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ABC DOMINGO 4 s 11 s 2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 91 TEATRO The Grand Inquisitor Autor: Fedor Dostoievski. Adaptación: Marie Hélène Estienne, a partir de un capítulo de Los hermanos Karamazov Dirección: Peter Brook. Iluminación: Philippe Vialatte. Intérpretes: Bruce Myers y Joachim Zuber. Lugar: Teatro de la Abadía. Madrid. Auto de Fe JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN La dirección de Peter Brook se adelgaza hasta hacerse transparente en esta aproximación escénica a un fragmento de Los hermanos Karamazov -que forma parte del debate entre el escéptico Iván y el iluminado Alexei- -adaptado por Marie Hélène Estienne. En un espacio diáfano, un estrado gris y dos taburetes; en el más historiado, situado sobre la plataforma, se sienta el gran inquisidor; el otro, más bajo, es ocupado por un joven Cristo si- lente y descalzo; los dos visten de negro, el prelado con un traje cubierto por un imponente abrigo sotana, y Jesús, con túnica corta y pantalones. Espacio para la palabra desnuda, para un discurso de lógica implacable e impecable, una justificación del terrible fuego que conlleva el exilio del amor. Jesucristo regresa al mundo mortal en una Sevilla del siglo XVI, acotada según los tópicos de la leyenda negra y el exotismo romántico; devuelve la vista a un ciego, resucita a una niña y es apresado por la Inquisición, según relata en su introito descriptivo Bruce Myers, que encarna al inquisidor. Su primera pregunta al hombre sentado frente a él: ¿Por qué has venido a perturbarnos? Imponente, pausado, calibrando sus argumentos, punteando los matices de su monólogo, el inquisidor explica que el ser humano más que a Dios busca a alquien a quien adorar, y que la Iglesia propone un orden basado en el milagro, el misterio y la autoridad, duramente administrada en atención al bien común. Frente al mensaje espiritual de Cristo, que además de no ponerse al frente de la humanidad la obligó a cargar con el pesado fardo de la libertad, el poder eclesiático, argumenta, ha salido al paso de ese error y escogido las propuestas terrenales de Lucifer. Ante la amenaza de la hoguera, un simple beso del hombre silencioso derrota al inquisidor. Un debate que adquiere sentido dentro de la gran novela de Dostoievski, pero que, extraído de ella, presenta perfiles de intensa contemporaneidad por el carácter intemporal y acuciante con que aborda como necesidad del ser humano la de ser controlado y dirigido. Brook, ya se ha dicho, lo sirve limpio, fresco, sin más salsas enfáticas que la voz persuasiva o tonante y el leve andamiaje de gestos de un actor prodigioso que oficia austeramente este auto de fe en la palabra. Frente al gran trabajo de Myers, la presencia serena de Joachim Zuber pone un preciso contrapunto de armonía. Cecilia Bartoli agradece los aplausos del público JAVIER DEL REAL ÓPERA Ciclo Grandes Voces Obras de García, Persiani, Mendelssohn, Rossini, Donizetti, Balfe y Bellini. Intérpretes: Cecilia Bartoli, mezzosoprano. Orquesta La Scintilla. Lugar: Teatro Real. Fecha: 2- XI Reencarnación ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Es verdad que Cecilia Bartoli mide su carrera con habilidad mercadotécnica y que sus beneficios son importantes. La biografía de la cantante da fe de una cuenta de resultados de lo más halagadora. Son millones los discos vendidos, numerosos los premios recibidos y cientas las semanas en lista de ventas. Así las cosas, puede considerarse un pecado venial la afirmación de que con su trabajo lleva la música clásica a los corazones de millones de personas Dejémoslo en mero divertimento para el mundo. Al fin y al cabo a Bartoli le sobran virtudes, más allá de la imagen de marca. Gracias a ellas, la cantante puede hoy pasear por el mundo