Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
86 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos DOMINGO 4- -11- -2007 ABC Camille Claudel, pasión y locura a la sombra de Rodin La Fundación Mapfre inaugura el martes en Madrid una exhaustiva antológica de la escultora francesa, en colaboración con el Museo Rodin de París, que rescata a una artista genial e imaginativa NATIVIDAD PULIDO MADRID. Pertenece a esa estirpe de artistas malditos, cuyas vidas desgraciadas y arrebatos de locura, unidos a la genialidad de su obra y su carácter apasionado, acrecentan su leyenda. Como Baudelaire o Verlaine, como Van Gogh o Pollock, Camille Claudel creó y amó con igual intensidad, pero también sufrió hasta el extremo. La Fundación Mapfre rescata, por vez primera en España, la figura de esta escultora francesa, cuya figura siempre ha quedado ensombrecida por Auguste Rodin. De hecho, para muchos sigue siendo hoy sólo la amante de Rodin Es cierto que resulta imposible hablar de Camille Claudel sin citar a Rodin, pero ocurre igual a la inversa. A través de un centenar de piezas- -la casi totalidad de su producción, incluyendo todas sus obras maestras, además de fotos originales y documentos, entre ellos sus apasionadas cartas de amor con Rodin- -podremos ir conociendo mejor a la genial e imaginativa escultora, a la alumna y amante despechada, a la mujer que plantó cara a una sociedad cerrada y misógina, a la paranoica que padecía una crisis depresiva, manía persecutoria y delirios de grandeza... A Camille Claudel. Desde el próximo martes y hasta el 13 de enero todas esas Camille irán apareciendo en esta excepcional exposición, en la que han colaborado el Museo Rodin de París (adonde la muestra viajará en abril) y varias ramas de la familia Claudel, especialmente una sobrina nieta de la artista, Marie Reine Paris. Su hermano Paul (diplomático, poeta y dramaturgo) describía así a Camille: Frente soberbia que vuela sobre unos ojos magníficos, de ese azul oscuro tan difícil de encontrar en otro sitio que no sean las novelas. Una boca grande aún más altanera que sensual. Pujante mata de pelo castaño que le caía hasta el talle. Un aire impresionante de valentía, de franqueza, de superioridad, de júbilo. Poseía una belleza extraordinaria, una energía, una imaginación y una voluntad excepcionales... Una mujer fuera de lo común, que se enfrentó a su familia y a toda una época para dedicarse a su gran vocación, la escultura, y vivir junto al gran amor de su vida, Rodin. Isabelle Adjani dio vida a Camille Claudel en un filme de Bruno Nuytten, junto a Gérard Depardieu. Y Circe publicó hace años una biografía de Claudel firmada por Anne Delbée. Pero sigue siendo una gran desconocida para nosotros. Nació en 1864. Su padre fue recaudador del Registro de la Propiedad. Ya desde muy pequeña, Camille sintió vocación por la escultura; su hermano Paul por la literatura y su hermana Louise por la música. En París ingresó en la Academia Colarussi. En esos años, las mujeres no tenían acceso a la Escuela de Fotografía de una jovencísima Camille Claudel, retratada por Cesar Bellas Artes. Tuvo, entre sus maestros, a Paul Dubois y Alfred Boucher y en 1883 entra como aprendiz en el taller de Auguste Rodin. Muy pronto la relación entre discípula y maestro se intensifica, hasta el punto de que en 1888 Rodin alquila un taller, La Folie Payen, para trabajar exclusivamente con Camille. Hizo estudios de pies y manos para algunas de las obras maestras de Rodin, Los burgueses de Calais y Las Puertas del Infierno Se identificó tanto el estilo de ambos artistas que resulta difícil en ocasiones saber de quién es cada obra, a no ser por la firma. Sus producciones se entrelazan. Así, El eterno ídolo de Rodin se acerca a la Sakountala de Claudel (su primera obra ambiciosa, mención de honor en el Salón de 1888) el Beso del maestro, a El abandono de la alumna (variante en bronce de Sakountala más tarde haría una nueva versión en mármol, Vertumne et Pomone la Galatée del escultor, a Jeunne fille à la gerbe modelo realizado por la artista, pero firmado por Rodin. Le he enseñado dónde encontrar oro, pero el oro que encuentre le pertenece a ella Son palabras del escultor sobre su discípula. Los celos amorosos y artísticos fueron minando la relación. Y es que hubo una peligrosa rivalidad entre ambos. Dicen que Rodin temía que Camille le hiciera sombra y que por eso nunca la ayudó a salir adelante. Se le achaca, incluso, la locura de la joven. Ello contrasta con una especie de contrato que firmó el propio Rodin en 1886: En adelante no tendré más alumna que la señorita Camille Claudel. La protegeré a ella sola por todos los medios que estén a mi alcance En dicho documento afirma que, tras el viaje de ambos a Italia, Camille se convertiría en su es- Celos amorosos y artísticos Se exhibe un centenar de piezas, además de fotos originales y documentos, entre ellos sus cartas con Auguste Rodin Pasó sus últimos 30 años en un psiquiátrico con crisis depresiva, manía persecutoria y delirios de grandeza