Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL MARTES 6 s 11 s 2007 ABC Florentino Portero Y LO PEOR ENTRE LO MALO ras los sucesos del 11 9 Bush redefinió los principios de la política exterior norteamericana. Dejó a un lado el legado de su padre y reivindicó la obra política de Reagan. A partir de ese momento la difusión de la democracia fue uno de los objetivos fundamentales de la diplomacia estadounidense porque, como reconocería tiempo después Rice hablando de Oriente Medio, sacrificamos la democracia para conseguir estabilidad, y al final ni tenemos estabilidad ni tenemos democracia Estados Unidos se reencontraba de esta forma con Kant, el viejo filósofo de Koenigsberg, para quien la paz internacional dependía de que el poder de los estados residiera en los ciudadanos y no en los señores. Pakistán ha sido un aliado fundamental en la lucha contra Al Qaida y los talibanes. Durante estos años la dictadura militar del general Musharraf ha ido evolucionando hacia un régimen democrático hasta que se ha puesto en cuestión el poder del propio general ¡Hasta aquí hemos llegado! Un segundo golpe de estado, disfrazado de estado de emergencia ante la amenaza terrorista, ha puesto fin, una vez más, al proceso de democratización en Pakistán. Un país condenado a la inestabilidad que contrasta con su vecina India, donde la democracia ha triunfado a pesar de existir mayores dificultades. Bush no sólo se ve obligado a tener que mantener una estrecha colaboración con una dictadura. Además, vincula la causa de la democracia afgana y de la lucha contra el terrorismo yihadista al apoyo a un dictador. Es verdad que las otras alternativas no son muchos mejores. Bhutto fue un ejemplo de corrupción. Sharif, además de corrupto, cayó en el islamismo. Pero quien ha violado el estado de derecho en esta ocasión ha vuelto a ser Musharraf, el amigo de Estados Unidos. La crisis de la democracia paquistaní es una mala noticia para Washington, tan mala como la vinculación que muchas personas harán entre dictadura y Estados Unidos. Sin embargo, el margen de maniobra del que dispone Bush es muy limitado. Con estas reses tiene que lidiar. T Bush y Erdogán, durante la rueda de prensa en el Despacho Oval del presidente, en la Casa Blanca AFP Bush urge a Erdogán una respuesta medida frente a las guerrillas kurdas La Casa Blanca ofrece a su aliado turco mayor presión dentro de Irak contra las acciones terroristas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán P. RODRÍGUEZ WASHINGTON. En una jornada más bien sobrada de crisis internacionales que salpican al prestigio y los intereses internacionales de Estados Unidos, el presidente Bush recibió en la Casa Blanca al primer ministro de Turquía en mitad de la espiral de tensiones planteadas por las incursiones terroristas lanzadas por el Partido de los Trabajadores del Kurdistán desde el norte de Irak. El encuentro sirvió para articular el compromiso de Estados Unidos con su tradicional aliado turco, pero también para encajar un mensaje de respuesta militar medida frente a estas provocaciones a fin de no complicar todavía más la situación en el frente iraquí. Para demostrar cierta comprensión estratégica, el presidente Bush no dudó en calificar al Partido de los Trabajadores de Kurdistán como enemigo de Estados Unidos ofreciendo a Turquía la ayuda de sus servicios de inteligencia para atajar las incursiones que estos rebeldes vienen lanzando desde su santuario en Irak. Según Bush, este movimiento guerrillero es una organización terrorista que perjudica los intereses de Turquía, Estados Unidos y de un Irak libre Ante la insistencia del primer ministro Recep Tayyip Erdogán de lograr medidas concretas, la Administración Bush habría autorizado contactos al máximo nivel entre las fuerzas armadas de Turquía y el Pentágono. Según ha reiterado el presidente Bush, queremos trabajar de forma estrecha para plantar cara a este problema Pero si el Gobierno turco opta al final por una incursión militar, sería el segundo gran golpe consecutivo a la diplomacia de Estados Unidos después de que el presidente Musharraf declarase la ley marcial en Pakistán pese a las múltiples peticiones al contrario por parte de la Casa Blanca. Para defender sus opciones, Turquía anunció la semana pasada sanciones económicas e insistió en que una posible operación militar se concentrará únicamente en las bases de la guerrilla kurda y no será el equivalente a una invasión. La opinión pública turca considera responsable a Washington por no ejercer suficientes presiones sobre el gobierno de Bagdad para limitar la beligerancia del Partido de los Trabajadores de Kurdistán. Recelos complicados por la denuncia en el Congreso de Estados Unidos contra las responsabilidades históricas del Imperio Otomano en el genocidio armenio. Preguntado sobre cómo reaccionaría la Casa Blanca ante una ofensiva militar en toda regla de Turquía en territorio iraquí, Bush se limitó a indicar que no le gusta responder a cuestiones hipotéticas El primer ministro turco Erdogán no confirmó esa posibilidad pero recordó que cuenta con el respaldo de su Parlamento a favor de una incursión transfronteriza contra el Partido de los Trabajadores del Kurdistán. Organización que se ha cobrado cuarenta víctimas mortales durante los ataques contra objetivos en Turquía realizados durante las últimas semanas. Desde su fundación en 1984, el Partido de los Trabajadores del Kurdistán en su empeño por conseguir un Estado independiente ha acumulado casi 40.000 víctimas mortales. Para los kurdos en Irak, estos rebeldes no son más una excusa de Turquía para amenazar su histórico nivel de prosperidad e independencia tras el derrocamiento de Sadam Husein. Tras la ofensiva de las últimas semanas, se supone que las guerrillas kurdas han aplicado su tradicional táctica de abandonar sus posiciones fronterizas en anticipación del invierno. La mayoría de estas fuerzas se habrían separado y retornado a grandes ciudades y diversos puntos de Irak. Según el presidente Bush, está bien especular sobre lo que puede o no puede pasar pero nada debería pasar hasta que tengamos buenas informaciones de inteligencia, ya que necesitamos saber donde se esconden y que están haciendo Casi 40.000 muertos EE. UU. se compromete a facilitar a Turquía coordinación militar e información sobre el enemigo común