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Lunes 5 de Noviembre de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.563. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno PILOTOS Y AZAFATAS A hoja de carga de un avión es un mundo que firma el comandante. Lo mismo transporta en la bodega langostas de Maine para que se cocinen en Londres, que flores colombianas que perfumen las conferencias europeas. También el comandante se hace cargo del pasaje y distingue el número de adultos, de niños, y de pasajeros en silla de ruedas, pero eso no implica que ponga su mano en el fuego por la ética, la decencia y la moralidad de las personas que lleva, y sólo se hace responsable de transportar los pasajeros, carga y correo teniendo en cuenta los principios generales que rigen el Transporte Aéreo: Seguridad, Regularidad, Eficiencia y Economía Además el Comandante no será responsable del transporte a bordo de mercancías de contrabando, ni de las faltas contra las Leyes y Reglamentos de emigración cometidas por los pasajeros, de las que no tuviera conocimiento A estas horas, mientras escribo en este domingo por la tarde, vuelan afortunadamente hacia Madrid en el avión del presidente francés las azafatas españolas, quizá aún con ese chaleco rojo puesto sobre la blusa blanca que les da un aire todavía más inocente; pero en Chad se han quedado a pasar otra noche, y vaya usted a saber, el auxiliar y el segundo piloto y el comandante, tan inocentes como todas ellas. Me pregunto cómo es el lugar donde los tienen presos, si duermen en el suelo, qué será lo que comen, cómo es el agua que beben, y qué piensan cuando no duermen: si se sienten desatendidos o si saben que no les olvidamos y que creemos que están allí de la manera más absurda e inocente, que cada minuto que pasa, estamos pensando en ellos. L El cántabro Chema Lahidalga y su bicicleta en una calle de Pekín a donde llegó pedaleando desde Torrelavega EFE De Santander a Pekín Como si fuera un Marco Polo sobre dos ruedas, Chema Lahidalga, un joven cántabro de Torrelavega, ha pedaleado durante cinco meses los 17.000 kilómetros que separan Santander de Pekín PABLO M. DÍEZ on obras faraónicas que van desde los guerreros de terracota hasta la presa de las Tres Gargantas, un país de gestas tan enorme y misterioso como China atrae siempre a aquéllos que quieren batir el más difícil todavía Algo a lo que los latinos le han pillado el gustillo después de que el fotógrafo argentino Diego Azubel, que trabaja en Pekín, recorriera a pie en un año los 4.000 kilómetros de la Gran Muralla durante l5 meses. Pero más heroica incluso ha sido la hazaña protagonizada por Chema Lahidalga, un joven cántabro de Torrelavega que en cinco meses ha recorrido los casi 17.000 kilómetros que separan Santander de Pekín, donde llegó el pasado día 28. Para ello, y según explicó ayer en una entrevista a la agencia Efe, sólo ha utilizado una vieja bicicleta que compré en 1992, un par de zapatillas de deporte y muchas ganas de ver mundo Siguiendo la legendaria Ruta de la Seda, que servía para comunicar el comercio entre Oriente y Occidente hace 2.000 años, este joven de 37 años ha imitado a Marco Polo al atravesar Italia, Eslovenia, Croacia, Serbia, Bulgaria, Turquía, el Mar Negro, Irán y las antiguas repúblicas soviéticas de Asia Central para, finalmente, llegar a China. Estuvo a punto de echarse atrás en varias ocasiones porque, según relató a Efe, he perdido 15 kilos, pero ahora me siento como si el viaje hubiera durado tres días y podría correr una maratón Pero su fortaleza no extraña porque hace cinco años, y acompañado por un amigo, ya viajó en bicicleta por Italia, Grecia y Turquía, lo que le impulsó a conocer la Ruta de la Seda e incluso a volver a España por otro de sus tramos, ubicado más al sur del que ha escogido para llegar a China. Finalmente, Chema Lahidalga ha desistido de dicho trayecto porque implicaría pasar por dos países en conflicto, Irak y Afganistán, y ya ha tenido emociones para rato. Entre la multitud de anécdotas que ha vivido en su periplo, el ciclista recuerda la belleza del desierto en Turkmenistán, la hospitalidad de turcos, iraníes y uzbecos y los problemas de comunicación con los chinos, que no hablan una palabra de inglés. Además, ha subido puertos de casi 3.000 metros y ha tenido que soportar rachas de viento huracanado que, si no le pillaban de frente, le ayudaban a avanzar a una velocidad de 74 kilómetros por hora sin apenas pedalear. Ha caído enfermo, se ha quedado sin comida en medio del desierto, ha viajado sin mapa y ha dormido a la intemperie pero, gracias su esfuerzo y a la ayuda de patrocinadores como el Gobierno de Cantabria y Sony, ha cumplido su sueño de recorrer la Ruta de la Seda en bici. C