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10 ESPAÑA www. abc. es LUNES 5- -11- -2007 ABC El presidente francés se despide en Torrejón de las cuatro españolas liberadas gracias a su gestión, ante la mirada de Zapatero y Moratinos IGNACIO GIL Sarkozy logra la liberación de las azafatas españolas con Zapatero de simple espectador La decisiva intervención del presidente francés en Chad deja en evidencia la inoperancia de Moratinos ALFONSO ARMADA ENVIADO ESPECIAL A YAMENA (CHAD) YAMENA. Chapeau, Sarko No lo dijo nadie ayer en el aeropuerto de Yamena, donde a las dos de la tarde, bajo un sol de justicia y soldados armados en todo el perímetro, aterrizó el avión de la Republique Française con el incansable Nicolas Sarkozy a bordo. ¿No hay música? El guardia de honor con uniforme azul celeste y sable romo miró al impertinente con una mezcla de ira y desprecio. Por la alfombra roja, rodeado de un séquito tan hosco como nutrido, desfiló el presidente chadiano, Idriss Déby, para recibir a pie de escalerilla al presidente francés que logró la liberación de las cuatro azafatas españolas y tres periodistas franceses de una hedionda prisión y de la infamante acusación de complicidad en tráfico de niños. La decisiva intervención francesa en su antigua colonia dejó en evidencia la bisoñez y debilidad de la diplomacia desplegada por Miguel Ángel Moratinos, que ayer trataba desesperadamente de encajar el desplante haciendo hincapié en la coordinación entre Madrid y París, aunque la víspera fue un periodista quien informó al enviado de la Oficina de Información Diplomática a Yamena, Rafael Losa, de lo que para los reporteros galos era una secreto a voces: Viene Sarkozy y la justicia chadiana cederá El desconcierto español era evidente después de haber mantenido siempre un perfil tan bajo que parecía inexistente, aunque el honor lo salvó el cónsul en Camerún, Vicente Mas, quien más se ha implicado en atender a los españoles desde que fueran detenidos en Abéché. Fueron las quejas de la azafata Sara López las que pusieron en danza al cuerpo diplomático desplegado en Yamena (donde no hay ni siquiera cónsul honorario, dado las ínfimas relaciones políticas y económicas) que enseguida convocó a la prensa que hasta entonces había rehuido en gran medida, para dar cuenta de las numerosas entrevistas con varios ministros de Déby y de la necesidad de respetar a la justicia chadiana. Cuando se supo que Sarkozy había tomado cartas en el asunto empezó un baile de ajustes y declaraciones. Losa reconoció que se había producido una oferta francesa de llevarse a las azafatas y a los periodistas Parecía evidente que la diplomacia española se las veía y se las deseaba ante la potencia de fuego y la influencia francesa, aunque ayer su mayor preocupación parecía ser cómo evitar que las azafatas hablaran con la prensa en una política de camuflaje y escaqueo que finalmente se frustró. Entonces se pudo comprobar que lo que querían era controlar al máximo las declaraciones que pudieran perjudicarles. Hasta se habló primero de enviar un Falcon a Yamena para recoger a los españoles (si hoy salían libres los restantes miembros de la tripulación) y después de que un aparato enviado por el Gobierno recogería a las azafatas en París. Pero fue el hábil Sarkozy el que hizo el servicio completo, haciendo su aparato escala en Madrid para dejarle a José Luis Rodríguez Zapatero un regalo- -ir a recibir a las azafatas al aeropuerto de Torrejón- -que tiene algo de sapo y que el presidente español tuvo de tragar con la mejor de sus sonrisas. Lo cierto es que estaban más temerosos y compungidos los diplomáticos que las azafatas, felices de salir del infierno gracias a Sarko. La embajadora en Camerún, María Jesús Alonso, tratando de hacer una broma sobre su fresco vestido para soportar el calor, comentó ante la posibilidad- -finalmente confirmada- -de que volaría con las azafatas: De esta guisa voy a pasar un frío... Ya lo había dicho Sarkozy al inicio del escándalo. Había que buscar una solución que salvara la cara de todos. Había que salvaguardar antes que nada la independencia de la justicia chadiana, una justicia que ayer demostró- -para bien Perfil casi inexistente El presidente francés hace escala en Madrid para desembarcar a las azafatas y, de paso, dejar una salida a Zapatero ante su desaparición en la crisis Zapatero se traga el sapo