Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 10 s 11 s 2007 MADRID 53 La memoria viva de La Almudena Rouco y Ruiz Gallardón reivindicaron el papel de la Iglesia en pro de la concordia y la unidad durante la Misa en honor de la Patrona de Madrid celebrada ayer en la Plaza Mayor POR JESÚS BASTANTE FOTO CHEMA BARROSO MADRID. La mañana amaneció fría en Madrid, lo cual no fue óbice para que miles de madrileños- -más de 7.000, según cifras oficiales- -desafiaran el fuerte viento (que consiguió tirar varios estandartes durante la ceremonia) y acompañaran a Nuestra Señora de La Almudena en su día grande. La Patrona de Madrid se hizo presente en la Plaza Mayor pocos minutos antes de las once de la mañana, siendo recibida por un rotundo aplauso de los asistentes y el sonido del himno de España, que se repitió cuando la procesión llegó al pie del altar mayor. La plaza estaba engalanada para la ocasión con multitud de banderas de nuestro país, acaso queriendo recordar cómo la devoción a la Virgen María, en su advocación de La Almudena, está íntimamente unida a España y, más en concreto, a Madrid. Así lo subrayaron tanto el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, quien presidió la ceremonia litúrgica, como el alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón, encargado de renovar el tradicional Voto de la Villa a su patrona, vigente desde hace cuatro siglos. En su alocución a los pies de la Virgen, Gallardón imploró a la patrona que nuestra actitud diaria se vea libre de rencores y que la memoria individual sirva como fuente común de sabiduría y no como instrumento de discordia Las apelaciones a la memoria histórica fueron una constante en la homilía del cardenal de Madrid, quien recordó cómo dicha memoria representa el amor maternal de la Madre de Dios para con Madrid que nunca falló ni fallará Así, Rouco Varela recordó cómo, durante la Guerra Civil, se quemaron bancos y confesionarios de la catedral madrileña que, aun convertida en un cuartel, logró mantener intacta la imagen de la Virgen. Al finalizar la contienda, la talla apareció con una soga al El alcalde de Madrid renovó ayer el tradicional Voto de la Villa a la Virgen de La Almudena en la plaza de Lima; y con los jóvenes, en el estadio Santiago Bernabéu. Proféticas fueron sus palabras- -enfatizó el cardenal de Madrid- -sobre la verdad del matrimonio nacido del amor esponsal mutuo, fiel, indisoluble, entre el hombre y la mujer, y sobre la necesidad de la apertura del acto mismo del encuentro conyugal al don de la vida Del mismo modo, Rouco Varela rememoró la denuncia del Pontífice polaco sobre el aborto. El Papa clamó entonces que quien negare la defensa a la persona humana más inocente y débil, a la persona humana ya concebida aunque todavía no nacida, cometería una gravísima violación del orden moral señaló el cardenal, quien añadió nunca se puede legitimar la muerte de un inocente puesto que se minaría el fundamento de la sociedad Finalmente, el purpurado hizo un llamamiento a que la comunidad cristiana sea portadora de la luz del Evangelio en una sociedad sedienta de auténticos valores humanos y que sufre tantas divisiones y fracturas En cuanto a la realidad de Madrid, Rouco pidió que la capital esté abierta al encuentro cordial y generoso con todos los conciudadanos venidos de cualquier rincón de la patria y de más allá de nuestras fronteras Rouco y Gallardón se saltaron el protocolo al comienzo Un rígido protocolo suele presidir las celebraciones litúrgicas al aire libre. En esta de La Almudena en la Plaza Mayor, se siguió un estricto orden de aparición. Así, las autoridades militares y civiles debieron presentarse a los pies del altar mayor veinte minutos antes del comienzo de la misa. Por allí desfilaron el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, y su mujer, Mar Utrera; la concejala Ana Botella; y el vicepresidente segundo de la Comunidad de Madrid, Alfredo Prada. No al rencor o a la discordia Posteriormente, la procesión de sacerdotes y obispos, culminada por el cardenal Rouco Varela, se dirigió hacia el altar entre los aplausos del público. Al pasar junto al regidor, el purpurado salió de la fila y saludó efusivamente a Ruiz Gallardón. Tras la Eucaristía, tuvo lugar una procesión con la imagen de la Virgen por las calles de Madrid, en la que intervinieron las casas regionales, que realizaron su ofrenda a La Almudena. Durante toda la jornada, miles de madrileños acudieron a la plaza de la catedral a depositar ramos de flores a la Patrona de Madrid. A la cita acudieron centenares de Almudenas que festejaron su santo. Apertura al inmigrante Rouco apeló al testimonio de fe de los mártires como ejemplo de perdón, reconciliación y paz Gallardón pidió que la memoria individual no sea utilizada como instrumento de discordia El recuerdo de la histórica visita de Juan Pablo II a Madrid en 1982 estuvo presente en toda la ceremonia cuello, y un letrero a sus pies que rezaba: Respetadla Este ejemplo, en opinión del purpurado, muestra el testimonio de fe aportado por los mártires madrileños y españoles durante la contienda bélica, que ha de servir como ejemplo para lograr el perdón mutuo, la reconciliación y la paz En este sentido también se pronunció el regidor madrileño, quien en su Voto a la Patro- na de Madrid reclamó los principios de concordia y unidad celebrando la evidencia de una sociedad madura y tolerante que no se deja arrastrar por la tentación de la división o de la intransigencia en ninguna de sus formas Y es que, Ruiz Gallardón apeló a la tradición del pueblo madrileño, que acoge todas las procedencias y todas las ideas y al ejemplo de nuestros mayores que dejaron a un lado sus diferencias mediante el ejercicio liberador del perdón Junto a las llamadas a una auténtica memoria histórica y a la reconciliación, el cardenal Rouco Varela tuvo ocasión de recordar la primera visita que Juan Pablo II realizó a Madrid, de la que en estos días se han cumplido 25 años. El purpurado hizo especial hincapié en los dos encuentros que el Papa mantuvo con las familias,