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54 MADRID VIERNES 9 s 11 s 2007 ABC ¡Ojo, mapaches sueltos! Se calcula una colonia de 100 ejemplares en el Parque Regional del Sureste. Esta especie invasora se alimenta de otros animales autóctonos o los desplaza de su hábitat. Ya se han capturado 15 POR MARÍA ISABEL SERRANO MADRID. ¡Atiza, huellas de mapache! Algo así debieron pensar los biólogos de la Consejería de Medio Ambiente cuando en otoño de 2006 detectaron la presencia de este animalito exótico, una especie invasora, mientras realizaban un estudio sobre la nutria en el Parque Regional del Sureste madrileño. Asombro y perplejidad. Lo cierto es que hoy los agentes forestales de la zona calculan que hay cerca de un centenar de mapaches campando a sus anchas por el parque con el peligro que ello supone para las especies autóctonas porque o se alimentan de ellas o las desplazan. Desde el Gobierno regional confirman que, en efecto, en otoño de 2006 el equipo de biólogos llevaba a cabo un estudio zoológico sobre la nutria y se encontró, de sopetón, con diversas huellas de mapache. Se puso en marcha, de inmediato, una campaña de rastreo para comprobar hasta dónde llegaba la presencia de los invasores y, de paso, iniciar otra campaña de control. Duró tres meses. da de Buitrago de Lozoya. Aquí se somete a los mapaches a pruebas de ADN y de tejidos para estudiar, entre otras cuestiones, la consanguinidad de los especímenes y determinar, así, si proceden de las mismas familias. En honor a la verdad, los expertos confirman que los mapaches se reproducen con bastante facilidad y ello preocupa tanto a zoólogos como a autoridades autonómicas por el daño que su presencia pueda causar dentro del Parque Regional del Sureste. El citado parque madrileño linda, por el norte, con San Fernando de Henares; por el sur, con Aranjuez. Pasa por municipios como Rivas Vaciamadrid, Arganda, Chinchón, Titulcia y Velilla de San Antonio. Transcurre entre los ríos Manzanares y Jarama. Desde la Consejería, y sin restar importancia al problema, advierten que no se puede considerar una plaga pero sí se lleva un control exhaustivo Los mapaches no pintan nada en el parque madrileño. No es su sitio. No es su hábitat. Sin embargo, están ahí; se han asentado cómodamente y, como especie invasora que es, acabará echando fuera del parque a otras especies de mamíferos que sí son autóctonas. Los mapaches son agresivos cuando llegan a la fase adulta. De momento, no se han registrado percances con la población de los municipios cercanos al Parque Regional del Sureste pero sí dicen, los ecologistas, que entre el menú de estos animales también está la basura y los desperdicios. ¿Cómo han llegado al parque? No siendo el citado parque su domicilio habitual, los expertos sólo sacan dos conclusiones. Una, que se han escapado de alguna tienda de mascotas de un municipio cercano Con los años, peor genio El mapache es un mamífero que se adapta con facilidad a cualquier ecosistema al parque o, dos, que alguien, que los compró como mascota, se ha cansado de ellos y los ha soltado sin miramientos. Jesús Martínez, del colectivo ecologista El Soto, lo tiene muy claro: De pequeños son muy monos y muy graciosos. Parecen un gremlin pero cuando crecen y se hacen mayores son muy agresivos, necesitan muchos cuidados, una alimentación adecuada y sacan sus garras a la mínima Biológicamente hablando, el mapache es el pariente americano de los pandas y de otros osos, aunque de menor tamaño. Es un animal que se adapta a cualquier ecosistema y ambiente. De hecho, se les encuentra tanto en los bosques nórdicos de plantas coníferas como en pantanos tropicales, desde Canadá a Sudamérica. Es un mamífero carnívoro y omnívoro. Si llega el caso, podría alimentarse de carroña. En el Parque Regional del Sureste los mapaches están como en el paraíso, a decir de los ABC Peligran los nidos Pruebas de ADN Se han capturado ya 15 ejemplares mediante trampas que no les dañan y han sido trasladados al Centro de Fauna Heri- O se han escapado de una tienda o quien los compró como mascota se cansó y los abandonó en el parque grupos ecologistas. El territorio les es favorable porque encuentran comida en abundancia- -también pequeños roedores autóctonos- -y muchos rincones donde esconderse. El mayor temor, ahora, es que estos animales la emprendan con los nidos de las aves que se encuentran en el parque. Se teme por el futuro de las garzas, garcillas y por el de diversas aves acuáticas propias de la zona porque para los mapaches los huevos de estas aves son, según parece, una auténtica delicatessen El gobierno regional mantiene la alerta el control sobre el aumento de los mapaches para que no lleguen a convertirse en una plaga.