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92 DEPORTES www. abc. es deportes MARTES 6- -11- -2007 ABC Bernd Schuster, cambia o cambia Sus palabras de Sevilla fueron la última gota. El asunto comienza a preocupar seriamente en el club y el presidente en persona volverá a hablar con el técnico para pedirle que cambie su comportamiento público ante la Prensa, su acritud generalizada y positivice la vida ENRIQUE ORTEGO ENVIADO ESPECIAL ATENAS. Más de cien personas en el salón del hotel Marriot de Atenas habilitado para la conferencia de Prensa de Bernd Schuster. Poco más de las nueve de la noche, una hora menos en España. El técnico alemán se dirige hacia el escenario con cara de pocos amigos. Serio. Muy serio. Chándal del equipo con capucha. A su lado el director de comunicación Luis Villarejo, que acude a cada comparecencia de Schuster como si fuera al matadero. Nunca se sabe lo que puede pasar. Primera pregunta. -Buenas noches. ¿Se ha enterado de la que se ha montado en Cataluña con sus palabras del sábado en Sevilla. Ha intervenido hasta una parlamentaria? (Silencio. No hay respuesta al cordial saludo) -Estamos en Grecia. Lo siento, estamos ante un partido muy importante en el que nos jugamos tres puntos vitales para asegurar casi la clasificación con dos partidos de adelanto y así luego podremos dar descanso a los jugadores y preparar los encuentros de Liga. Schuster venía aleccionado. No podía entrar al trapo en la primera pregunta. Se suceden las cuestiones sobre el partido, hasta que llega una nueva referencia al sábado. ¿Cuarenta y ocho horas después se arrepiente de lo que dijo en Sevilla sobre el árbitro? -La que se ha montado no es problema mío. No he dicho que es el culpable de nada. De mi boca no salieron esas palabras. Una cosa es lo que yo diga y otra vuestra imaginación. No tengo que arrepentirme de nada. Punto final sobre el asunto, al menos por parte del técnico, porque desde otros frentes el conflicto seguirá. El Comité de Árbitros catalán ha pedido a la Comisión Antiviolencia que estudie sus declaraciones, y desde el Comité Nacional también puede haber alguna reacción. Cuál no será la preocupación en el club con el comportamiento público de su entrenador que fuera de la sala donde se celebraba la conferencia de Prensa, el presidente preguntaba sobre cómo había estado el técnico y lo que había dicho. Ramón Calderón reconoció ayer a ABC que es un asunto que no le gusta nada y que en las próximas horas intentará hablar con Schuster otra vez sobre sus comparecencias públicas. El tono del presidente era totalmente conciliador, pero no disimulaba su preocupación. Bernardo es como es y no le podemos cambiar, pero él sabe que debe positivizar la vida. Está en un puesto importante, tiene una gran responsabilidad, pero debe disfrutar de él. Vamos líderes en la Liga y en la Champions el equipo unos días juega mejor y otros peor, pero está dando una buena imagen y debe tomarse las cosas de otra manera. No queremos que cambie del todo, porque sonaría raro, pero sí que se de cuenta de que representa al club, que sea natural, no puede ver enemigos por todos los sitios Es evidente que el presidente se mordía la lengua y no quería profundizar en una situación que le comienza a preocupar seriamente. Ha hablado varias veces con Schuster al respecto. Se reúnen prácticamente todas las semanas y concretamente sus insinuaciones de Sevilla contra los árbitros no han gustado en el club porque consideran que el entrenador es una de las caras de la institución y no gusta que ésta salga todos los días enfadada en público. Que además de con los periodistas t a mbi é n se meta con los árbit ro s no es la política del Madrid. Todo lo contrario. Desde que Calderón llegó al club intentó un acercamiento a la Federación precisamente pa- SOBRE El ÁRBITRO DE SEVILLA No me arrepiento de nada. Yo no dije que fuera culpable de nada. Una cosa es vuestra imaginación y otra lo que yo dije PLANTILLA Habla poco pero la relación es buena y valoran que no les grite como Capello ra cuidar lo más posible todo lo concerniente con los arbitrajes. Las palabras de Schuster del sábado, además, atentan contra el libro de estilo entregado hace pocos días a todos los jugadores y técnicos. El asunto arbitral es uno de los que se recomienda que no se toque nunca. Pedja Mijatovic también intentaba disculpar a su entrenador. Está sometido a una gran presión. El Madrid no es el Jerez o el Levante y es lógico que esté más tenso Los jugadores no hablan al respecto, al menos públicamente, pero off the récord están al lado de su técnico. La relación de Schuster con la plantilla es cordial. Habla poco con ellos. Lo justo y eso no molesta al profesional, todo lo contrario. Valoran que sea un hombre de pocas palabras, que no cante jotas en el vestuario, pero que tampoco les grite de mala manera como hacía Capello más veces de las normales. En el club se están acostumbrando a la forma de ser de Schuster. Los más veteranos, los que ya estaban cuando era jugador, susurran que entonces era aún más raro que ahora y como casi siempre le ven taciturno y con la mirada perdida en el suelo. Tampoco ven extraño que en las conferencias de Prensa esté tan tenso. Chendo, ahora delegado del equipo, tiene buen trato con él. De jugador fueron compañeros de habitación dos años. Se levantaba a las ocho de la mañana a hablar con su mujer en alemán y dormía con la ventana abierta. Siempre ha sido así