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22 ESPAÑA Secuestro de niños en Chad s Los españoles, tras su liberación DOMINGO 11 s 11 s 2007 ABC Sabíamos que algo se cocía dice el auxiliar de Girjet Daniel González explica que marcaron distancias con los franceses de Arca de Zoé S. E. J. G. MADRID BARCELONA. Arca de Zoé siempre les olió a chamusquina, según ha manifestado Daniel González, auxiliar de cabina de Girjet liberado el viernes. Ha dicho también que la unión fue determinante para resistir en un país como el Chad, donde no sólo las condiciones de vida en una prisión son difíciles, sino que las garantías jurídicas se ven muy lejanas. Así, González, ya confortado por el entorno de su familia y de su casa, declaró ayer a la cadena Ser que la tripulación española que se vio envuelta en el turbio asunto del secuestro de niños en ese depauperado Estado africano ha aguantado 16 durísimos días de privación de libertad apoyándonos mutuamente día a día. Es lo que más nos ha unido González tuvo además palabras de reconocimiento, como sus compañeras azafatas, para el papel paternal del piloto Agustín Rey, quien, asegura, hizo de protector oficial de todos Muy contundente fue a la hora de marcar una clara distancia de los integrantes de la ONG francesa Arca de Zoé que contrató el vuelo. En esa línea, explicó que nos poníamos nuestro uniforme cuando llegaban los cámaras para diferenciarnos de ellos Además, ha comentado que su relación con los franceses fue muy fría por el idioma, y porque desde el principio sabíamos que algo se cocía en torno a este viaje. Mientras, los familiares del piloto de la tripulación, Agustín Rey, aguardaban ayer con impaciencia a que llegara su pariente pródigo a Terrassa (Barcelona) la ciudad donde vive. Según comentó a ABC el suegro de Agustín, Francisco, lo más seguro es que el piloto y su esposa, Esther, que fue a recibirle a su llegada a Torrejón de Ardoz, se queden este fin de semana descansando en un hotel de Madrid. Nos han dicho que ya nos avisarán cuando lleguen al aeropuerto de Barcelona, para que vayamos a recogerles; no sabemos más afirmó Francisco, quien declinó facilitar el contacto con su hija y con su yerno para preservar su merecida tranquilidad. Por supuesto que tenemos muchas ganas de verle afirmó Manuela, la suegra de Agustín, quien admite que en las imágenes que ha ofrecido la televisión ha visto a su yerno un poco desmejorado. Está más delgado dice, una consecuencia lógica de su dieta carcelaria ¿ÉXITO EN CHAD? El problema de España no es, por tanto, la capacidad viajera y el impulso original de Rodríguez Zapatero, sino nuestro papel en el mundo mientos en el marco de la retórica diplomática o en el del empeño por demostrar que realmente se ha actuado para conseguir que vuelvan después de las críticas que ha venido recibiendo el Gobierno socialista. Fue tras el viaje relámpago y exitoso de Sarkozy cuando tuvimos noticia de una conversación telefónica entre Zapatero y el presidente Idriss Deby y, ahora, del viaje del secretario de Estado Bernardino León. ¿Se les podía haber pedido más al presidente y su ministro de Exteriores? Desde luego, parece exagerado reclamarles gestos y gestiones como los del presidente Sarkozy. El papel y la influencia de Francia en su antigua colonia- -sin olvidar los recelos de esta circunstancia ni la cooperación actual entre los dos países- -no se puede comparar con el de España. Tampoco encuentro razón alguna para pedir el mismo estilo que el del presidente francés, que no sería posible ni personal ni institucionalmente. Sarkozy agradeció la colaboración española y aseguró que todas las gestiones se habían llevado a cabo mediante comunicación y acuerdo previo con nuestro Gobierno. Quizá ha sido el gesto de Sarkozy, trayéndose a las azafatas y a los periodistas franceses, el que ha desviado el objetivo de lo que, a mi juicio, se puede pedir a las autoridades españolas. Imagínense al presidente colombiano Uribe subiéndose a un avión para llevarse a un ciudadano de su país que se considera que ha sido injustamente detenido en España. Un escándalo. O a Zapatero viajando al Reino Unido con idéntico objetivo. No se trata tanto de distinguir entre países, sino entre sistemas constitucionales y de protección de derechos. No sólo el Gobierno, sino la mayoría de los españoles, confían en las instituciones británicas y una gestión de esa naturaleza carecería de sentido. Aún más: la atrabiliaria detención de un empresario en Bolivia, país sin duda falto de las garantías necesarias y de independencia de la Justicia, tampoco provocó una petición similar, seguramente porque carecíamos del precedente del viaje del bizarro y sorprendente presidente de Francia. El problema de España no es, por tanto, la capacidad viajera y el impulso original de Rodríguez Zapatero, sino nuestro papel en el mundo. O, ateniéndonos a este caso concreto, el efecto práctico, cuando surgen problemas para los españoles, de una concepción del mundo y de las relaciones exteriores en las que todos son buenos aunque sean diferentes, o precisamente por serlo. La Alianza de Civilizaciones, la política africana que parece basada en yo te doy dinero y tu bailas conmigo, las relaciones entregadas con países iberoamericanos que no ofrecen ni la lealtad ni las garantías elementales (ayer se vio en Chile) y otros gestos de nuestro Gobierno responden a ese principio y no al del rigor y la prudencia. No todo son democracias ni sistemas garantistas y, aunque el caso de Chad haya terminado bien, resulta más lógico que preguntarse si Zapatero debería haber viajado a Yamena hacerlo sobre qué hubiera ocurrido, a pesar de que ahora se quiera presentar la conversación entre el presidente y su homólogo Deby como determinantes sin el periplo previo de Sarkozy. Éste es un osado, pero sin la condición del papel internacional de Francia el éxito no hubiera sido el mismo. Quizá esta crisis, como la de las relaciones con Marruecos, sirvan para reparar en que los logros internacionales, generales o particulares, no se basan en favores entre teóricos amiguetes, sino en el respeto a un país riguroso y serio. Germán Yanke Habla la familia del piloto n torno a la detención de la tripulación española en Chad ha habido cosas sorprendentes. Ya desde el principio se tenía el convencimiento de que los españoles retenidos nada tenían que ver con las sospechosas actividades de la ONG que contrató el avión. Su detención, a la vista de los hechos, no respondía, por tanto, a la finura jurídica del país africano, sino más bien a una operación publicitaria de su Gobierno que, aprovechando las circunstancias (en las que se veían involucrados niños) azuzaba en el interior el enemigo exterior vestido de solidaridad. Al ser liberada la totalidad de la tripulación, la vicepresidenta Fernández de la Vega ha agradecido al Gobierno de Chad su disposición para que las cosas hayan terminado como finalmente han terminado. Pero los últimos españoles repatriados habían sido puestos a disposición de la Justicia y ha sido un tribunal el que los ha puesto en libertad, de lo que se deduce que o nada hay que agradecer a las autoridades políticas o los tribunales, allí, toman sus decisiones en base a las presiones gubernamentales. Dejemos por ahora los agradeci- E ABC. es La azafata Tatiana Suárez, que fue detenida en Chad, saluda feliz a su abuela a su llegada ayer al aeropuerto de Asturias EFE Vídeo con la liberación de los aviadores españoles en abc. es