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74 CIENCIA FUTUROsMEDIO AMBIENTE y www. abc. es cienciayfuturo LUNES 5- -11- -2007 ABC Las llamas de las chimeneas de gas natural iluminan el atardecer en Hammerfest. A la izquierda, en el puerto de la planta, está atracado el Princesa del Ártico de color rojo Comienza la explotación del Ártico El primer proyecto de explotación de gas en el mar de Barents empezó a funcionar el pasado 21 de agosto. ABC visitó esta primera operación de gas en el Ártico fuera de Alaska unos días antes de que saliera su primer cargamento hacia el sur de Europa TEXTO Y FOTO: ARACELI ACOSTA ENVIADA ESPECIAL HAMMERFEST (NORUEGA) Hace escasamente dos horas que amaneció en la ciudad continental más septentrional del planeta, en el norte de Noruega, pero la fina lluvia que cae y su latitud por encima del paralelo 66 que marca el inicio del Círculo Polar Ártico, hacen que parezca que está a punto de anochecer. Una variedad casi infinita de azules colorea el cielo de esta ciudad costera, dedicada principalmente a la pesca y el turismo, pero que ahora cuenta con un nuevo impulso económico. Una llama aparece de repente tiñendo de naranja esta luz crepuscular sobre el Ártico. Se trata del primer proyecto de explotación de gas en el mar de Barents, aunque sobre la superficie marina no hay rastro de él. A 145 kilómetros frente a la costa de Hammerfest, el yacimiento Snohvit (nieve blanca, en noruego) era un verdadero objeto de deseo desde que se descubriera a principios de los años 80. Sin embargo, tras 25 años de falsos inicios, planeamiento y construcción, la empresa noruega Statoil, junto con cinco socios, entre ellos la estatal Petoro, llevó a tierra el primer flujo de gas el pasado 21 de agosto, aunque el primer cargamento de gas natural licuado salió del puerto de la isla de Melkoya- -ahora unida por un túnel a Hammerfest- -el pasado día 20 de octubre. Tres días antes de la partida del buque Princesa del Ártico hacia su primer mercado del sur de Europa- -que puede ser el puerto de Bilbao, pues Iberdrola tiene un contrato para recibir gas de Snohvit, aunque la compañía no quiso confirmar este extremo, y sólo dijo que en el último trimestre de este año recibirá su primera carga- ABC visiMAR DE Yacimiento de gas de Snohvit Masoy BARENTS Cabo Norte N Loppa Karlsoy Kvaenangen Nordeisa Kafjord Hasvik Hammerfest Kvalsund Lebesby Primer cargamento Alta Lakeselv Círcu lo Po lar Ár tico como en Noruega dice Johansen, aunque de momento habrá que esperar a la revisión en el año 2010 del plan de explotación de petróleo en la zona. Cuesta pensar que tras las bellas islas nevadas- -preludio de la banquisa ártica- -que se ven desde la punta más septentrional de Noruega, haya casi cada día un incesante trasiego de buques cargados de petróleo, el mismo cuya quema está aumentando las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, que aceleran el deshielo del Ártico. Paradojas. Por eso, Sverre Kojedal, en la nueva planta de Statoil, se apresura a explicar que su explotación incluye el retorno del CO 2 que viene mezclado con el gas natural y su almacenamiento en el subsuelo océanico. Allí, a 143 kilómetros de la isla de Melkoya, y entre 250 y 345 metros de profundidad, está el yacimiento y todas las instalaciones. Nada sobresale del mar. Cuatro tuberías transportan el gas a las instalaciones de Melkoya, donde el gas se enfría a- 163 C y se transforma en líquido, y una quinta devuelve el CO 2 para enterrarlo en el fondo del océano. Entre un 5 y un 7 por ciento de lo que extraemos es CO 2 y eso es lo que devol- Tromso NORUEGA Inyección de CO 2 0 Km 50 tó las instalaciones de esta nueva planta, que representa la primera operación de gas en el Ártico fuera de Alaska. Por tanto, la carrera por los recursos del Ártico, ahora que el deshielo debido al cambio climático hará más fáciles las operaciones en esta inhóspita zona del planeta, ya ha comenzado. La planta de Statoil espera distribuir una cantidad de gas líquido equivalente a 1.400 millones de dólares anualmente en los próximos 25 años. Sverre Kojedal, portavoz de la firma noruega, lo tiene claro: Es un negocio para el futuro Un futuro que en esta zona del planeta plantea algunas incertidumbres. ¿Qué supondrá para el Ártico una nueva era de explotación? Mucho peligro contesta tajante el director adjunto del Instituto Polar Noruego, Bjorn Fossli Johansen. Aunque el riesgo ya existe. El año pasado Rusia transportó cruzando el mar de Barents 10,6 millones de toneladas de petróleo, un nivel en línea con los años anteriores. Pero estas actividades tienen todos los visos de crecer, tanto en Rusia