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Viernes 9 de Noviembre de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.567. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno CALMA OTOÑAL a hierba sembrada hace un mes ha germinado a duras penas y está tan rala que ni siquiera ha dado aún el primero de sus tres cortes. No sopla el viento, lo cual resulta aún más llamativo que la falta de lluvia, y un anticiclón le cierra las puertas del cielo para que no haya corrientes. Se diría que las hojas están este otoño esculpidas en las ramas, y así también las acabo de ver en Madrid, tras las rejas del Retiro, las hojas de los castaños de Indias ocres y con los bordes oscurecidos quietas, petrificadas, inmóviles, como envueltas en una invisible campana de cristal. Hay tanta calma, y es tan escasa la hierba en el campo que se puede pronosticar que, en breve, por la falta de alimento para el ganado, se producirá también un alza de los precios de la carne de vacuno, porque hasta las espirales de hierba que se envolvieron en plástico para cuando no quedara comida en el invierno, se la están comiendo ya las vacas. Un corzo se acerca a la casa y veo sus cuartos traseros blancos, y es todo lo que veo entre los helechos de otoño por los que asoma, pero sé que me está mirando y sé que él sabe que yo le miro, pues la mirada llega mucho más lejos de lo que alcanza la vista, y me pregunto si está esperando a que deje de observarle para lanzarse al pienso del ganado, y que por eso se acerca tanto, porque quizás le están faltando al corzo brotes tiernos que ramonear en el monte. Hay una calma extraña y es hermoso este sol de otoño por la tarde, pero este sol es pobreza. Estamos a la espera de que, en cualquier momento, se desplace el anticiclón y entren por el mar los vendavales que traen la lluvia, y se llevan las hojas. L El rey Abdulá de Arabia y su delegación con Angela Merkel REUTERS El rey de Arabia no viaja solo Ni está solo ni desnudo, Abdulá de Arabia se trae a Berlín hasta 11 aviones y 600 acompañantes. Y eso que no viene de vacaciones sino a ver a Merkel, que con traje de baño y toallas el equipaje suele triplicar POR RAMIRO VILLAPADIERNA aunque solamente en las municipales. La canciller, para quien el lugar de la mujer no suele ser cosa menor que el agobio energético o la paz en Oriente Próximo, asintió contenidamente ante el protector de La Meca y Medina. La falta de pelos en la lengua con Bush, Putin o Hu Yintao se enredó aquí tal vez en el tradicional abrigo de pelo de cabra del monarca, a 10.000 euros más el demasquinado de oro. Pese al callar de Merkel, se equivoca quien piense en la soledad de los monarcas, tan lejos de las masas. La casa de Al Saud tiene, antes que el Corte Inglés, unos viajes regalo que alcanzan a entre 500 y 2.000 parientes, quizá esto según el precio del petróleo, que ahora está a máximos. Ello si es que fuesen cálculos que se hiciera el dueño de un quinto de las reservas mundiales. A Berlín ha venido el rey casi con lo puesto, que de los 7.000 familiares sólo trajo a 600. El salafismo que promueven, y que predica una vida más simple en el islam, va calando en casa del herrero. Tras de su jumbo fueron aterrizando hasta 11 aviones, con 10 príncipes en su interior y 600 de delegación, incluyendo 34 niños reales, pero sólo a cuatro de sus nueve mujeres, lo que, no obstante, con sólo dos noches previstas en el Adlon, mueve a considerar que a sus 83 años el rey puede seguir siendo un león del desierto, en cualquiera de las mil y una noches. Le esperaban 127 automóviles considerables y dispuestos. El Gobierno alemán, sensible a la energía y la ecología, había ofrecido autobuses, que los saudíes rechazaron de plano. El colapso resultante en la capital, a lo que sumó el pertinente paseo por la puerta de Brandenburgo, fue proporcional al enojo ciudadano, aunque esto probablemente no sea cosa que para un hijo de Saud supere en importancia al rábano. El atasco en el centro fue similar al del propio palacio Bellevue para la recepción presidencial y el del Adlon con las 200 reservas. Los mueblebares habían sido retirados de urgencia y los empleados no paraban de exprimir zumos, aunque entre las empleadas de las lujosas tiendas del hotel se observaba en cambio una anticipación cercana al frenesí. D e alemán en alemán, ha ido el rey saudí, y de trago en trago: del Papa Ratzinger a la canciller Merkel, jefe cristiano y jefa mujer, pero tal vez cogiendo las declinaciones en este idioma lo mejor es practicar de seguido. En tête à tête con la mujer que gobierna la tercera potencia, Abdulá bin Abd al- Aziz Al Saud informó del beneplácito árabe a la conferencia de paz de Bush, así como de su idea de lo que son las reformas, que a largo plazo cotemplarían hasta el voto para sus mujeres,