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34 INTERNACIONAL MIÉRCOLES 7 s 11 s 2007 ABC La Policía italiana desarticula una célula que reclutaba suicidas para Irak La detención de veinte norteafricanos en cuatro países europeos ha permitido desmantelar la trama yihadista VERÓNICA BECERRIL SERVICIO ESPECIAL ROMA. Reclutar y entrenar a los aspirantes a terroristas suicidas era la finalidad de la célula yihadista desmantelada ayer en la ciudad de Milán. En una operación sin precedentes, el arma de los Carabineros asestó ayer un duro golpe al terrorismo internacional al emitir veinte órdenes de custodia cautelar, dieciséis de las cuales se hicieron efectivas ayer mismo en Italia, mientras que otras cuatro se llevaron a cabo entre Reino Unido, Francia y Portugal. La acusación para todos ellos es la de terrorismo internacional, además de falsificación de documentos, encubrimiento de personas relacionadas con delitos de terrorismo y ayudar a la inmigración clandestina. Según las investigaciones que se remontan a 2004, a los futuros kamikazes se les contactaba a la salida de las mezquitas europeas, y una vez que demostraban su interés por la guerra santa recibían formación a través de vídeos y manuales, que fueron confiscados en su día y que ahora han servido para las órdenes de custodias cautelares. Durante ese periodo de formación, los terroristas no acudían a las mezquitas y cambiaban a menudo de país para no generar sospechas. Una vez cumplido este paso, los alumnos eran enviados a Siria, Irak y Afganistán principalmente, para cometer atentados suicidas con el objetivo de asesinar al mayor número de personas posibles. Entre los objetivos de esta red internacional, que se movía por toda Europa y mantenía el contacto entre sus miembros a través del teléfono, no aparece el Viejo Continente, pero sí otros países sensibles como los del Magreb, Marruecos, Argelia y Túnez, al ser considerados infieles según los datos extraídos de acuerdo con la documentación incautada por la Policía. De los documentos confiscados, llaman la atención manuales sobre sistemas electrónicos a distancia, libros dedicados a la potencia de los venenos y cómo utilizarlos, y técnicas de guerrilla aplicables a distintas situaciones y lugares, además de vídeos explicativos y carteles de propaganda. Entre los detenidos en Italia, la mayoría de nacionalidad tunecina, se encuentran los considerados líderes del núcleo terrorista con sede en Reggio Emilia. Se trata de Dridi Sabri, detenido en Milán, Medi Ben Nasr, en Reggio Emilia, e Imed Ben Zarkaouwi, absuelto en el pasado de la acusación de terrorismo internacional pero condenado por delitos menores a los que justo hoy tenía que responder en el proceso de apelación. A Italia siguió ayer el Reino Unido con tres arrestos, dos en Londres y uno en Manchester. Mientras que Francia y Portugal confirmaron también ayer sus respectivas detenciones. Una colaboración entre los distintos cuerpos de policía que llevó a la efectividad del desmantelamiento de esta célula terrorista que tenía ya preparado un inminente atentado suicida en Afganistán, para el que se había preparado Chaouwki Belhaj Meftah, tunecino de 29 años detenido en Reggio Emilia. Tras la noticia, el ministro de Interior, Giuliano Amato, mostró su satisfacción ante las detenciones. Estamos ante una red terrorista que no conoce fronteras y se mimetiza a través de una presencia en más de un país hecho que según Amato exige por nuestra parte, una colaboración más estrecha Pero la atención de los jueces milaneses se dirigió ayer también a las cárceles, consideradas terrenos fértiles de proselitismo. Dicha conclusión la extrajeron de las conversaciones telefónicas interceptadas a algunos de los detenidos, en particular al jefe de la célula de Reggio Emilia, quien desveló a su hermano la hipótesis de poder acercarse a algunas personas que se encuentran en prisión. Cambiar de país Benedicto XVI muestra al Rey Abdulá el grabado que le regaló con motivo de su reunión, ayer en el Vaticano AP El Rey Abdulá, primer Monarca de Arabia Saudí que visita el Vaticano JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL ROMA. La primera visita de un Rey de Arabia Saudí al Vaticano adquirió ayer un tono caluroso desde el primer momento, cuando el Papa Benedicto XVI tomó las dos manos de Abdulá y las retuvo durante un buen rato como saludo casi fraternal. El Guardián de las Mezquitas había dado un paso muy importante- -y quizá muy poco popular en su país- -cruzando el umbral del Vaticano, y el Papa se lo agradeció durante un encuentro de media hora estrictamente en privado, salvo la presencia de dos sacerdotes de la Curia romana como traductores. Al término de la histórica visita, que permitirá mejorar el tono de las relaciones entre el cristianismo y el islam, el Monarca saudí, de 83 años, regaló al Papa una espada de oro y diamantes, que Benedicto XVI tocó como gesto de aprecio a pesar de que no es precisamente el tipo de regalo que más se valora en la Santa Sede. Su Santidad regaló, a su vez, un bello grabado del siglo XVI con una elegante vista del Vaticano. El Rey Abdulá y el Papa Benedicto XVI coincidieron, según el Vaticano, en favorecer el dialogo entre culturas y religiones para facilitar la convivencia pacífica entre hombres y pueblos Ambos piden también mayor colaboración entre cristianos, musulmanes y judíos El encuentro permitió, además, llevar a cabo un intercambio de ideas sobre Oriente Medio y sobre la necesidad de encontrar una solución justa al conflicto palestino- israelí según el comunicado oficial. Arabia Saudí es uno de los países que menos respeta la libertad religiosa, y no permite construir lugares de culto ni celebrar ceremonias religiosas en público al millón de fieles católicos- -en su mayoría filipinos- -que trabajan en el Reino. El obispo de Arabia, Paul Hinder, tiene su residencia en Abu Dhabi, y los sacerdotes a los que se les permite vivir en Arabia Saudí son muy pocos. Ryad es la única capital de la Península Arábiga en que no hay nuncio apostólico.