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ABC LUNES 12- -11- -2007 Zapatero lastra las posibilidades de que el general Sanz sea el jefe militar de la OTAN 11 La tormenta contra la Institución arreció porque el Gobierno no supo atajarla, al minimizar la quema de fotos del Monarca a cargo de afines a sus socios de ERC ranza Aguirre, que intenta interceder por el radiofonista Jiménez y pide al Rey que se le trate con humanidad La respuesta del Monarca fue la única posible: él recibe a todos y a todos trata por igual. Poco después, entra en escena el viaje de los Reyes a Ceuta y Melilla, los pasados días 5 y 6 de noviembre. Anunciada con sólo cuatro días de antelación, la primera visita oficial de Don Juan Carlos y Doña Sofía a las ciudades españolas del norte de África en treinta años de Reinado pone de manifiesto la firme voluntad del Monarca (reflejada en sus discursos de esas dos jornadas históricas) de dar cumplida y acabada respuesta a su condición de cabeza del Estado. Los ciudadanos responden con un multitudinario apoyo a los Reyes y con una exaltación de la españolidad que inmediatamente halla eco en el resto de la Nación. El colofón lo ha puesto la ajetreada Cumbre Iberoamericana. Era la decimoséptima edición de un foro en el que el Rey ha acreditado, a lo largo de los años, su condición de primer activo internacional de España. Don Juan Carlos no puede permanecer impasible ante los bofetones a la dignidad democrática de nuestra nación proferidos por un aspirante a sátrapa. Su tajante ¿Por qué no te callas? ha hecho añicos todos los espejos deformantes. Así es y eso representa nuestro Rey. Visitas históricas PRESTIGIO PERMANENTE EN IBEROAMÉRICA Los Reyes gozan desde hace años de un enorme reconocimiento por su labor en Iberoamérica, secundada también por los Príncipes de Asturias LUIS AYLLÓN, ENVIADO ESPECIAL BUENOS AIRES. El enfrentamiento con Hugo Chávez en Santiago de Chile ha puesto de relieve una vez más el prestigio del Rey en Iberoamérica. La forma en que Don Juan Carlos salió en defensa del ex presidente del Gobierno José María Aznar y el apoyo al actual jefe del Ejecutivo en su réplica al mandatario venezolano no han hecho más que agrandar su figura en la región. Don Juan Carlos es el único jefe de Estado que ha participado en las XVII cumbres iberoamericanas celebradas hasta la fecha y siempre ha sido tratado con una especial deferencia por los presidentes con quienes compartía las reuniones. Las citas a su papel esencial en la Transición española a la democracia y en la Jefatura del Estado de España han sido moneda común en los discursos de otros mandatarios en las cumbres desde que comenzaron a celebrarse en 1991 en Guadalajara (México) El Rey, a su vez, ha correspondido siempre con un trato exquisito a todos los presidentes y, en muchas ocasiones, se le ha visto mantener reuniones con algunos que en ese momento mantenían divergencias, instando siempre a que las resolvieran a través del diálogo. En esta línea, el exponente mayor fue su disposición, expresada en la Cumbre de Montevideo de hace un año, a ejercer sus buenos oficios para que Argentina y Uruguay alcanzaran un acuerdo sobre el conflicto de la papelera Botnia. Además, Don Juan Carlos, que ha visitado todos los países de Iberoamérica, algunos en más de una ocasión, ha mantenido siempre una actitud de respeto a las peculiaridades de cada uno de ellos y ha adoptado una posición muy alejada de cualquier matiz que recordara la condición de España como antigua potencia colonizadora. Al contrario, el Rey ha presentado a España en una situación de igualdad o hermandad con los países iberoamericanos, sin dejar por ello de defender los intereses españoles de tipo económico, político o cultural que hubiera. Junto a Don Juan Carlos, doña Sofía o el Príncipe de Asturias han viajado en numerosas ocasiones a los lugares en los que se han registrado desastres naturales para ofrecer la ayuda humanitaria de nuestro país, tratando de aliviar los daños registrados. Además, desde que, a la edad de quince años pronunciara su primer discurso público en Cartagena de Indias, el Heredero de la Corona ha acudido siempre a las tomas de posesión de los presidentes iberoamericanos. De hecho, el papel de España y de los Reyes ha sido deter- minante para la propia existencia de estas cumbres, que tuvieron su gestación en el hecho de que, apenas iniciada la Transición en 1976, en España se planteó una revalorización de las relaciones con América Latina y Portugal, su activo diferenciado frente a otros países europeos. Así, tras su triunfo electoral en las elecciones del 11 de julio de 1977, en la primera declaración parlamentaria del gobierno presidido por Adolfo Suárez, su ministro de Exteriores, Marcelino Oreja Aguirre, destacó la necesidad de fortalecer los vínculos con los países latinoamericanos. Fue pasando el tiempo hasta que en enero de 1990, durante una visita de los Reyes a México, el presidente de ese país, Carlos Salinas, propuso que se institucionalizase una reunión anual, con ánimo de permanencia y comenzando al año siguiente, para lo cual ofreció hospedarla. La primera se hizo en Guadalajara, México, y la segunda en Madrid en 1992. ABC. es Vídeo con la secuencia completa de cómo el Rey manda callar a Chávez en abc. es