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ABC SÁBADO 10- -11- -2007 RELIGIÓN www. abc. es religion 27 Cronología de dos vidas Pedro Arrupe nació en Bilbao el 14 de noviembre de 1907. Jesuita desde 1927, fue ordenado sacerdote en 1936. Fue nombrado general de la Compañía de Jesús en 1965. En 1981 sufre una trombosis cerebral, falleciendo en 1991. Vicente Enrique y Tarancón nació en Burriana el 14 de mayo de 1907. Sacerdote desde 1929, participó en el Concilio. Pablo VI le nombró cardenal en 1969. Fue presidente del Episcopado (1971- 81) Falleció el 28 de noviembre de 1994. Lamet: Tarancón defendió a Arrupe. A ambos les unía el espíritu dialogante y renovador El padre Pedro Arrupe, junto a Juan Pablo II meses antes de la muerte del general de los jesuitas ABC El año de Arrupe y Tarancón 2007 ha marcado el centenario del nacimiento de dos de las principales figuras en la renovación de la Iglesia de nuestro país: Pedro Arrupe y Enrique Vicente y Tarancón. Diversas personalidades civiles y religiosas glosan para ABC el legado del jesuita y del cardenal POR JESÚS BASTANTE MADRID. Arrupe y Tarancón fueron muy buenos amigos. El cardenal defendió a Arrupe, y consideraba que era un profeta en los tiempos de renovación. A ambos les unía el espíritu dialogante y renovador, lo que en no pocas ocasiones les creó dificultades El jesuita y escritor Pedro Miguel Lamet, autor de la más completa biografía sobre el que fuera general de los jesuitas, pone sobre el papel la vigencia del legado de estas dos grandes figuras de la Iglesia, ahora que se celebra el centenario de su nacimiento. El cardenal Vicente Enrique y Tarancón, nacido en Burriana (Castellón) el 14 de mayo de 1907, y Pedro Arrupe, venido al mundo en Bilbao el 14 de noviembre de ese año. Los dos, elementos imprescindibles para entender la Iglesia española que surgió del Concilio Vaticano II y que constituyen parte de la auténtica memoria histórica del papel de los católicos en la Transición y la renovación de la Iglesia católica. Ambos, tal vez, no lo suficientemente recordados, no tanto por los católicos sino por la estructura eclesial, y que sufrieron, al final de su vida, la incomprensión y el rechazo por parte de algunos. En el caso de Arrupe, según recuerda Lamet, hay cientos de centros que se llaman Pedro Arrupe, y casi un centenar de jesuitas martirizados por su línea de compromiso con la fe y la justicia. Pero también hay que lamentar el silencio oficial a su labor y que no se hayan dado los pasos para la beatificación que merece La próxima semana, coincidiendo con el aniversario del nacimiento del jesuita bilbaíno, la Compañía de Jesús ha organizado toda una serie de actos en homenaje al que fuera su general entre 1965 y 1983. Así, su sucesor al frente de los jesuitas, el holandés Peter- Hans Kolvenbach, acudirá el martes y el miércoles a Bilbao, en el que será su último viaje como superior de la orden (dimitirá en la próxima Congregación General, que tendrá lugar en enero en Roma) El 13 de noviembre, Kolvenbach pronunciará en el Paraninfo de la Universidad de Deusto la conferencia titulada Pedro Arrupe: profeta de la renovación conciliar Al día siguiente, el general de los jesuitas mantendrá un encuentro con los provinciales de la Compañía en España, para después participar en la Eucaristía que, presidida por el obispo de Bilbao y presidente de la Confe- Kolvenbach, en Bilbao Pasos para la beatificación rencia Episcopal, Ricardo Blázquez, se celebrará en la iglesia de la Residencia San Ignacio. Ese mismo día, la capital vizcaína acogerá la inauguración de la exposición Nos enseñó a mirar el lado bueno del mundo y, por la tarde, el Palacio Euskalduna acogerá la presentación del musical Arrupe con la participación del Orfeón Donostiarra, la orquesta Ludwig de Pamplona e Igor Yebra. Respecto a Tarancón, cuyo legado fue ayer reivindicado por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz- Gallardón, durante el tradicional Voto de la Villa a la Virgen de La Almudena, suce- de tres cuartos de lo mismo. Espero que su centenario dé muchos frutos en el camino de la unidad, la reconciliación y la paz, un sendero que parece que todavía no hemos acabado de concluir resaltó el regidor madrileño. Hace falta otro Tarancón en la Iglesia de hoy denuncia el sacerdote y presidente de Mensajeros de la Paz, Ángel García, quien hace meses puso en marcha un movimiento para declarar venerable al cardenal, y que el próximo 29 de noviembre- -coincidiendo con el aniversario de su fallecimiento, celebrará una misa en su honor y una mesa redonda, en la delegación de Asturias en Madrid, con la asistencia de personalidades de la política, la Iglesia y la familia del que fuera presidente del Episcopado español entre 1971 y 1981. En su recién publicada biografía, el padre Ángel recuerda cómo Tarancón fue el socio número uno de Mensajeros de la Paz y el que nos convenció para que fuera una ONG civil, y no parte de Cáritas Junto a ello, el Ayuntamiento de Burriana está organizando un ciclo de conferencias, que fue inaugurado por el ex ministro de Defensa, José Bono, y en el que participarán, entre otros, Pilar Cernuda, Rodolfo Martín Villa, Eugenio Nasarre o Joan Lerma. Más información: www. jesuitas. es www. cardenaltarancon. org Hace falta otro Tarancón El jesuita fue un modelo luminoso, estimulante y alentador El padre Urbano Valero fue el primer provincial para España de la Compañía de Jesús. Amigo y estrecho colaborador de Pedro Arrupe durante su mandato al frente de los jesuitas, Valero recuerda al padre general como un modelo luminoso, estimulante y alentador de lo que yo pretendía y pretendo ser como jesuita. Fue un maestro y un guía, sabiendo serlo al mismo tiempo como un padre, un hermano y un amigo En su opinión, Arrupe supo guiar a la Compañía en la etapa que siguió al Concilio, ayudándola a percibir la nueva situación de la Iglesia y del mundo. Fue un ferviente impulsor de la puesta en práctica del Vaticano II Sobre la falta de reconocimiento a su labor, el padre Valero incidió en que Arrupe nunca pensó en el reconocimiento que la Iglesia le prestaría por sus servicios. Él se sentía un servidor, que hacía simplemente lo que tenía que hacer