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8- 9 S 6 LOS SÁBADOS DE Final de uno de los desfiles en la Pasarela Cibeles tendencias sociales de consumo y el sentido de la estética. Por esta razón, los congresos se plantean como una gran oportunidad de diálogo entre profesionales de las áreas implicadas. ¿Considera que en España se ha reflexionado lo suficiente sobre el fenómeno de la moda? -El fenómeno de la moda es reciente y se puede estudiar desde diferentes disciplinas. La sociología ha sido una de las primeras que formalmente se ha acercado al estudio de la moda. Sin embargo, hoy el estudio de las tendencias sociales como medio para la elaboración de estrategias de marketing se ha profesionalizado. Indirectamente, el fenómeno de la moda siempre se ha estudiado desde disciplinas como la estética, la antropología, el marketing, etc. En la actualidad existe una demanda social creciente de formación especializada para el sector a la que las universidades están tratando de dar respuesta. Sin embargo, y aquí es donde la pregunta se vuelve más relevante, si bien la formación en estrategias de marketing, comunicación comercial o diseño, etc. se aplica como tal ciencia a la moda, la reflexión sobre su dimensión social y cultural resulta más difícil de estudiar. -Es muy interesante la relación entre moda y arquitectura que se plantea en el Congreso. ¿Cómo cree que ven diseñadores y arquitectos el trabajo que realizan unos y otros? ¿De qué forman se influyen o se encuentran creadores ligados a la fugacidad y creadores que aspiran a cierta permanencia? -El fenómeno de la moda también se extiende a la arquitectura. La forma en que el hombre habita el mundo es el fundamento antropológico y el diseño, el mercado, los nuevos materiales constituyen el entramado social de la moda en arquitectura. La Escuela de Arquitectura de esta universidad es una de las piezas clave de estos congresos, sin cuya colaboración no podríamos desarrollar una parte importante de los mismos. Arquitectura y diseño se encuentran de forma sorprendente, la coincidencia en el diseño de las formas, el uso de nuevos materiales, la respuesta a formas de vida emergentes son algunos de esos puntos de encuentro. -En este contacto entre especialistas, diseñadores y empresarios, ¿qué se comenta? ¿cómo ven el futuro de la moda en España? ¿Le parece posible que algunos o muchos de nuestros diseñadores se conviertan en una marca con tanta fuerza como Zara o Mango? ¿Es imaginable un nuevo Balenciaga o esos tiempos- -aunque se tuviera su talento- -han pasado para siempre? -Cada marca tiene sus propios objetivos y posibilidades. Proyectos como Zara o Mango han dado respuesta a una demanda social y se han consolidado de forma extraordinaria en el mercado. Indudablemente hay espacio para la creación y consolidación de nuevas marcas, pero resulta algo de momento impredecible. Nombrar a Balenciaga es situarse dentro de otra dimensión de la creación de moda, una dimensión que también tiene su espacio en el mercado actual. El cuidado, el diseño, la perfección, el buen gusto siguen siendo valores socialmente importantes. ¿Qué eco tiene este congreso entre los estudiantes? Muchos viejos piensan que la gente más joven desdeña las apariencias... aunque luego resulte que ni los más descuidados dejan nada al azar. -Los estudiantes siguen siendo los primeros en interesarse por este congreso. La mayoría de los que asisten cursan carreras de comunicación, económicas o arquitectura, pero también acuden estudiantes de derecho o humanidades. Inicialmente se sienten atraídos por el mundo de la imagen, quieren comprender mejor las claves de conocimiento de la sociedad actual, y a la vez son los primeros en entender la dimensión cultural de la moda. DÍAS DE JÚBILO La Gorda y la Flaca ira que sois raros los argentinos- -me dice mi amiga Merche mientras me ofrece el whisky. -Mira tú, Merche- -le replico- raro quiere decir extraño pero también escaso. ¿Tú me encuentras así o será que no me siento bien? -No. Es una apreciación general. Sí, gente muy especial, pocos y notables, no se puede negar que los sabéis hacer. ¿Digamos, acaso, Gardel, Evita, Che Guevara, Maradona? -Por una parte, sí. Pero no te lo digo por esos casos tan singulares sino por esto- -y extrae de una carpeta un recorte de periódico donde figuran los resultados de las elecciones presidenciales argentinas- ¿Te has fijado en las proporciones? -Sí, la señora de Kirchner ganó, como dicen los aficionados al turf, por varias cabezas. -Observación machista, amigo. Yo prefiero llamarla simplemente Cristina Fernández. Y agrego lo principal: tus paisanos votaron, en un 68 por ciento, a dos mujeres. Ahí queda eso. -Es verdad, la Flaca, o sea Cristina, y la Gorda, o sea Lilita Carrió. ¿Conoces otro país del mundo donde las mujeres reciban tan aplastante mayoría? -Lo mismo que tú, o sea: no. Es notable, teniendo en cuenta la fama de machistas que tienen las sociedades latinas. -Habrá que decir, mejor: que tenían. Las sociedades son organismos vivos y cambian con el tiempo. Los tópicos, al archivo. -Una pregunta envenenada, Merche. ¿Qué hará el Señor K cuando se quede sin trabajo, sin sueldo, en la oscuridad de las bambalinas? -Te soy sincera. No me interesa lo que haga el Señor K. La que tendrá que explicar sus políticas, discutir con la oposición, dar la cara para sonreir a los aplausos o recibir las bofetadas, será ella. -Agrega que son dos modelos de mujer muy diferentes. Una es delgada, sofisticada, laica. La otra, entradita en carnes, al pan pan y al vino vino, una mezcla de católica y cuáquera. -Católica y cuáquera. No te digo, si sois la mar de raros. -Las españolas, en política, también tenéis una Gorda y una Flaca presidenciables, aunque la Flaca puede engordar y la, digamos, Rellenita, puede ponerse en línea. Lo importante es no perder la esperanza de llegar a lo alto de la vega. M Blas Matamoro