Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
54 MADRID JUEVES 8 s 11 s 2007 ABC Un grupo de alumnos del centro educativo Padre Piquer, en un momento del simulacro de huracán de ayer ABC Huracán en la escuela Los alumnos del centro educativo Padre Piquer, de la Ventilla, vivieron ayer un simulacro de catástrofe en el interior del colegio. Los estudiantes se pusieron en la piel de las miles de personas que cada año sufren las consecuencias de los desastres naturales POR LETICIA TOSCANO MADRID. El devastador huracán Peter de fuerza cinco, asoló ayer el instituto Padre Piquer del madrileño barrio de La Ventilla, o así, al menos, lo vivieron los alumnos de primero de secundaria del centro. Ataviados con ropas típicas de Guatemala, los estudiantes simularon una catástrofe en el país centroamericano y se pusieron en la piel de las miles de personas que cada año sufren las consecuencias de un desastre natural. En total, participaron en el ejercicio unos cien niños que, en sus diferentes papeles, convirtieron el patio del colegio en un pueblo indígena con todas sus características. No faltaron mujeres en el mercado ni agricultores; tampoco se perdieron la cita los niños que se dirigían a la escuela del pueblo. Los estudiantes hicieron también el papel del viento y el agua del huracán y, por supuesto, ejercieron como voluntarios de las distintas ONG que se ponen en marcha ante este tipo de catástrofes. El huracán se ambientó en la hipotética localidad de Puerto de la Cruz en un día veraniego de 2010. Los efectos especiales, recrearon vientos y lluvia, y la actuación de los estudiantes terminó de transformar el centro en zona catastrófica durante 20 minutos. Acción Contra el Hambre, Médicos del Mundo y Bomberos Unidos Sin Fronteras, fueron las organizaciones encargadas de escenificar, junto a los alumnos, las acciones que se llevan a cabo a través del Plan de Emergencia de la Obra Social Caja Madrid que, este año, ha destinado un fondo de 2,5 millones de euros para estos fines. El simulacro de ayer vino precedido de varios talleres en las aulas en los que los alumnos tomaron conciencia de que cada año las catástrofes naturales afectan a 250 millones de personas, un tercio más que hace una década, y las más castigadas son las poblaciones desfavorecidas. Pero no hay nada como la experiencia para interiorizar el mensaje, porque como reconocieron los propios alumnos, no es lo mismo que lo diga el libro o el profesor que vivirlo Se pasa muy mal. Por la tele no parece tan fuerte afirmó ayer María Fernanda, una de las estudiantes de secundaria cuando finalizó la simulación. Ella formaba parte del grupo de mujeres del mercado de la localidad, como su amiga Scarlett, que reconoció que es muy triste saber que hay personas en esa situación tan complicada La experiencia también marcó a Samuel, uno de los chicos, que ha decidido que, en un futuro, quiere ser bombero porque es bonito ayudar a la gente Así, los alumnos comprendieron que es importante la coordinación entre las organizaciones que se dirigen al lugar del siniestro, y los especialistas les explicaron las funciones de los distintos profesionales. Los bomberos buscan a la gente, los médicos ayudan a los heridos y los de Acción contra el Hambre llevan agua resumía María, una de las estudiantes. La iniciativa, que los organizadores no descartaron que se reproduzca en otro colegios, ha dejado satisfechos a todos los participantes. El director del centro Padre Piquer, José María Picazo, destacó que este tipo de actividades desarrollan los valores de solidaridad y cooperación de los jóvenes especialmente importantes en ese colegio en el que conviven estudiantes de más de 20 nacionalidades diferentes. Los miembros de las tres ONG valoraron la implicación de los estudiantes, que no dudaron en ponerse en el lugar de los más desfavorecidos y conocer en profundidad lo que ocurre en una situación límite. Además, los jóvenes pudieron oír, de primera mano, los consejos de profesionales que han ayudado en catástrofes tan duras como el Terremoto de Perú o el Tsunami del sureste asiático. Funcionarios de Justicia cortan la Gran Vía para pedir mejoras salariales ABC MADRID. Cerca de 2.000 funcionarios de la Administración de Justicia cortaron ayer el tráfico a la altura del número 18 de la Gran Vía, durante una concentración frente a la sede de la Consejería de Justicia, convocada por los sindicatos para pedir mejoras salariales. La protesta, que duró unas tres horas, coincide con una jornada de huelga que ha sido secundada por más de un 70 por ciento de los trabajadores, según indicaron fuentes de los sindicatos CC. OO. y CSI- CSIF a Efe. Los sindicatos alegan como motivo de estas protestas la falta de voluntad de la Consejería para hacer propuestas que permitan paliar las graves carencias que dicen arrastra el funcionamiento de esta administración. Afirman que existe una muy deficiente dotación de personal que colapsa los juzgados penales y los registros civiles de la periferia y dicen que sufren agravio comparativo en sus retribuciones y demás condiciones laborales respecto de sus colegas de otras Comunidades autónomas. Más de 20 nacionalidades Se pasa muy mal. Por la tele no parece tan fuerte afirmaba una de las estudiantes tras la experiencia En la simulación participaron un centenar de jóvenes de 20 nacionalidades diferentes