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64 MADRID MIÉRCOLES 7 s 11 s 2007 ABC DIMES Y DIRETES Rafael Puyol Fundación Instituto de Empresa BILINGÜISMO ué pocas personas en España son bilingües! Decididamente los idiomas son para la mayoría de españoles una asignatura pendiente. Primero fue el aislacionismo después unos planes de estudio que nunca dieron a las lenguas una función relevante, más tarde nuestra tardía incorporación a la Unión Europea y siempre el doblaje de películas, que por muy buenos profesionales que tuviera detrás, dificultó, por la vía de la versión original, el aprendizaje de idiomas. No sé quien decía que el español es un estudiante permanente de inglés. Las familias españolas, cubriendo carencias públicas, invierten un dineral en que sus hijos lo hablen, pero pocos acaban haciéndolo de una manera correcta. Eso si que me parece un problema y un reto educativo de primera magnitud, al que no se está prestando la suficiente atención. Aunque por una vía lingüística diferente los vascos o catalanes sí son bilingües, porque además de su idioma hablan también español. Pero hasta ese bilingüismo está apunto de perderse. Los niños de esas comunidades (y en menos proporción los de alguna otra) ya no aprenden el suficiente español en las escuelas, y pronto dejará de haber una población joven castellanoparlante. ¡Que desatino! Hoy el castellano pisa rueda al inglés como lenguaje universal. Muchos niños europeos y americanos lo estudian en sus colegios como segunda lengua y podrán llegar a ser bilingües en su idioma propio y en el de Cervantes. Pero dudo mucho que eso vaya a suceder con los escolares catalanes o vascos. Aprenderán su lengua y estará bien. Estudiarán inglés y será estupendo. Pero perderán la oportunidad histórica de hablar español. Ya verán como muchas familias vascas o catalanas acabarán enviando a sus hijos a campamentos situados en otras zonas de España, donde además de practicar la natación o el fútbol aprenderán español. Entre otras cosas porque con él venderán mejor su territorio, su cultura y sus productos. ¡Q Cristian Sainz, en su local de la calle Moratín, mostrando una bandeja con la especialidad de la casa Carta de quesos en Braille Se llama Catranius, está especializado en quesos y tiene la carta en Braille. El creador de este particular restaurante es Cristian Sainz, un invidente que dirige la sección de Informática de la ONCE y que ha hecho dos cursos del programa Empréndelo POR MARÍA ISABEL SERRANO FOTO SIGEFREDO MADRID. No es fácil encontrar en esta Villa y Corte un restaurante que presuma de tres cosas: su particular cocina creativa a buenos precios, su especialidad en quesos nacionales y extranjeros y, sobre todo, una carta con los menús escritos en Braille para facilitar la vida a los invidentes. El local se llama Catranius y está en el número 19 de la calle Moratín. Al frente del local, Cristian Sainz De Marles, un hombre de 38 años, madrileño, soltero y con una alegría contagiosa. Es invidente y director técnico de Informática en la ONCE. Seguro- -nos dice Cristian- -que soy el único invidente con un restaurante especializado en quesos ¿Y que hace un informático metido en la restauración? le preguntamos. -La verdad, mi trabajo está en la ONCE. Esto del restaurante es una ilusión a la que dedico mis ratos libres. Estamos en ello desde marzo. ¿Y va bien? ¿Tiene tirón? -Mujer, de momento me está costando dinero... Pero creo que dentro de poco ya no será así. Parece que funciona, que gusta, en especial a mis amigos. Estamos en los inicios y esta ha sido una apuesta muy fuerte. Tenemos la cocina creativa. De lunes a jueves, los quesos, todos los quesos, más de cincuenta especialidades Cristian es de madre francesa. De ahí que yo sea muy quesero. Me viene por parte de madre. No niego que en España gusten mucho, pero es que en Francia es cultural. mucho antes que aquí. Hace treinta y ocho años, los que yo tengo, se hablaba mucho más de los quesos franceses aunque los nuestros fueran tantos en número como en calidad y variedad A este joven restaurador no le importa lo más mínimo contar su historia. Perdí la vista a los 18 años, en un accidente de tráfico. No llevaba el cinturón de seguridad y, tras un golpe, me empotré con el cristal delantero. Los cristales se metieron en mis ojos Pero a falta de su capacidad visual, lo que sí ha demostrado Cristian es tener un magnífico olfato para los quesos. Ya saben, le viene de madre. Es muy curioso. Tenemos unas cincuenta especialidades. De las españolas, que recuerde, están representadas Castilla y León, Asturias, País Vasco, La Mancha, Andalucía y Aragón. También tenemos buenas muestras de Francia, Suiza, Italia y Holanda Pero lo más gracioso de la degustación de los quesos en Catranius es la forma en que se sirven. Por lo visto, no vale pedir ésta o aquella especialidad. Ni la socorrida tablita de productos variados. Que va. Aquí, lo que manda es la improvisación. Y triunfa. Se trata de que los empleados del local van sacando bandejas que ofrecen a los comensales. Más y más bandejas que van y vienen de un extremo a otro del restaurante. Cada cual para al que lleva esa bandeja, se empapa de qué especialidades porta y se apunta a las que más le gustan. Original sí que es la idea. Y Cristian lo llama bufet de quesos. Así de sencillo. Estoy muy ilusionado con este proyecto. Espero que nos dé muchas satisfacciones; a mis empleados y a mí. Cuesta empezar pero si se tienen ganas y dar un buen servicio, digo yo que las cosas tienen que funcionar asegura. Cristian es, además, usuario del programa Empréndelo de la Comunidad. Recibió dos cursos de formación, uno sobre traspaso de locales y otro sobre planes de negocio. Ayer, la consejera de Empleo y Mujer, Paloma Adrados, visitó Catranius. Quedó encantada. Adrados no perdió la oportunidad para recordar que uno de cada cinco emprendedores españoles crea su empresa en la Comunidad de Madrid. Más información: www. catranius. es Por parte de madre En este local presumen de tener más de 50 especialidades para hacer las delicias de los más queseros