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22 ESPAÑA HISTÓRICA VISITA DE LOS REYES A CEUTA Y MELILLA EL DESARROLLO DE LAS DOS CIUDADES LUNES 5 s 11 s 2007 ABC Edurne Uriarte EL PEDRUSCO n un debate sobre la política internacional de Aznar y Zapatero en la edición española del Foreign Policy, José Ignacio Torreblanca, el representante de la posición progresista (el otro era Florentino Portero) compuso, me temo que a su pesar, un retrato demoledor de las posiciones internacionales de Rodríguez Zapatero: No le interesa el conflicto, así que lo evita siempre que puede. Nunca ha querido ser un Churchill. No quiere forjarse en las decisiones a vida o muerte típicas de las relaciones internacionales. Por eso se ha sentido tan cómodo con Kofi Annan, la Alianza de Civilizaciones y la cooperación al desarrollo y tan incómodo en Afganistán, la OTAN y todo lo relacionado con la seguridad En otras palabras, Zapatero huye de los conflictos internacionales. Cuando se producen, él no los reconoce o los transforma en otra cosa. Aplicado a Marruecos, es así como el asalto marroquí a Perejil se convirtió en el ridículo incidente del pedrusco y en una sobreactuación del Gobierno del PP. Y la beligerancia de Marruecos en una consecuencia de la falta de capacidad de diálogo de José Maria Aznar. El problema de la antítesis española de Churchill es que, además de disfrazar los conflictos, les aplica sus propias recetas. En este caso, la atribución de la responsabilidad a España y la búsqueda de la aprobación de Marruecos a través de la cesión española a sus exigencias, especialmente en el Sahara. Cinco años después de los chistes de la izquierda sobre el pedrusco y tras tres de las recetas dialogantes del anti- Churchill español, Marruecos está exactamente donde estaba. Agresivo, desafiante y provocador respecto a España. Las risas sobre el pedrusco ya no parecen tan atractivas. Y mucho menos a la luz del fortalecimiento del radicalismo islamista del Magreb y el último llamamiento de Al Qaeda, una organización que pide la liberación de Ceuta y Melilla. El conflicto vuelve a ser conflicto, a pesar de los esfuerzos de Zapatero por convertirlo en otra cosa. Con la diferencia de que el mensaje de debilidad, lo que Aznar quiso evitar con su respuesta en Perejil, es ahora lo que define la posición de España. E Vista de la ciudad de Ceuta, separada de Algeciras, ya en la España peninsular, por sólo 14 kilómetros Fiscalidad y comercio, motor económico Los dos municipios norteafricanos gozan de un gran potencial de crecimiento POR MARIO SÁNCHEZ GUILLÉN FOTO EDUARDO MANZANA MADRID. La visita de Don Juan Carlos y Doña Sofía a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla se va a vivir como un acontecimiento, ya que hacía 80 años que ningún Monarca español visitaba alguna de las dos ciudades españolas situadas en el norte de África. Las autoridades políticas y económicas ceutíes y melillenses quieren aprovechar la visita del jefe de Estado para hacer visibles sus ciudades y sus modelos económicos ante el resto del país. Unos modelos económicos peculiares, totalmente diferentes al resto de lugares de España, y con algunos de los peores índices del país, sobre todo en desempleo. Las dos ciudades autónomas mantienen niveles de paro cercanos al 20 por ciento, una cifra radicalmente superior a la media nacional, que alcanzó el 8,4 en el tercer trimestre, según la última Encuesta de Población Activa (EPA) Sin embargo, desde sus administraciones públicas se apunta a que estas cifras, aun siendo ciertas, no reflejan fielmente la realidad que ellos viven ya que, por una parte, hay una economía sumergida por encima de la media nacional y, por otra, se da la circunstancia de que una gran mayoría de este paro corresponde a mujeres españolas de origen árabe, que figuran en las listas del desempleo pero no buscan trabajo activamente. Ceuta y Melilla han gozado históricamente de un régimen fiscal diferente al peninsular, con una serie de ventajas que pretenden paliar su