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ABC MIÉRCOLES 7 s 11 s 2007 TVyCOMUNICACIÓN 109 CINE EN TV POR FABIÁN MOLINO Apocalypse Now Redux TCM, 18.20 EE. UU. De Francis Ford Coppola. 1979. 146 minutos. Con Marlon Brando, Martin Sheen, Robert Duvall, Fredric Forrest, Larry Fishburne, Harrison Ford, Scott Glenn, Dennis Hopper. Bélica. 18 En 2001 el mundo conoció un nuevo montaje de la obra maestra de Coppola, Apocalypse Now el viaje iniciático de un militar americano con la misión de ejecutar a un colega rebelde que ha creado su propio imperio en plena selva de Camboya. Inspirado en el relato El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad, este redoux actualiza la lectura histórico- política y termina de definir psicológicamente algunos personajes, con 43 minutos añadidos por el propio director y Walter Murch, uno de los montadores del original. Alejandro Echevarría y Teresa Fernández de la Vega, en la jornada organizada por Uteca IGNACIO GIL Teresa Fernández de la Vega promete a las privadas reducir más la publicidad en TVE Echevarría califica la disminución de histórica pero insuficiente F. M. B. MADRID. La jornada anual de Uteca, que organizan las cadenas privadas, transcurrió ayer en torno a la implantación de la TDT en España y el modelo de televisión pública deseable. En este sentido, la financiación de las cadenas estatales fue el principal caballo de batalla. Las privadas arrancaron a la vicepresidenta la promesa de que el Gobierno recogerá el compromiso de reducir de doce a nueve minutos por hora- -el programa electoral del PSOE hablaba de siete- -la publicidad en el contrato- programa de la nueva Corporación Radiotelevisión Española. Por otro lado, De la Vega se mostró partidaria de aprobar dicho contrato- programa antes de que finalice la legislatura Mientras los representantes de las privadas declararon que aspiran a una televisión pública sin publicidad, María Teresa Fernández de la Vega justificó que el Gobierno no haya cumplido todavía su promesa debido a la necesidad de atender el consejo de los expertos y aplicar esta reducción publicitaria de manera gradual Si el PSOE gana las elecciones, el Gobierno evaluará la evolución de dicha reducción y, con la puerta abierta que implica la expresión en su caso adoptará las decisiones que procedan para el cumplimiento de su compromiso. El presidente de Uteca, Alejandro Echevarría, comenzó su intervención recordando el programa del PSOE, que también hablaba de la supresión de los cortes en las películas emitidas por La 2. Echevarría aplaudió el cumplimiento de parte de las promesas y llegó a calificar de hecho histórico la reducción de publicidad, aunque sentenció que el resultado es insuficiente El presidente de la asociación que agrupa a las privadas también lamentó las condiciones impuestas por el Gobierno en el desarrollo de la TDT, que les exige una cobertura casi universal (96 por ciento) cuando a las de Italia, Alemania, Suecia y Holanda, por citar sólo cuatro países, no se les fija ninguna obligación de cobertura y la centralista Francia lo fija en el 85 por ciento En el intercambio que mantuvo con la vicepresidenta, Echevarría reconoció su buen hacer en la tramitación de la Ley del Cine, después de una desagradable polémica con la (ex) ministra de Cultura En cualquier caso, las privadas consideran que mientras tengan que invertir en el cine español, no es justo que se nos excluya de las ayudas previstas Antes, Alfonso Sánchez- Tabernero, director académico del Centro Internacional de las Empresas de Comunicación, habló del proceso de la fragmentación de las audiencias. Luis Jiménez, socio de la consultora Deloitte, presentó a su vez el primer informe sobre el coste de la televisión pública en nuestro país, cuyas pérdidas en 2006 ascendieron a 997 millones, sumadas las cadenas nacionales y autonómicas. José Miguel Contreras, consejero delegado de La Sexta, disertó sobre cómo debe ser la televisión pública y se preguntó por qué las privadas deben financiar el cine español mientras las cadenas públicas son las primeras que financian la ficción norteamericana Marlon Brando en una secuencia de Apocalypse Now Jarhead, el infierno espera Canal 22.00 EE. UU. De Sam Mendes. 2005. 125 minutos. Con Jake Gyllenhaal, Jamie Foxx, Peter Sargaard. Bélica. 18, Sam Mendes se plantea el reto de hacer anticine al adaptar el best seller de un superviviente de la I Guerra del Golfo, la inútil historia narrada en primera persona de un francotirador que regresó sin haber disparado un solo tiro, y la de sus enloquecidos camaradas. Como La chaqueta metálica el filme se estructura en dos partes: la del entrenamiento en EE. UU. y la del frente en Kuwait, donde nos limitamos a seguir la demente rutina de estos chicos. Mendes aprueba gracias a su buen gusto a la hora del montaje, una ametralladora de sensaciones, perfecta fusión entre imagen y banda sonora. Una película sobre la nada que apela a la nada como lenguaje, incurre en repeticiones, abunda y subraya hasta el mal gusto, donde lo mejor se queda en el plano simbólico. La casa de té de la luna de agosto TCM Clásico, 22.00 EE. UU. De Daniel Mann. 1956. 117 minutos. Con Marlon Brando, Glenn Ford. Drama- comedia. 12. Cálida adaptación para la pantalla de la obra teatral de John Patrick a cargo del propio escritor, sobre las tribulaciones de un grupo de oficiales en Okinawa durante la americanización de Japón tras la guerra. El prestigioso reparto está plagado de grandes secundarios, entre los que destaca Paul Ford, quien casi le roba la película al mejor actor del mundo. PARRILLADA MIXTA Jesús Lillo A vueltas con la Ley del Cine REDECORA TU DRAMA e la mano de Zeppelin, Antena 3 ha estrellado el autobús de Lo que necesitas es amor aquí tuneado para menesteres ambulantes de ñapa y chapuz, contra el hiperrealismo de primera generación y mucho mal rollo, del tipo Quién sabe dón- D de La secuencia del accidente se llama Esta casa era una ruina y proyecta horripilantes dramazos familiares con la excusa de la reforma de la vivienda que, a las malas, habitan sus víctimas. Como la casa es el espejo del alma- -véanse el ¡Hola! o, en directo, la suburbanización de la Cañada Real para establecer reflejos condicionados entre habitantes y moradas- el presunto reality inmobiliario de la emisora privada, quitapenas a domicilio para gente en apuros, no tarda en transformarse en un relato por el que circulan el niño leucémico con síndrome de Down, las hermanas sin padre y el hijo que lleva diez años sin hablarse con la madre. El equipo que lidera Jorge Fernández, sobreactuado y con visibles síntomas de padecer el complejo de Jesús Vázquez, se encarga de maquear de raíz una casa que en semana y media es despersonalizada por un equipo de desahogados decoradores que aplicauna tarifa estética plana a lo que era un hogar miserable, pero con un encanto intransferible. Somos los mejores, se podía leer en la fachada del asentamiento antes de la demolición. Esta casa era una ruina es un programa bien realizado, entretenido y, para cierto público, emocionante. No son pocos los que echan de menos aquel realismo primitivo y prezoológico cuyos protagonistas, en vez de aparearse, iban a la tele a echar un rato de llanto, catarsis y mejora.