador murió desangrado al herirse en un brazo y otro al dispararse su arma- -La tercera víctima era un buscador de setas ABC VA L E N C I A A L B AC E T E Tres hombres murieron ayer en accidentes de caza, dos de ellos en la provincia de Castellón al disparárseles sus armas, y el tercero, en Yeste (Albacete) al recibir el disparo de otro cazador, según informaron fuentes de los servicios de Emergencias. El primero de los sucesos se produjo a las nueve menos cuarto de la mañana en la pedanía Cortijo de Pegasuelo, de Yeste (Albacete) cuando P. P. N, de 53 años, perdió la vida al recibir de forma accidental el disparo de un cazador. El fallecido recibió el tiro cuando estaba recogiendo setas y fue el propio cazador el que dio avisó del accidente al servicio de emergencias 112 de Castilla- La Mancha. Cerca de media hora después, sobre las nueve y cuarto, otro hombre, en este caso de 60 años, falleció desangrado tras dispararse accidentalmente en el brazo mientras cazaba en el término de Villarreal (Castellón) Aunque una unidad del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) se trasladó hasta el lugar, el cazador ya había fallecido. Una tercera persona, también cazador, murió en la provincia de Castellón al dispararse accidentalmente su arma después de que su perro le saltara encima cuando el hombre estaba apoyado sobre la escopeta. El suceso se produjo sobre las once de la mañana en la partida de Fonsanta, en el término municipal de Viver, donde solía pasar los fines de semana el fallecido, T. S. V de 61 años, que residía en Valencia, aunque era natural de Teruel. Según explicaron a Efe sus compañeros, el accidente se produjo cuando el cazador estaba conversando con otros tres compañeros y su perro, jugando, se le subió encima. En ese momento, la escopeta sobre la que estaba apoyado se disparó accidentalmente y el cartucho le impactó en el lateral izquierdo, por lo que comenzó a sangrar abundantemente. Aunque sus compañeros taponaron la herida y dieron aviso de inmediato a los servicios sanitarios, cuando éstos llegaron, el cazador ya había fallecido. En Sevilla tuvo lugar otro accidente de caza en el que un hombre, de 58 años, resultó herido después de ser alcanzado por un disparo fortuito en el transcurso de una cacería en la localidad de Osuna, según informaron a Ep fuentes de Emergencias del 112. MADRID. José Martínez Galdeano declaró en la Audiencia de Almería donde se juzgaba la muerte de su hermano que en el cuartel de Roquetas se daban palizas a los detenidos. El fiscal le pidió nombres, fechas, detalles y fue incapaz de concretar una sola acusación. Sentados a sus espaldas, en el banquillo de los acusados, el teniente de ese puesto y ocho de sus hombres se jugaban acabar en prisión y su carrera profesional. Fue en marzo. Anoche el testigo durmió en un calabozo de ese cuartel, después de preguntar con desconfianza si lo detenían por lo de su hermano. Pero no, no era esa la razón por más que la repetición de apellidos y, en cierto modo, de circunstancias, a más de un agente acabara por indigestarle el almuerzo. José Martínez Galdeano, según consta en diligencias, sufrió un accidente en la madrugada del viernes al sábado en la carretera de Alicún. En el lugar quedó un faro de su coche y la placa de matrícula. No se detuvo ni avisó a nadie; se dirigió a una carretera secundaria y dejó el coche allí. Eran casi las seis de la mañana. Poco después, un agente de la Policía Localde Roquetas que se dirigía al trabajo en su coche estuvo a punto de atropellarlo en la llamada carretera del cámping. Pidió al policía que lo llevara al pueblo, pero dado el estado de ebriedad en el que deambulaba, según ese agente, no le permitió subir. José obvió el pequeño detalle de que había sufrido un accidente. Casi a las doce de la mañana, Martínez Galdeano se presenta en la Policía Local para denunciar que se ha incendiado su coche mientras su mujer conducía. Pero no tuvo la suer- te de cara porque el agente de seis horas antes, que estaba en comisaría, no perdió detalle y empezó a atar cabos, los mismos que había dejado sueltos la víctima del incendio. Uno, el lugar del accidente con los restos de lo ocurrido, donde ya había estado una patrulla y dos, el coche ardiendo en un paraje con su mujer al lado, que también había sido ya encontrado, según confirmaron a ABC fuentes de la Guardia Civil de Roquetas. Ante las preguntas de los policías, el denunciante comenzó a enredarse en una maraña de sinsentidos. Había estado durmiendo en casa toda la noche, aseveró, era su mujer quien iba al volante cuando el turismo se incendió y lo habían despertado para avisarle, por eso denunció. En cuestión de media hora pasó de denunciante a detenido ante la convicción de los funcionarios de que pretendía estafar a la compañía de seguros. La versión que sostienen es que él mismo pudo incendiar el vehículo para camuflar los destrozos del siniestro. Los agentes lo acusaron de denuncia falsa y estafa a la compañía de seguros y José durmió en el calabozo de la Policía Local el sábado. Ayer, a primera hora fue trasladado al cuartel de la Guardia Civil donde, según declaró, se torturaba a los arrestados. La versión que aportó fue tan peregrina como la que había contado a los agentes locales por lo que quedó detenido y hoy pasará a disposición judicial. Fue asistido por una abogada de su familia y cuando le comunicaron que dormiría en el calabozo espetó al agente que si tomaba esa decisión por lo de su hermano. Juan Martínez Galdeano murió en ese cuartel el 24 de julio de 2005 durante el forcejeo con los agentes tras acudir a pedir ayuda por un incidente de tráfico en el que se vio involucrado. En mayo, la Audiencia de Almería condenó al teniente y a dos de sus hombres por atentado no grave contra la integridad moral y una falta de lesiones, pese a que la sentencia explica que la ingesta de cocaína fue la causa de la muerte. El resto de guardias fueron absueltos. El juicio, no obstante, comenzó nada más ocurrir los hechos, cuando el ministro Alonso se despachó con su versión en el Congreso. Cobrar el seguro Caminaba ebrio Trece víctimas en los últimos catorce meses Al menos trece personas murieron y nueve resultaron heridas en los últimos catorce meses en accidentes de caza ocurridos en España, aunque hasta el día de ayer no se había dado la circunstancia de tres fallecidos en una sola jornada. La mayoría de los accidentes se produjeron fortuitamente entre personas que participaban en actividades cinegéticas, exceptuando dos casos en los que los afectados eran meros transeúntes