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ABC LUNES 5 s 11 s 2007 DEPORTES 95 EL MUNDO ES UNA HISTORIA Juerga con prórroga Cuatro futbolistas de Corea del Sur han sido apartados de su selección por escaparse de la concentración para emborracharse en un burdel antes de un partido de la Copa de Asia, que perdieron, y tras el cual regresaron al local de alterne POR PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL PEKÍN. Será cosa de la globalización, que para algo el mundo es redondo como un balón, pero las salidas de tono y la desordenada vida nocturna de los jugadores de fútbol no se limitan sólo a las estrellas de la Liga española y o de la selección brasileña, con el último capítulo escrito por Robinho y Ronaldinho. En Corea del Sur, cuya selección apeó a los hombres de Camacho del Mundial de 2002 gracias a un árbitro tan casero como miope, andan estos días escandalizados porque cuatro de sus astros prefieren marcar los goles fuera del campo de juego y no durante los noventa minutos de partido. Eso es, precisamente, lo que han reconocido que hicieron el delantero del Middlesbrough Lee Dong- guk, el defensa Kim Sang- sik, el también delantero Woo Sung- yong y el capitán y portero Lee Woo- jae. Todos ellos han sido duramente criticados en su país porque, tal y como reveló el portal de noticias por internet Newsis se corrieron una buena juerga un día antes de que la selección nacional surcoreana jugara un trascendental encuentro de la Copa de Asia, celebrada en la capital de Indonesia, Yakarta. Los jugadores se fueron de picos pardos durante la madrugada del 14 de julio, que pasaron hasta primeras horas de la mañana en un karaoke. Este es el eufemismo que se utiliza en Asia para denominar a muchos burdeles, ya que, al parecer, los jugadores no sólo se dedicaron a beber y a cantar, sino que hasta se marcaron un dueto corporal con alguna de las prostitutas del local. prórroga de la farra que se habían corrido tras escaparse de la concentración. A pesar de tales expediciones nocturnas, Corea del Sur concluyó en tercer puesto la Copa de Asia y habría llegado incluso a la final, de no haber sido eliminada en los penaltiS por Irak, el equipo revelación que acabó ganando el torneo para dar un poco de alegría a su castigado país. Tras conocerse los detalles de estas dos noches locas la Federación Coreana de Fútbol ha suspendido a los cuatro deportistas durante un año de toda competición oficial con la selección, incluyendo la prohibición de jugar los amistosos durante dos años más y tres para el portero Lee Woo- jae. Éste, nominado como Jugador Asiático del Año, ha sido condenado a 80 horas de servicios a la comunidad por llevar a sus compañeros no hacia el camino de la victoria, sino al del puticlub mientras que los otros tendrán que cumplir 40 horas. Dicho castigo es el más severo sufrido en los últimos tiempos por jugadores surcoreanos pese a que, según la propia Federación, no se ha podido demostrar que fueran a un burdel Lo siento mucho. Como capitán, asumo toda la responsabilidad, los otros no hicieron nada malo ha pedido disculpas a la afición llorando Lee Woo- jae, quien aceptó cualquier castigo por correrse una juerga de campeonato. LO IMPORTANTE FUERA DE JUEGO NO ES PARTICIPAR Fernando Castro Flórez ellos: la esperanza. El efecto que ha causado en mi mente calenturienta esa deconstrucción de la ideología del participar ha sido, literalmente, el de hacerme perder la pinza. Ahora, carente de la pomada del perdedor vocacional, sólo pienso, como diría con la cara desencajada Luis Aragonés, en ganar, ganar y ganar Y el drama es que sólo me acuerdo de patinazos de órdago: la cantada de Arconada en la falta que tiró Platini, el fallo de Cardeñosa a bocajarro, el robo frente a los coreanos. Yo también tengo memoria histórica y no perdono a Gamal Ghandour, aquel árbitro egipcio que se lo llevó en caliente. ¿De qué sirve, después de tantos padecimientos de la afición, el rollo de la deportividad Nos hemos acostumbrado, como la afición colchonera, a sufrir y eso, como todo el mundo sabe, es