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ABC VIERNES 9 s 11 s 2007 VIERNES deESTRENO 85 Tom Cruise y Robert Redford conversan en un momento del rodaje, en presencia de Meryl Streep ABC El Apocalipsis de Tom Cruise Se estrena hoy una de las películas más polémicas que da este año la cartelera estadounidense: Leones por corderos Lions for lambs es su título original) dirigida por Robert Redford y protagonizada por Tom Cruise y Meryl Streep, además del propio Redford ANNA GRAU SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Leones por corderos se anuncia como una reflexión política y hasta cinematográficamente brutal sobre la guerra de Afganistán. Además de dirigir, Robert Redford encabeza un reparto donde le acompañan Meryl Streep y Tom Cruise, que es el productor de la película. Leones por corderos es la tarjeta de presentación de la productora creada por Cruise junto a su ex- agente Paula Wagner cuando la Paramount le dio la patada. Alegaron que la estrella de Misión imposible estaba como una cabra, aunque después se supo- -quien lo quiso saber- -que en realidad la Paramount prescindía de él para no tener que darle el elevado porcentaje de ventas de películas en DVD que Cruise había sabido pactar con más visión de futuro que otros. Sin ir más lejos, que los 12.000 guionistas de América que ahora están en huelga por ese motivo. Cruise no figura, de momento, entre las superestrellas de Hollywood que han dado apoyo a los guionistas. A lo mejor es porque ahora le pesan mucho más sus responsabilidades como padre de familia y empresario. Porque su respuesta al desaire de la Paramount fue resucitar el histórico sello United Artists, creado en 1919 por Mary Pickford, Charles Chaplin, Douglas Fairbanks y D. W. Griffith. A United Artists le acompañó siempre la aureola mágica de ser el estudio de los artistas Puede que también fuera por eso por lo que acabó desangrándose en favor de estudios que priorizaban la estricta visión comercial. Pero lo cierto es que, con esta jugada, Cruise aúna magistralmente su tirón en la taquilla con el prestigio de lo subversivo. Los magnates de la industria asisten al debut de Leones por corderos con una irónica ceja levantada y rechinando de dientes. Con toda el alma, desean que se estrelle. Pero Cruise no desea en absoluto estrellarse, y por eso se ha puesto bajo la respetable ala de Redford, el creador del festival de Sundance, el indiscutible chico bueno, no sólo guapo, del cine independiente. Se ha urdido así una vidriosa película de tramas paralelas convergentes, con un profesor universitario (Redford) lidiando con un cínico estudiante y con sus propios remordimientos por haber provocado sin querer que dos estudiantes mucho más idealistas se alisten para ir a combatir a Afganistán. Entretanto, tenemos a una aguerrida reportera de televisión (Streep) que entrevista a un ambicioso político conservador de Washington (Cruise) cuya retórica neocon va desvelando un plan bélico repleto de alambres de espino moral. Aunque lo mismo puede decirse de la prensa que tiene delante. La película es durísima, dicen los que la han visto. Incluso en lo estilístico: casi toda la historia es hablada en habitaciones cerradas. Los aportes de acción están pensados para espeluznar, no para distraer. Y no hay ni una gota de romance. ¿Conseguirá este Apocalipsis según Robert Redford que Tom Cruise pase de ser el león de la taquilla al cordero de la crítica? Más información sobre la película: www. lionsforlambsmovie. com Leones por corderos EE. UU. 2007 88 minutos Género- -Drama Director- -Robert Redford Actores- -Meryl Streep, Tom Cruise, Robert Redford La caballería era de cartón JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Un día un periodista deportivo dijo de un futbolista, defensor leñero por más señas, que era un botarate. Este no sabía lo que significaba el término, y se lo tomó como un elogio. Aún hoy lo piensa. Con Robert Redford puede suceder eso. Hace análisis de la vida, de lo que pasa, de la historia, de forma tan sutil, con enrevesados crucigramas intelectuales, que a las bestias pardas a las que va dirigido el mensaje la bofetada no les llega. Incluso piensan en el halago. Afortunadamente, en este caso alguien les habrá dicho a los interesados que no, que esta película es un dardo envenenado y certero en el corazón de los arribistas desalmados y de los políticos sin escrúpulos. Redford tiene un historial artístico interesante, empezando por Sundance, pasando por Juego de espías (el enunciado dice que el director fue Tony Scott, pero esa encubierta inteligencia olía a Redford a mil leguas, aunque al menor de los Scott tampoco le falta agudeza) y acabando por esta metáfora que, más que sobre la guerra, es una moralina sobre la vida. Porque Redford plantea importantes diatribas: habla de los trepas que apuñalan a sus padres, amigos, conocidos o todo lo que se mueva con tal de subir un peldaño más, de la gente a la que manipulan y que, aun sabiéndolo, se deja manosear por miedo al bolsillo vacío, dejando su dignidad en el trastero. Pero también habla de los que en vez de tomar partido dan un paso lateral apartándose, asqueados del hastío que les producen los arribistas, de los Maquiavelos de la vida y de có- mo estos se aprovechan de ese dejar hacer, dejar vivir, para seguir apuñalando por doquier. En realidad, Redford habla, a través de Afganistán, de la vida, del día a día que nos rodea y a veces estrangula. Y para ello se sirve de excelentes actores (obvia la actuación de Streep, siempre brillante, de él mismo y hasta de un buen Cruise, que se eleva sobre su baja estatura para confeccionar un papel más que notable) En suma, una amarga y ácida crítica del mundo actual donde los desalmados suben a lo más alto y los buenos fenecen porque la caballería, además de volver a llegar tarde, resulta que era de cartón.