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32 ESPAÑA España, puerto franco de la droga DOMINGO 11 s 11 s 2007 ABC (Viene de la página anterior) Sorprenden el nivel armamentístico de las embarcaciones y su compleja red de comunicaciones tado bastante ruinoso, de ahí que también se les llame buques de último viaje encargados de recoger la droga en el Caribe, son los cargueros o pesqueros. La recogen de embarcaciones tipo go fast o de las avionetas que lanzan los fardos al mar. En los buques nodriza llega la droga hasta cerca de la Península Ibérica, que es entonces rescatada por lanchas rápidas o planeadoras de hasta 18 metros de eslora. Por otra parte, la ventaja que dan las embarcaciones de recreo son, además del menor coste económico- -menos personal y menos infraestructura- los nulos controles a las que son sometidas en las entradas a los puertos. Una operación tipo podría consistir en un pesquero como barco nodriza -explican en la Policía Nacional- con ocho o diez marineros venezolanos y una carga de tres toneladas de coca. Se puede completar la operación con un velero, que llevará otros dos marineros y media tonelada de material Uno de los trucos más utilizados en estos traslados es el del uso de la bandera de la embarcación. Pueden ser de países como Venezuela, Senegal, Togo, Camboya o Brasil, en el caso de los pesqueros. En las embarcaciones de recreo se opta por países desarrollados, como España, Estados Unidos, Francia o Suiza. ¿Por qué se eligen estos países? Se hace según los trámites burocráticos para la adquisición de los barcos. Los mercenarios que se contratan de manera puntual suelen ser de muchas nacionalidades, pero destaca la venezolana, aunque también africanos y españoles. Sorprende el nivel armamentístico de estas embarcaciones. Por ello, los grupos especiales de la Policía- -incluidos los GEO- -tienen que extremar, cada vez más, las precauciones en los abordajes, que se suelen realizar de noche, aprovechando el factor sorpresa e impedir, así, que la droga sea arrojada al mar. En los barcos, la cocaína, en ocasiones, no va ni siquiera escondida, sino en las cubiertas. Otras veces se oculta en compartimentos secretos o, incluso, en el doble casco de los buques. Pese al estado ruinoso de muchas de las embarcaciones que se utilizan, la Policía encuentra en ellas sistemas de co- Agentes de Policía descargan un alijo decomisado, en el puerto de Vigo, hace una semana municaciones punteros, como teléfonos vía satélite, radares, y transceptores, que sirven para transmitir vía satélite y que son carísimos. Además, los narcos manejan emisoras de radio, la banda marina de UHF y, en algunos casos, la onda corta para comunicarse entre barcos y lanchas. El uso de internet y el correo electrónico también está muy diversificado. Capítulo aparte merece el sistema de claves para evitar que sus mensajes sean interceptados. Suelen ser claves de colores, de palabras o la de los gallegos. La más común es la segunda, que sirve para comunicar teléfonos, coordenadas... Se elige una palabra de diez letras, ninguna de ellas repetida, que se corresponden con los números del 0 al 9. La relación entre cifras y letras, en orden, puede ser primero los pares y luego los impares; o del 0 al 9; o del 1 al 0 (ver el gráfico) Esa misma clave la manejan tanto el emisor como receptor. La clave de los colores, más reciente y perfeccionada que la anterior, consiste en eligir, por ejemplo, tres colores. Sobre cada uno se disponen los diez números y también se necesitará una serie de diez letras, que serán el código de referencia para las transmisiones. Dependiendo del color, las letras se leen con unos números u otros. La clave de los gallegos, heredada de los contrabandistas, sirve para proporcionar enclaves e incidencias: una cifra y una letra (A 6, por ejemplo, puede ser una velocidad concreta para un pesquero) EFE Los colombianos exploran la ruta africana y se asientan en Senegal y Mauritania Un entramado fantasma de empresas les permite introducir la cocaína en España C. H. MADRID. La ruta africana o ruta del hachís vive un especial auge desde hace unos tres años, según los expertos policiales en lucha contra el narcotráfico. A grandes rasgos, se trata de meter la droga que llega de Suramérica en España pasando, previamente, por el norte de África. El funcionamiento del entramado que han montado es el siguiente. La Policía ha detectado que los cárteles colombianos se han ido asentando en Mauritania y Senegal. Allí, intentan enmascarar sus negocios con la apertura de empresas fantasmas que, en apariencia, son legales, aunque no tienen actividad alguna. Esto se consigue con la alianza de las mafias colombianas de la cocaína y los responsables del tráfico de hachís africanos. La empresa creada, por ejemplo, se dedica a la pesca y al almacenamiento, al ser una zona costera. Así se consigue traer y esconder la cocaína desde Suramérica, con el añadido de la escasez de controles y el alto nivel de corrupción de estos países africanos. Y, para luego meter el estupefaciente en España, normalmente en el sur de la península, se sirven de las redes de tráfico de hachís, por tierra- -camiones de gran tonelaje- por mar- -pesqueros- -o también con pequeñas avionetas. Otras opciones son el uso de empresas de envío creadas por los propios narcos. No sólo se dedican en África a importar y luego exportar la droga, sino que, incluso, se crean laboratorios para adulterar la sustancia, debido a la menor presión policial. Además, las Policías extranjeras tienen serios problemas en encontrar oficiales de confianza en los países africanos, que no se dejen sobornar por los miembros de estas bandas de narcotraficantes. También, desde África, prefieren enviar varios cargamentos, más pequeños, para que, en el caso de que sean interceptados por la Policía, la cantidad perdida sea menor, explican las fuentes consultadas. Paralelamente al auge de la ruta africana persiste la utilización de las más clásicas. Si, por un lado, los mexicanos prefieren introducir la droga en Estados Unidos, desde Suramérica se tiene como objetivo Europa, muy especialmente España. Los métodos, en estos casos, son los siguientes. Por un lado, de Suramérica o el Caribe se utiliza la ruta de los pesqueros para llegar a Portugal y al norte de España, especialmente, Galicia. Otra opción, también desde Suramérica, es llevar la droga al Este de Europa a través de los llamados correos aéreos, los vuelos calientes con personas procedentes de Colombia, Ecuador, Venezuela y Brasil, explica la Policía. Para llegar al Norte de Europa, se suelen valer de contenedores, teniendo como destino los principales puertos de la zona, como Hamburgo y Rotterdam. El mismo modus operandi es el que se sigue para llegar a los puertos mediterráneos que no son españoles. Nuestro país, como hemos explicado, es especialmente objeto del tráfico de droga a través del mar. La Policía Nacional tiene constatado que esto último supone los mayores cargamentos enviados al continente europeo. Las claves secretas Las rutas europeas