proyectos tan singulares como el que la asocia a María Malibrán, primera opera star de la historia, en una gira promocional a la que han prestado atención hasta los informadores de sucesos. Disco, dvd y un camión con una exposición itinerante de lo más simpática acompañan a la cantante, quien, lejos de buscar el rendimiento del gran espectáculo en cualquier estadio prefiere seguir por los teatros sometiéndose al juicio de dos mil almas expectantes. Ahora ha sido el Real de Madrid el que se ha rendido ante los alardes vocales de la mezzosoprano. De entrada por su arrebatadora naturaleza artística, capaz de hacer música hasta con las nimias notas de algunas partituras; luego por el dominio de una técnica que tiene en el más desaforado virtuosismo vocal su gran baza. La voz contenida de Bartoli se convierte en fuego cuando engancha una tras otra las agilidades, del mismo modo que transporta intensidad cuando se encoge en medias voces apenas imperceptibles. Hoy, el histrionismo ha dejado paso a un tenso reposo lleno de personalidad, aunque siga buscando los extremos, aquí en impecable complicidad con los instrumentistas de La Scintilla. Porque si algo interesa, en verdad, es descubrir cuánto de original puede haber en sus interpretaciones. Mejor aún: lo mucho que es capaz de hacer por reconstruir con sentido artístico, que no por resucitar con voluntad histórica, la memoria de aquella aclamada diva de nombre María Malibrán. Michael König, en una escena de Diario de un desaparecido el mundo nacido de la esencia misma de las obras. Minimalismo furero un concepto que comenzó a dar sus frutos en Valencia de la mano de su Tetralogía wagneriana y que se confirma en este espléndido trabajo en el que Carlos Padrissa y Àlex Ollé se meten de lleno en los complejos conflictos que plantean el ciclo teatralizado de canciones Diario de un desaparecido de Léos Janácek, y la ópera en un acto El castillo de Barba Azul de Béla Bartók, empapándolos de belleza. La puesta en escena- -elegante, atrevida, moderna, accesible- -tiene en el eterno femenino su centro de gravedad, ya que en ambas obras son sus protagonistas femeninas quienes precipitan los acontecimientos. En el caso de Diario con el poder del sexo- -nunca se ha ilustrado teatralmente de una mejor manera lo que vulgarmente se conoce como encoñamiento y JOB VERMEULEN ÓPERA Diario de un desaparecido El castillo de Barba Azul Música: Janácek Bartók. O. S. del Liceu. Dir. J. Pons. Dir. esc. La Fura dels Baus. Escenografía y vestuario: J. Plensa. Iluminación: P. Van Praet. Lugar: Liceo de Barcelona. Fecha: 2- XI La Fura del Baus se hace mayor PABLO MELÉNDEZ- HADDAD Este programa doble estrenado a comienzos de año en la Opéra- Garnier parisina, y nacido de la imaginación de Gérard Mortier, tiene en la visión unificadora y estéticamente tranquila de La Fura dels Baus a su mejor aliado, consiguiendo un lenguaje que gusta a todo La voz contenida de Bartoli se convierte en fuego cuando engancha una tras otra las agilidades en Barba Azul gracias al amor y a la razón. Josep Pons, desde el podio, controló suficientemente a la orquesta, con momentos quizás demasiado generosos en decibelios que afectaron sobre todo a las voces de discreta proyección de Marisa Martins y Michael König, por otra parte, excelentes protagonistas de Diario tanto por su entrega vocal como dramática. Con dos pesos pesados de la lírica como Katarina Dalayman y Williard White en Barba Azul todo transcurrió según lo previsto. Este gran espectáculo que el Liceu recuperará en abril del año próximo, deja varias imágenes para el recuerdo. En Diario la figura angustiante del hombre semienterrado en su mundo y en su sociedad- -gran guiño a Amanece que no es poco -consigue un gran efecto, mientras que, en la segunda, las proyecciones se erigen como fundamentales.