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ABC LUNES 5- -11- -2007 27 Farmacéuticos Vocación de agentes de la salud El presidente del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, Pedro Capilla, afirma que su asociación siempre dice sí al progreso y apoya la adquisición de nuevas responsabilidades para el colectivo Entre ellas, cree que el farmacéutico debe poner énfasis en su vocación como agente de la salud si no quiere ser relegado a un papel residual en el Sistema Nacional de Salud. Empleos para la dependencia Gerocultores, auxiliares de enfermería, terapeutas ocupacionales... se mantienen a la expectativa del nuevo panorama profesional que plantea la atención a la dependencia POR MARÍA JOSÉ PÉREZ- BARCO dos, guardias interminables, estrés máximo y, por si faltara algo, mucha violencia latente en urgencias y centros de salud. El reconocimiento social Por eso, el presidente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos, Ángel Pizarro, sostiene que una de las soluciones imprescindibles para poner fin a la salida de profesionales es que los médicos españoles estemos mejor retribuidos y recuperemos la consideración social que históricamente ha tenido nuestra labor Y es que no hay que ignorar que el 10 de los cerca de 160.000 médicos españoles que hay actualmente en ejercicio han sido agredidos alguna vez por pacientes o familiares de enfermos y una amplia mayoría (tres de cada cuatro) han recibido una o más veces amenazas verbales. La violencia de que son objeto se ha convertido en una gran preocupación. Profesionales sanitarios mal pagados Adecco Medical Science, consultora especializada en el sector sanitario, ha presentado un informe que analiza la situación de los sistemas sanitarios de la UE. Tomando como base el sueldo medio bruto del total de profesionales de la salud en España y comparándolo con los otros nueve países europeos más ricos, el sector privado sanitario español sólo ocuparía el séptimo puesto según su remuneración, por delante de Francia e Italia. Los sueldos suizos, los más altos, duplican los españoles. Los profesionales del sector público tienen mejor posición. MADRID. La ley de dependencia no sólo beneficiará a las personas que no pueden valerse por sí mismas y sus familias, sino que también reserva sus expectativas para todo un elenco de profesionales encargados de dar los cuidados necesarios a todos esos ciudadanos. De hecho, el propio ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, ha declarado, en varias ocasiones, que la atención a la dependencia generará 300.000 puestos de trabajo nuevos en los próximos ocho años. Motivos suficientes para que geriatras, auxiliares de enfermería, educadores sociales, gerocultores, terapeutas ocupacionales, fisoterapeutas y todos los demás profesionales que se ocupan de cubrir este ámbito mantengan sus preocupaciones ante lo que les espera. Hoy en día, según CC. OO. cerca de 160.000 personas trabajan en este sector, que muestra sus inquietudes por la forma en la que se está implantando la ley. Por ahora, ni los servicios llegan a los dependientes- -por lo menos, en la forma en que establece la ley- -ni el filón de empleo parece despuntar. Está en el aire una de las premisas de la ley: la calidad tanto en los servicios como en el empleo de los profesionales que se dediquen a ellos. La norma promete promover la profesionalidad y fomentar la formación en aquellas entidades que aspiren a gestionar las prestaciones de los usuarios. La patata caliente, de momento, está en las comunidades. Y cada una tiene sus reglas. Así, por ejemplo- -según el informe de CC. OO. La calidad del empleo del nuevo sistema para la autonomía personal y la atención a la dependencia las condiciones mínimas que exigen las comunidades en materia de empleo se refieren al establecimiento de ratios de personal (un número de trabajadores por usuario) para las residencias, la obligación o no de personal sanitario y el perfil de los directores de centros. Algunas regiones reclaman médicos y ATS en residencias y centros de día. Incluso otras piden para estos últimos terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, psicólogos y trabajadores sociales. Sin embargo, en varias no existen esos requisitos mínimos. Pero hay otro desafío. Hay un importante déficit de trabajadores para atender la dependencia. El punto débil es la Formación Profesional señala Gonzalo Ruiz, presidente de la Fundación Española de Geriatría y Gerontología. En la ayuda a domicilio no tenemos personal cualificado, ya que los auxiliares de enfermería buscan trabajo en hospitales, donde las condiciones laborales son mejores, y tampoco hay gerocultores, que además no gozan de una formación reglada. Por eso, se plantea la contratación de inmigrantes dice. María José García, presidenta de la Asociación profesional de terapeutas ocupacionales de Madrid, espera que crezca el empleo en su ocupación. A este colectivo (cerca de 13.000 trabajadores) le preocupa la calidad asistencial a los dependientes, más aún cuando se percatan de que cada comunidad aplica sus criterios. La filosofía de la ley- -explica- -tiene que ver con nuestra competencia profesional, ya que nos ocupamos de habilitar a una persona para hacerle lo más autónomo posible Sin embargo, hay comunidades que apenas han tenido en cuenta a estos profesionales en la valoración de los grandes dependientes. Otros, como los educadores sociales, temen no ser tenidos en cuenta. La ley de dependencia tiene más bien un sentido clínico y se pierde el punto de vista socioeducativo de la persona comenta Paloma Seijo, del Colegio de Educadores Sociales de Galicia. Estos trabajadores desarrollan una faceta más del dependiente: el ocio, la educación y la cultural, lo que exige actividades adaptadas a cada tipo de situación. Condiciones laborales