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ABC DOMINGO 11- -11- -2007 Balboa, autor del puñetazo a Pepe, se cae de la convocatoria del Real Madrid 89 Torres ocupará el lateral de Sergio Ramos, pues Salgado tampoco entró en la lista DESAPARECIDOS MESSI Y RONALDINHO, Fabio Capello se quedó con las ganas de ver al Barcelona. Messi, autor de aquel golazo mundial, fue un cero a la derecha, y Ronaldinho, otro a la izquierda POR TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN que el éxito del título de Liga nació también en aquel fracaso del gran enemigo en el sur de Madrid y ayer rindió pleitesía al club que les echó una manita cuando hacía falta. A falta del fútbol de Messi y de Ronaldinho, el italiano disfrutó de las estocadas de los hombres de Michael Laudrup, que hacen daño cuando más duele. Fabio no pudo deleitarse con Messi porque Licht, Mario y Rubén de la Red le tendieron eso, una red por la banda izquierda que le obligó a bascular hacia el centro y a diluirse entre los rivales. Licht fue su marcador, Mario era el central que le esperaba detrás y De la Red se colocó como el tercer hombre, por si lo intentaba. Lionel no intentó penetrar por la derecha. Dos taconazos y un centro peligroso a Henry fueron su bagaje. El de Ronaldinho fue peor. Impotente ante la malla destructiva local, dio pases en horizontal y no creó ni una jugada de miedo. Estuvieron desaparecidos en combate. Tanto, que les mandaron al banquillo. De los acusados. Albín, sin camiseta, celebra con sus compañeros de equipo el segundo gol del Getafe SERRANO ARCE MADRID. Decía Joan Laporta que aquel golpe del 4- 0 en la Copa les costó la Liga 06- 07 y todavía no se ha olvidado. Cosa rara en él, tenía razón. Aquella goleada del Getafe, que se produjo el 10 de mayo de 2007, fue una losa que anoche cayó con el mismo peso sobre las pretensiones de liderato del equipo azulgrana. Un peso tan psicológico como futbolístico. Este Barcelona, a domicilio, no levanta cabeza. Aquel inolvidable 4- 0 fue tan duro que su estigma volvió a pasearse por el Coliseo medio año más tarde. Aquel 4- 0 anuló por inútil el golazo histórico de Messi en el partido de ida, cuando el Barça endosó un 5- 2 al conjunto madrileño. La escuadra azul remontó en Getafe y abrió una sombra azulgrana que, como se constata, es alargada. Ayer, el once de Rijkaard volvió a quedarse a la sombra. La expulsión de Zambrotta fue el penúltimo ejemplo de la impotencia. El último lo escribió Albín con el segundo tanto en el último minuto. Fabio Capello presenció el partido y se quedó como los visitantes, a oscuras, porque Messi y Ronaldinho estuvieron tan apagados que ni se les vio. Y sí se les esperaba. No le ofrecieron ni un brillo de clase, ni un espasmo de ese liderazgo mundial que les conceden. El ex entrenador madridista sabe Licht fue el marcador de Messi, Mario le esperaba detrás y De la Red era el extra: nunca penetró por la banda