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34 INTERNACIONAL LUNES 5 s 11 s 2007 ABC Alberto Sotillo Ankara quiere en el fondo cortar las alas económicas al presidente del Kurdistán iraquí EL 11- M VISTO POR EL PRAVDA a URSS estaba tan habituada a la mentira que, con el paso de los años, sus políticos, periodistas y propagandistas terminaron creyendo sus embustes. Sin descender jamás de la limusina oficial, creían que el capitalismo se hundía inexorablemente en sus contradicciones. Para ellos la vida era sueño, aunque para sus compatriotas fuese pesadilla. Y como no les gustaba que la realidad alterase sus sueños, un ejército de burócratas falsificaba estadísticas, inventaba noticias y corregía archivos y documentos. La historia de la URSS fue algo así como el desarrollo dialéctico de una mentira inventada para justificar un embuste creado para cubrir una falacia nacida de una patraña. Puede asegurarse que la URSS no fue el único país que mintió. Incluso podría recordarse la ficción de las armas de destrucción masiva iraquíes. La diferencia es que la Administración norteamericana nunca tuvo la descabellada idea de crear una comisión de investigación para perseverar en la mentira. Al contrario, la Casa Blanca aceptó que no había armas y la Prensa norteamericana admitió que se había equivocado. Ésa es la diferencia entre la URSS y EE. UU. y una de las razones fundamentales por las que la primera se hundió y la segunda conserva su grandeza. En la catástrofe de Chernóbil la reacción de la prensa soviética fue animar a la población a respirar aire contaminado y a pescar sin pánico en los ríos de la zona. Ya habría tiempo para inventar un embuste. Por aquellos días yo imaginaba que, con la llegada de la democracia, la Prensa española seguiría el modelo norteamericano, y no el soviético. Que ningún periódico imitaría al Pravda. Que a ningún responsable político se le pasaría por la imaginación alentar el modelo fantasoviético de información. Parecía una cuestión de sentido común. A nadie en su sano juicio en EE. UU. se le ocurrió alentar la teoría de que el 11- S fue tramado por los judíos. Nadie en el Reino Unido pensó que el IRA había conspirado en el 7- J. En España, en cambio, aún seguimos preguntándonos por la autoría de la conjura de los siete sabios de Sión y si el Pravda es un creíble ejemplo de periodismo a seguir. L Partido de la Sociedad Democrática Kurda, ha visto clausuradas sus oficinas en Erbil. Los turcos saben que todas estas medidas pueden ser olvidadas en el futuro, como ya ha pasado antes, y no se hubieran embarcado en semejante órdago si no tuviesen objetivos más claros. Algunos de estos son los que le mostrará Erdogán a George Bush en la entrevista que mantendrán hoy en Washington y de la que dependerá en gran parte la decisión de lanzar o no la temida operación militar. Ayer los turcos presagiaban ya la llegada del frío, algunos hablaban de que puede nevar esta semana hasta en Estambul, lo que a efectos reales supondría que la situación militar se congelaría prácticamente hasta la primavera. Turquía quiere que haya orden en el norte de Irak, pero eso es algo que no pueden garantizar ni las propias autoridades de Bagdad. Es dificil saber qué es lo que quieren concretamente los turcos, pero lo esencial es cortarle las alas al presidente de la región autónoma, Masud Barzani, para evitar que continúe afianzando las estructuras de una organización política con poder económico. Durante la invasión norteamericana de Irak, Turquía advirtió que no toleraría en ningún caso que los kurdos tuviesen más que una autonomía administrativa ni que se anexionasen la estratégica ciudad de Kirkuk, desde donde se controlan los principales recursos petrolíferos y los ingresos que ello significa. Objetivos a largo plazo Un miembro del PKK en un campamento de Irak, junto a carteles de su líder, Ocalan AP La liberación de los 8 soldados aplaca la tensión en Turquía El primer ministro Erdogán viaja a Washington con una larga lista de exigencias para estrangular al PKK ENRIQUE SERBETO ENVIADO ESPECIAL ESTAMBUL. La estrategia turca de amenazar con una gran ofensiva militar en territorio iraquí ha dado sus primeros frutos. Los militantes del grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) están sintiendo ya los efectos de la presión internacional sobre las autoridades kurdas del norte de Irak y la liberación ayer por la mañana de los 8 soldados turcos que permanecían en su poder ha sido el primer síntoma que rebaja la tensión. El primer ministro turco, Tayip Erdogán, viaja a Estados Unidos para entrevistarse con el presidente George W. Bush con un expediente repleto de argumentos para que la Casa Blanca no pueda negarse a ayudarle. Los sectores de orientación más afín al Gobierno como el Zaman habían informado de la liberación de los ocho cautivos en un tono tranquilizador y subrayando que, en efecto, se trata de un desenlace que contribuirá a disminuir la presión de la opinión pública a favor de la intervención militar en el norte de Irak La página web del ejército también ha informado formalmente del hecho, diciendo que los soldados en cuestión (sic) han regresado a sus bases lo que pone fin a una situación especialmente incómoda para el estamento castrense que goza de un gran prestigio en la sociedad turca. Los responsables de la región autónoma del Kurdistán iraquí no han negado haber intervenido para lograr esta liberación, lo que es un reconocimiento también de que tienen algo que ver con las andanzas de los terroristas del PKK. La televisión turca informó también de que Estados Unidos había tenido una intervención directa en esta liberación, que es una manera de decir que también pueden hacer algo para limitar sus movimientos en el futuro como exigen los turcos. Ayer, los caminos que conducen a las montañas de Qandil donde se ocultan en la zona fronteriza los campamentos del PKK, estaban sellados por los peshmerga y un grupo político afín a los guerrilleros, el Dimite el jefe de la oposición nipona tras perder un voto de confianza PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL PEKÍN. La crisis política que vive Japón, donde el partido en el poder perdió la mayoría de la Cámara Alta de la Dieta (Parlamento) en verano, se ha traspasado ahora a la oposición. Después de que el primer ministro, Yasuo Fukuda, ofreciera el viernes al opositor Partido Demócrata de Japón (PDJ) entrar en un Gobierno de coalición, la negativa de este grupo ha forzado la dimisión de su líder, Ichiro Ozawa. Dicha solución pretendía acabar con la parálisis que sufre el archipiélago nipón, que lleva ya tres primeros ministros en dos años y donde el Gobierno sufrió un serio revés la semana pasada al no poder prorrogar la misión militar de apoyo a Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo internacional en Afganistán. Al no llegar a ningún acuerdo sobre dicha expedición, que consistía en dos barcos desplazados al Océano Indico, el Partido Liberal Democrático (PLD) había propuesto a la oposición entrar en un gobierno de unidad, pero su líder no ha recibido el apoyo de su grupo. Ha sido como un voto de no confianza de mis hombres explicó Ozawa, quien negó que la idea de formar un Gobierno de coalición hubiera sido suya. La oposición, que presiona para que el Gobierno adelante las elecciones, ve dañada su imagen al parecer responsable del impasse político de Japón.