malo para la salud y deja mal sabor de boca. ¿Por qué miraba para atrás Ángel Nieto, desde la moto enana, qué impulso fatal hacía que Abascal torciera el pescuezo como Orfeo, hasta cuándo tendría que maldecir Carlos Sainz el mal fario que le perseguía? Hace ya tres décadas le contaba a mi padre las múltiples razones por las que habíamos perdido un partido; nunca era culpa mía, siempre era, como le gustaba decir, cosa de los imponderables Su estoicismo innato le impedía acariciarme los oídos con las virtudes participativas antes al contrario, con socarronería me preparaba para la lógica de lo peor. Ahora que, por una charleta ajena, me he vuelto descreído, comprendo que el verdadero amor a los colores lo ha ejemplificado Juande Ramos y que los besos al escudo son gestos teatrales para cretinos. Un comentarista deportivo de televisión tenía la manía de decir, tras el clásico fracaso de un atleta español, que ese fulano tenía un gran comportamiento en la alta competición Lo que tenía que haber puntualizado era que se trataba de un vago, un torpe y, por supuesto, un lento. Hablar parece que es gratis. El fin de semana pasado, haciendo zapping, encontré otra sentencia como para tatuársela: Seguridad, cercanías y alta velocidad No era una indicación de la Sibila de Delfos sino un aforismo chapucero del profeta del buenismo sorteando un mundo de socavones inexplicables. En un país en el que el AVE va a paso de tortuga es normal que los cuerpos, menos sofisticados tecnológicamente, estén al borde de la petrificación. Que no me digan nunca más que lo importante es participar, que se abstengan de mentir con su pastelera moral deportiva para perdedores. E Sorprendente y humillante Tras semejante derroche de energía, Corea del Sur- -el mejor equipo de Extremo Oriente- -sufrió una sorprendente y humillante derrota por 2- 1 ante el débil combinado de Bahrein el 16 de julio. Quizás para ahogar las penas por este fiasco, a los díscolos futbolistas no se les ocurrió otra cosa que volver esa misma noche al karaoke de marras con la intención de disputar la staba sentado en el duro y glacial graderío del estadio de La Chimenea dispuesto a ver otra paliza del Moscardó, cuando escuché una conversación terrible. Las palabras venían de lo alto, esto es, surgían tras una verja metálica dispuesta unos tres metros por encima de mi cabeza. Lo sentencioso del diálogo me llevó a pensar que era, nada más y nada menos, que la materialización del superyo freudiano. Hablaban, de forma incansable, dos jóvenes que, sin embargo, tenían nostalgias de lo que calificaron como su época gloriosa Eran, en todos los sentidos, veteranos que, en aquellos mismos andurriales, habían marcado goles épicos, sus regates eran pura filigrana y no se habían ahorrado la dureza del leñero cuando fue inevitable. Cotilla como soy, pegue la oreja al muro y me entregué a sus nostalgias de aquello que no retornaría más. De pronto soltó uno de ellos una frase lapidaria: Eso de quelo importante es participar es una puta mentira Sentí como si la tierra se abriera bajo mis pies. Entonces llegó la puntilla del otro: A mi me repetía esa chorrada mi padre cada vez que perdíamos pero por su cara sabía que nuestro fracaso no tenía perdón Estaba, sin haberlo buscado, colocado a los pies de dos filósofos semejantes a aquellos enterradores que Hamlet encuentra sin saber que el cadáver de su amada Ofelia se encamina hacia el reino oscuro. Lo único que importa es ganar- -sentenció una voz poderosa- todo lo demás es asqueroso Se me cayeron los palos del sombrajo. Tantos años repitiendo esa perogrullada, horas gastadas aleccionando a mi hijo Manuel para que entendiera la ética deportiva, tanta entrega en mi época de jugador pésimo de baloncesto, para recibir esta puñalada trapera. Los mitos arcaicos cuentan que al abrir Pandora su funesta caja escaparon todos los males quedando en el fondo el peor de El portero y capitán de Corea del Sur, Lee Woo- jae AP El efecto que ha causado esa deconstrucción de la ideología del participar ha sido, literalmente, hacerme perder la pinza