aislamiento, así como la insignificancia de su tamaño (apenas 32 kilómetros cuadrados de superficie para más de 500.000 que tiene España y menos de 150.000 habitantes de entre 45 millones de ciudadanos españoles) Sin duda, el comercio es el principal motor de sus economías. La calificación histórica de Ceuta y Melilla como puertos francos ha sido la base de los dos municipios. También hoy el comercio sigue siendo el principal motor, gracias sobre todo a una privilegiada fiscalidad, tanto para impuestos directos (todos a la mitad de lo que se paga en la Península) como a los que gravan a los productos que pasan por su territorio. El IVA no existe y a cambio tienen el Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación- -IPSI- que oscila entre el 0,5 y el 10 del valor del producto. Esta condición de pequeños paraísos fiscales ha desarrollado el comercio como eje principal del desarrollo ceutí y melillense, sobre todo de productos venidos de Asia, la fábrica del mundo, que reposan en su territorio antes de emprender el camino hacia otros lugares. Pero, como señala Daniel Conesa, consejero de Economía de Melilla, el dinero es lo más miedoso que hay y la indefinición de la situación política de las dos ciudades autónomas cohíbe a muchas empresas a la hora de establecerse e invertir. Por ello, personas como la presidenta de la Cámara de Comercio melillense, Margarita López Almendáriz, se felicitan por la visita de los Reyes para que el mundo entero nos conozca a través de ellos Almendáriz ve con optimismo el futuro de su ciudad como plataforma logística para todo el norte de África y cree que, además, el turismo va a desarrollarse en los próximos años gracias, entre otras cosas, a un complejo residencial de lujo que la promotora gallega Fadesa está construyendo a pocos kilómetros de la ciudad. La sensación en Ceuta, sin embargo, es de menos optimismo. El presidente de la Cámara de Comercio ceutí, Luis Moreno, estima que el aspecto empresarial está pasando por una crisis Las condiciones son más adversas para Ceuta, ya que no disfruta de apertura comercial con Marruecos. Este hecho, que tiene motivaciones históricas, constriñe en cierta medida a la economía ceutí, que no puede disfrutar en plenitud de las ventajas arancelarias y fiscales de una ciudad fronteriza, y de las que sí goza Melilla. En definitiva, la economía de ambas ciudades tiene importantes retos. El primero, afrontar la futura liberalización de comercio de Marruecos con la UE, que puede rebajar las ventajas competitivas que hoy tiene utilizar cualquiera de los dos puertos como base. En segundo lugar, tratar de paliar el desempleo que ambas urbes poseen, para lo cual ya están incentivando la formación profesional de las bolsas de parados. Por último, conseguir captar la inversión tanto internacional como del resto del país al calor de su situación fiscal. Las condiciones tributarias de ambas son inmejorables, pero las inversiones no gustan de la desestabilización política. Su desempleo gira en cifras cercanas al 20 por ciento, mientras la media nacional es sólo del 8,4 Retos por delante DATOS ECONÓMICOS Ceuta Población. 76.343 habitantes (INE, 1 de enero de 2007) Crecimiento del PIB. 3,3 en 2006, el más bajo del país. Desempleo. 20,87 la cifra más alta de España (EPA de octubre) Régimen aduanero. La ciudad no tiene aduana comercial con Marruecos, por lo que sólo se permite el tránsito de personas con los productos que lleven. Fiscalidad. Un 50 menos de impuestos directos, como IRPF o Sociedades. No tienen IVA (tienen IPSI, mucho más laxo) Melilla Población. 68.795 habitantes (1 de enero de 2007) Crecimiento del PIB. 3,3 en 2006, el más bajo del país. Desempleo. 18,29 el segundo más alto de España (EPA octubre) Régimen aduanero. Tiene aduana comercial con Marruecos desde principios del siglo XX, lo que permite el tránsito de personas y productos con el Reino alauí. Fiscalidad. Un 50 menos de impuestos directos como IRPF o Sociedades. No tienen IVA (tienen IPSI, mucho más laxo)