Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
54 MADRID www. abc. es madrid MARTES 6- -11- -2007 ABC La Policía investiga si un imán de la Cañada enseña a menores a hacer cócteles molotov Los agentes sospechan de un recrudecimiento de mensajes islamistas de cara a nuevos desalojos en el asentamiento CARLOS HIDALGO MADRID. Los ánimos siguen caldeados en la Cañada Real Galiana. Y la Policía sigue investigando qué se cuece. Agentes de Información y de la Policía Municipal estudian al milímetro los movimientos en el asentamiento ilegal. Y tienen sospechas de que el imán de la mezquita que se encuentra en la zona más degenerada de la Cañada, la que está ubicada en terrenos del distrito de Villa de Vallecas, está instruyendo a menores árabes de la zona sobre cómo se elaboran los cócteles molotov Estas investigaciones policiales tienen su origen, especialmente, en los violentos altercados producidos el 18 de octubre en la zona de la Cañada que pasa por el distrito de Vicálvaro e, incluso, el barrio de cooperativistas de Covibar, en el término municipal de Rivas Vaciamadrid. La Policía Nacional y la Municipal ya se pusieron a trabajar entonces en previsión de que se produjera un recrudecimiento integrista en los mensajes de los imanes de las mezquitas. Concretamente, hay dos en la Cañada, la mencionada de Villa de Vallecas y otra cerca de donde se produjo la batalla campal. Sin embargo, en esta segunda no se han detectado mensajes islamistas más allá de los habituales. Es en la otra mezquita donde han surgido las sospechas. Si bien es arriesgado hablar de proselitismo, al menos desde un punto de vista radical, sí se investiga en esos planes de nuevos ataques a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de cara a nuevos desalojos, que los habrá en un futuro. Este seguimiento se produce a raíz de los conocidos incidentes- -indicaron fuentes policiales a ABC- Y las supuestas instrucciones del imán irían, repiten, enfocadas a nuevos desalojos y derribos. Entre otras cosas, porque sí que se han enviado notificaciones a gente que vive en esa zona de la Cañada dicen nuestras fuentes; es decir, a la zona mala la de Vallecas. Sobre el hecho de que se esté supuestamente instruyendo a menores de edad tan sólo hay que hacer memoria de los últimos acontecimientos. Por un lado, aquel 18 de octubre, cuando llegó la Policía, los afectados del sector V de la Cañada por el derribo de su casa se habían puesto de acuerdo, previa reunión, con el resto de sus vecinos, para impedir casi a cualquier costa que la acción judicial se ejecutara. ¿Cómo lo intentaron? Llenando la casa de decenas de mujeres y niños. Los propios amotinados declaraban a posteriori que lo habían planeado así para impedir que la Policía les echara. Lógicamente, no se salieron con la suya. en círculos policiales se les ha dado una lectura que, a la luz de las sospechas y los datos que manejan ahora los investigadores, no está carente de sentido. Aquel día, en plena refriega, un policía municipal se percató de que alguien le había arrebatado su arma reglamentaria. Tenía el cargador lleno. Minutos después, los agentes se percataron de que uno de los menores de edad de la Cañada Real tenía en sus manos la mencionada arma. Los antidisturbios dispararon las pelotas de goma que suelen utilizar, y el chico sufre una fuerte herida en un ojo, que, según sus vecinos, le ha ocasionado la pérdida de visión. Otro menor fue detenido días después, gracias a las imágenes captadas y difundidas por los medios de comunicación. Era sospechoso de provocar graves heridas a uno de los La pistola del policía Pero sí ocurrieron otras cosas muy significativas, a las que Dos mezquitas y otras tantas iglesias evangélicas Pese al halo delictivo que siempre envuelve a buena parte de los vecinos de la Cañada Real Galiana, también tiene ese asentamiento un espacio para la fe, ya sea evangélica o musulmana. Esta segunda cuenta con dos templos, uno en la zona menos conflictiva, la de Vicálvaro (en las imágen) y otra en la de Villa de Vallecas. Esta última, donde se investigan los supuestos mensajes violentos de su imán, se encuentra, dentro de esa área problemática, en la peor zona. Asimismo, los ciudadanos de etnia gitana que allí residen cuentan con dos templos evangelistas, uno cerca de la mezquita y el otro, al final del asentamiento, pasado incluso el vertedero, fabricado con cartones, como si fuera una chabola. Toda esta amalgama de confesiones convive con un ambiente de lo más enrarecido, donde es fácil toparse con niños que arrojan bengalas de fuego con lanzacohetes u otros que conducen motos, y en sentido contrario. Por los futuros derribos El calzado de los fieles, en la puerta de la mezquita de Vicálvaro, en la zona menos conflictiva CHEMA BARROSO